"Delincuentes miserables" contra "fascismo mafioso": Colombia elige modelo de país en tres semanas

"Delincuentes miserables" contra "fascismo mafioso": Colombia elige modelo de país en tres semanas

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Colombia afronta tres semanas de campaña electoral marcadas por acusaciones cruzadas de fraude, amenazas de muerte y una polarización extrema entre el candidato uribista Abelardo de la Espriella y el senador petrista Iván Cepeda, que se disputarán la presidencia en segunda vuelta tras una primera ronda que ninguno de los dos acepta con normalidad.

El domingo por la noche, ante sus respectivos seguidores, los dos candidatos se dispararon una ristra de calificativos que anticipan lo que serán tres semanas de campaña de máxima tensión. De la Espriella, protegido por un escudo blindado —ha recibido amenazas de muerte y tiene presente que la guerrilla asesinó al favorito uribista Miguel Uribe antes de la primera vuelta—, habló desde Barranquilla: "Iván Cepeda y Gustavo Petro son delincuentes miserables. Petro quiere desestabilizar e incendiar Colombia. Vamos a defender la patria". Cepeda, por su parte, le calificó desde el Hotel Tequendama de Bogotá de representante del "fascismo mafioso" y "estafador de estafadores".

Poco después intervino el presidente Gustavo Petro para caldear aún más el ambiente. En su cuenta de X anunció que no reconocía el resultado y denunció fraude, con argumentos que ya había esgrimido en el pasado y que habían sido rebatidos. Aseguró tener evidencias de que "centenares de miles de votos fueron agregados sin existencia de sufragantes". Para sorpresa de quienes le consideran un senador sereno y moderado, Cepeda secundó la denuncia, frustrado por no haber ganado la primera vuelta como pronosticaban todas las encuestas y por haber quedado por debajo de un outsider que saltó a la arena política hace apenas unos meses. "Existe información e indicios sobre un número indeterminado de mesas en las que se han presentado votaciones atípicas", afirmó. "Solo cuando las comisiones escrutadoras aclaren este asunto nos pronunciaremos".

Las denuncias chocaron de frente con los observadores internacionales. Daniel Bejas, jefe de la Misión de Observación Electoral de la Unión de Organismos Electorales, ofreció un balance positivo de la jornada: "Fue un proceso tranquilo, transparente, donde la ciudadanía fue a votar con total libertad en un ámbito muy organizado". El Procurador General Gregorio Eljach, tras visitar el lunes el proceso de escrutinio, fue aún más directo: no existe, dijo, "sustento jurídico ni probatorio" para las denuncias formuladas por Petro.

Lo paradójico es que Cepeda, sin esperar los datos que él mismo exigía, anunció el lunes su disposición a celebrar un debate electoral que había rechazado cuando las encuestas le daban como favorito. "Emplazo a debate público al candidato Abelardo de la Espriella", escribió en X. La respuesta no tardó: "¿Ahora sí, cobarde? Te escondiste mientras tu dueño te hacía la campaña y fallaron. Primero reconoce el resultado y debatimos ya mismo", replicó De la Espriella, que propuso el 9 de junio en la revista Semana.

También José Manuel Restrepo, candidato a la vicepresidencia de De la Espriella, propuso un debate con Aida Quilcué, la compañera de fórmula de Cepeda. "El país tiene que conocer a quienes van a gobernar y a sus respectivos reemplazos, por si alguno llegase a faltar", adujo. La referencia no es gratuita: aunque Cepeda superó un cáncer de colon, en 2021 le diagnosticaron otro de hígado y su estado de salud actual no es público.

Con De la Espriella obteniendo el 43% de los votos frente al 40% de Cepeda, la segunda vuelta se decidirá en el centro. Sergio Fajardo, que obtuvo el 4%, suele inclinarse hacia la izquierda, pero su voto no es automático. La senadora uribista Paloma Valencia, que cayó hasta el 6%, ya anunció su apoyo al outsider. Su posible vicepresidente, el centrista Juan Diego Oviedo, dejó para el miércoles su decisión y no descarta no respaldar a ningún candidato.

"Las fuerzas democráticas se van a terminar uniendo a De la Espriella, porque tienen coincidencias fundamentales: el respaldo a las instituciones, el respeto a la autonomía del Banco de la República y a la rama judicial, el rechazo a legislar por decreto, y la convicción de que la llamada paz total fracasó", señala el analista político Rodrigo Pombo. "Sin olvidar que este es el gobierno más corrupto desde Ernesto Samper".