Cuestionan la tradición fotográfica

Cuestionan la tradición fotográfica

Las historias de mujeres zapotecas de Oaxaca, la memoria que se hereda entre generaciones y la construcción de la identidad atraviesan el trabajo de Citlali Fabián, nombrada Fotógrafa del Año en los Sony World Photography Awards 2026; y de Livier Miroslava Ultreras, reconocida con el segundo lugar en los Latin America Regional Awards del mismo certamen, cuyas trayectorias coinciden en mirar a las mujeres desde su vida cotidiana, sus vínculos y sus entornos, para dar forma visible a experiencias.

La serie Bilha, historias de mis hermanas, de Fabián, se aproxima a mujeres zapotecas activistas, defensoras del territorio, promotoras de derechos desde una lógica que desplaza la distancia documental y apuesta por el diálogo.

“No se trata solo de retratos, sino de procesos compartidos. Cada una de ellas trabaja en diferentes trincheras, desde la protección de las lenguas maternas, problemas medioambientales, derecho de acceso al agua, hasta los derechos de las niñas y las mujeres”, dice sobre el universo  de la serie.

“Cada retrato está acompañado por ilustraciones que hice a partir de conversaciones, de encontrar cuáles eran algunos de los aspectos más importantes del quehacer de estas mujeres”, añade Fabián.

El origen del proyecto se inscribe en lo íntimo: fue inspirado, en parte, en el momento en que se convirtió en madre.

“Desde ese momento entendí que es muy importante crear referentes visuales de nuestras mujeres, no es que no los tengamos, pero es distinto tenerlos en nuestro entorno cotidiano, necesitamos podernos ver reflejadas”.

Y agrega: “Somos el resultado de las mujeres que vinieron antes, de sus madres y tías, quienes eran parte fundamental de quienes ellas son hoy”.

Asimismo, su mirada también cuestiona la tradición fotográfica heredada: “No podemos vernos como agentes externos, la representación tiene que ser acompañada”, piensa.

El premio le representa una gran alegría, pero también una gran responsabilidad.

Por su parte, Ultreras explica que construye una fotografía que se mueve entre la intuición y lo cotidiano, motivo por el que considera que Hermanas fue reconocida con el segundo lugar regional. “Este proyecto nace de la observación cercana de la complicidad femenina, habla de tomar los espacios que nos pertenecen y volverlos nuestros”, explica.

Para ella, lo imprevisto forma parte esencial de su trabajo: “Planeo una idea, pero me gusta que me sorprendan, experimentar es lo que hace que la fotografía me guste tanto”.

El eje de su trabajo lo tiene claro: la mujer desde la diversidad, sin enfocarse en un solo estereotipo. “Es conocer a las personas y que me den la confianza para entrar en su mundo”, dice la fotógrafa, para quien una imagen está terminada cuando le provoca una emoción al conocer el resultado.

Dice que el premio abre un horizonte de visibilidad: “Es una plataforma gigantesca, más gente va a voltear a ver lo que hago. Hay un poder muy grande para visibilizar, pero también para generar nuevas formas de ver y ser vistos, porque el trabajo de los demás no solo documenta, sino que interpela, abre fisuras y amplía el campo de lo posible”.

“La imagen no solo muestra lo que somos, también nos obliga a pensar desde dónde miramos”, concluye.

El Sony World Photography Awards es un concurso internacional que premia fotografías sobre identidad, vida cotidiana, sociedad y medioambiente, valorando la calidad y la capacidad narrativa.

PAL