Dani Rovira habla por primera vez del problema de salud que sufrió el año pasado: "Dos operaciones y varios días en la UCI"
Dani Rovira ha hablado por primera vez del problema de salud que sufrió el verano pasado. El actor de Ocho apellidos vascos ha contado en La Ruina, el podcast de Tomàs Fuentes e Ignasi Taltavull, el momento en el que los médicos le comunicaron que tenía que volver a pasar por quirófano después de haber superado el linfoma de Hodgkin que le diagnosticaron en 2020. "El año pasado fue el peor año de mi vida", ha comenzado diciendo. "El curro no terminaba de ir como muy guay, tuve una ruptura, luego tuve dos operaciones, se murió mi padre... cuando el viento viene en contra... Fue un año muy catastrófico", ha añadido.
Según ha explicado, tras una primera intervención en julio de 2025, los médicos comprobaron que la complicación persistía y le comunicaron que tendría que volver a pasar por quirófano. "La movida es que tuve dos operaciones quirúrgicas por un problema en una vena", ha dicho.
"En la primera operación los médicos me dijeron que me habían quitado un trombo que tenía en una vena. Yo estaba con el catéter, estuve un par de días en la UCI, un par de días en planta... Me dan el alta soy una persona totalmente desvalida, estoy como muy mal, nada más que me puedo dar paseítos de abuelo", ha recordado, intentando restarle dramatismo con su característico sentido del humor.
Cuando pensaba que sus problemas de salud habían quedado atrás, acudió a la revisión de la operación y los médicos le comunicaron que las noticias no eran buenas. "Me dicen: 'Dani, te hemos quitado el trombo, pero se ha vuelto a quedar otro. Es una movida estructural porque tienes el síndrome del opérculo torácico'". Ante esta situación, tuvo que volver a pasar por quirófano. "La intervención consistió en abrirme, quitarme un trozo de la primera costilla, luego quitarme el trombo y meterme un muelle", ha desvelado.
*Noticia en elaboración

