Echan sus barbas a remojar la UNAM y Leonardo Lomelí
Plan con mañana de la presidentA Claudia Sheinbaum es el anuncio de elegir al próximo director del Instituto Politécnico Nacional a través de una consulta a su comunidad.
Sumido en el desprestigio por manejos poco claros de los dineros del Patronato Corazón Guinda y Blanco A.C, Arturo Reyes Sandoval terminará en diciembre de este año su segundo y último periodo al frente de esa institución educativa, lo que aprovechó la mandataria para usar el relevo como un nuevo paradigma que va más allá del Politécnico.
“Se me acaba de ocurrir, pero lo vamos a hacer. Vamos a hacer una consulta para la próxima dirección del Poli. Vamos a democratizar la elección del director del Politécnico Nacional, o directora, en una consulta para que la comunidad elija a tres, a una terna”, sostuvo.
Así, de un plumazo, la titular del Ejecutivo renuncia a su facultad establecida en la Ley Orgánica del IPN —aprobada por el Congreso—, específicamente su artículo 12: “El Director General será nombrado por el Presidente de la República; tendrá la representación legal del Instituto Politécnico Nacional, durará en su cargo tres años y podrá ser designado, por una sola vez, para otro periodo”.
Y cede la designación de la persona que encabezará uno de los pilares de la educación media y media superior del país a una consulta con la comunidad. Algo similar a lo que hizo con la Reforma Judicial para elegir a los ministros y jueces del acordeón.
Pero, hubo más. Ayer mismo la cientificA soltó: “Toda mi vida luché en la UNAM para que eso fuera así”, con un dejo de nostalgia.
Ahí está el detalle: con la designación del director del Poli vía consulta, la Presidenta marcará un paradigma para otras instituciones, empezando por la máxima casa de estudios.
Para nadie es un secreto que la cuatroté, desde tiempos del obradorato, ha intentado apoderarse de la UNAM, promoviendo arrebatar a la Junta de Gobierno la designación del rector, y colar a uno de los suyos en una elección directa.
Pues bien, el actual ocupante de la Torre de Rectoría, Leonardo Lomelí, termina su periodo en noviembre del próximo año, y si bien las reglas actuales de la Universidad le permiten aspirar a la relección, el paradigma que se impondrá en el IPN servirá como instrumento de presión de Morena y el oficialismo hacia la UNAM.
No faltan legisladores que empujen reformar la Ley Orgánica de la UNAM para hacerlo realidad.
Y sobran en la UNAM los que quieren entregar a la presidentA esa victoria que buscó siendo activista universitaria.
EN EL VISOR: Respaldo total dio la presidentA Sheinbaum al director del IPN, Arturo Reyes Sandoval, pese al cochinero que se trae en la institución. La mandataria dijo que “tengo una muy buena opinión” de él, “y ha hecho un buen trabajo al frente del Poli”. Fue un clásico “no te preocupes, Arturo”.
POR RAYMUNDO SÁNCHEZ PATLÁN
COLABORADOR
RAYMUNDO@HERALDODEMEXICO.COM
@R_SANCHEZP
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