Infancias con el corazón roto

Infancias con el corazón roto

Las Cardiopatías Congénitas (CC) son un padecimiento del que se habla poco, pero tiene un gran impacto, ya que al año causa la muerte de 261 mil infantes a nivel mundial (Lancet Child Adolesc Health. 2020), mientras que en México representa la segunda causa de muerte en menores de cinco años, además, en promedio 1.8 millones de infantes viven con este tipo de padecimientos, según Jaime Cervantes, presidente del patronato de Fundación Lilo. 

Estas cifras hablan de infancias que, todos los días, enfrentan dificultades para respirar; para quienes caminar a la escuela, jugar en el parque o incluso comer, puede convertirse en una tarea agotadora, por lo que este padecimiento puede afectar su desarrollo.

La noticia positiva es que la CC se puede reparar a través de operaciones a corazón abierto o cateterismo. El desafío en nuestro país, como pasa con otros padecimientos, es el diagnóstico oportuno y el acceso al tratamiento, debido en gran parte a la centralización de los servicios de alta especialidad. 

Una investigación del Instituto de Cardiología señala que, en 2006, había nueve centros hospitalarios, siete de ellos en la Ciudad de México, con las características para realizar cirugías en pacientes pediátricos con Cardiopatías Congénitas. 

Fundación Lilo nació en 2020 con la intención de crear alianzas con el sistema de salud pública para agilizar y ampliar la atención a niñas y niños con Cardiopatías Congénitas. De acuerdo con Carlos Alcántara Noguez, cirujano cardiovascular pediatra, en un solo hospital de alta especialidad puede haber hasta 20 infantes en lista de espera con expediente completo y cirugía urgente, además de otros 100 en proceso de reunir donadores de sangre u otros requisitos. 

La vida de los pacientes pediátricos de bajos recursos depende de los hospitales de salud pública, ya que el costo de este tipo de intervenciones pueden costar hasta 200 mil pesos. Desde que inició con su labor, Fundación Lilo ha realizado 100 cirugías, beneficiando a niñas y niños de diferentes partes de la república, transformando la vida de las y los pequeños y sus familias.

Entre los testimonios de su labor está el de José, un niño que ahora tiene un corazón sano y fuerte después de su cateterismo. De acuerdo con el testimonio de su madre y padre, si ésta no se le realizaba pronto podía morir en cualquier momento. “Hace un par de años perdimos a otro bebé por lo mismo, era doloroso ver que el tiempo pasaba y no podíamos ayudarlo. Hoy ya gozamos de verlo crecer”. 

Fundación Lilo necesita apoyo para seguir salvando corazones. Por ello, ha creado distintos programas de recaudación y suma de voluntades en los que pueden participar personas y empresas.

Uno de ellos es Red Latiendo por la Vida, dirigido a empresas socialmente responsables que, al sumarse, reciben una insignia por su labor. También está Mesa que late, un programa que invita a restaurantes a donar un porcentaje de sus ventas.

Además, para quienes viven en Tlalpan, existe una forma sencilla de ayudar: al comprar en una tienda OXXO y decir sí al redondeo de centavos, esos fondos se destinan al tratamiento de infantes con cardiopatías congénitas.

Hay corazones que nacen latiendo distinto, pero que tienen muchas ganas de vivir y tú puedes ayudarlos, ¿Te gustaría reparar corazones? Conoce más en: lilomexico.org

POR DULCE GALINDO VILLA

INSTAGRAM / @FUNDACION GRUPO ANDRADE

FACEBOOK / @FUNDACIONGRUPOANDRADE

EEZ