Cuba reconoce que negocia bajo presión con su enemigo EEUU
Actualizado
Miguel Díaz-Canel compareció, con una alocución pregrabada ante la plana mayor del castrismo, para confirmar lo que ya todo el mundo sabía: las conversaciones entre La Habana y Washington, "orientadas a buscar soluciones, por la vía del diálogo, a las diferencias bilaterales que tenemos entre las dos naciones".
El presidente cubano comparó el proceso abierto con el histórico deshielo de 2014, que tuvo a Barack Obama y a Raúl Castro como protagonistas, con el hijo del dictador, Alejandro Castro, entre bastidores. En esta ocasión el protagonista del lado cubano no es el jefe de la Inteligencia y la Contrainteligencia, sino el nieto favorito del general de Ejército, Raúl Guillermo Rodríguez Castro, el famoso Cangrejo. Para dejar clara la trascendencia de las conversaciones secretas entre el jefe de escoltas de Raúl y Marco Rubio, secretario de Estado de Donald Trump, el propio Cangrejo asistió en persona a la comparecencia de Díaz-Canel, pese a que no ocupa ningún cargo del partido.
El mandatario cubano aseguró que él también forma parte de esas conversaciones, pese a que fueron negadas desde su entorno. En esa suerte de cubastroika (reformas económicas sin abandonar el poder) que parece avanzar entre ambas administraciones, Díaz-Canel sería apartado a cambio de que la familia Castro mantuviera su hegemonía en la isla.
"Este reconocimiento tiene al menos dos lecturas: una oficializar y reconocer públicamente un proceso abierto para preparar a la sociedad respecto a algunos resultados previsibles, pero no menos amargos, en principio aceptado que negocia con el enemigo bajo presión. Segundo, reconocer que no tiene otras opciones que las de negociar asumiendo como inevitable el nuevo marco geopolítico. Un escape a la trampa geopolítica en la que el régimen nos atrapó con la dependencia a potencias poco confiables. Este reconocimiento público no es algo menor en estos dos sentidos", concluyó para EL MUNDO Manuel Cuesta Morúa, presidente del Consejo para la Transición Democrática en Cuba (CTDC).
La comparecencia de Díaz-Canel ocurre en el peor momento posible para la revolución cubana, tras una semana de protestas en las calles de La Habana ante los persistentes apagones y el cotidiano infierno que sufren sus ciudadanos. El régimen ha decidido actuar con su habitual mano de hierro frente a quienes protestan y ya se contabilizan nuevas detenciones pese al récord de 1.214 presos políticos revelado por la organización Prisoners Defenders.
Uno de ellos es el artista visual Dayan Melian Castro, detenido el miércoles durante una de las protestas habaneras. Toda una paradoja, porque en paralelo el régimen ha anunciado que 51 presos serán liberados tras la mediación del Vaticano y ante la cercanía de la Semana Santa.
En el entorno de Luis Manuel Otero Alcántara, el líder del Movimiento San Isidro, se espera su liberación inmediata. Condenado a cinco años de cárcel tras ser detenido el día de la rebelión popular del 11 de julio de 2021, el artista debería ya estar en la calle, ya que la ley cubana contempla redenciones por cada año de estancia en prisión.
Pese a su encierro, Otero Alcántara no ha abandonado su obra. "Tenemos que salir y romper la vitrina de cristal", transmitió a sus colaboradores.
Otra de las atacadas con saña por los represores es la joven influencer Anna Bensi. Las autoridades han estrechado el cerco contra su madre y la amenazan con cinco años de prisión para acallar la voz de la youtuber.
"Las manifestaciones imparables son la seña del hartazgo de la gente. El país entero y transversal desprecia al régimen. Atrapado en la trampa de reprimir para contener y de liberar para quitarse presiones y no perder la poca credibilidad interna e internacional que le queda", sentenció desde La Habana Cuesta Morúa para este periódico.
Distintas fuentes confirmaron a EL MUNDO que en las últimas horas al menos cinco presos políticos fueron excarcelados con medidas cautelares para que no hablen con la prensa.
En las últimas semanas y tras decretar el bloqueo energético contra la isla, Trump ha profundizado su presión contra el castrismo. Los apagones, que azotaban la isla desde hacía tres años, se han profundizado, mientras la actividad económica y ciudadana se ha visto disminuida a marchas forzadas ante la ausencia de combustible, el mismo que el chavismo regaló a la isla durante dos décadas. El propio Díaz-Canel reconoció que desde hace tres meses no entra crudo a Cuba, lo que influye en todo el sistema económico de la isla.
"Cuba caerá muy pronto. No tienen dinero, no tienen petróleo. Quieren negociar y lo están haciendo con Marco Rubio y conmigo", disparó hace una semana el mandatario estadounidense durante la presentación del Escudo de las Américas, la coalición militar de 13 países de las Américas comandada por Washington.