El crimen que cambió la vida de Begoña Villacís: la Fiscalía pide hasta 46 años para el principal acusado
Quedan tres meses para que se cumplan dos años del fallecimiento de Borja, hermano de Begoña Villacís, la que fuera vicealcaldesa de Madrid, que perdía la vida de forma violenta en un impactante suceso ocurrido en la carretera de Fuencarral-El Pardo en Madrid. La fase instrucción del caso ha llegado a su fin y la Fiscalía ya ha redactado su escrito de acusación contra los tres investigados por el crimen. Se piden 46 años de prisión para el principal acusado del crimen y 38 para su madre y el amigo que le acompañó, que presuntamente disparó con él ese día. De momento no hay fecha fijada para el juicio, pero se prevé que se celebrará este año, y los tres acusados permanecen en prisión desde la detención.
Esta terrible tragedia destrozó por completo a la familia. Begoña Villacís, que se enteró de al terrible noticia mientras estaba en una entrevista, fue la encargada de contárselo a su madre. La exlíder de Ciudadanos publicó un emocionado mensaje de despedida en sus redes sociales: "Siempre será mi hermano pequeño, y yo seré siempre su hermana mayor. La que le cuidó lo mejor que supo, junto con los mejores padres que uno puede llegar a tener, y a la que siempre quiso compensar con sentidos gestos, grandes abrazos, y cariñosos besos. No era de esos chicos que no sabían expresar. A veces hacía de hermano mayor .Y a veces me volvía y otras se me iba, pero siempre sentí su amor incondicional, nunca hubiese permitido que una mañana me tocase pedir a nuestros padres que se sentasen, que tenía algo que decirles el peor día de nuestras vidas", señaló Begoña, que tiene otro hermano llamado Nacho.
La política, que es madre de tres hijas que entonces eran menores de edad, trató de mantenerlas al margen de tan tragico suceso. Las niñas, según sus propias palabras, se portaron "como unas mujercitas" y le hicieron sentirse "muy orgullosa" ante la adversidad. Aunque Villacís no quiso entrar en detalles sobre su hermano, la abogada confesó que sus hijas le querían mucho porque era muy cariñoso. "Si tienes una familia que se quiere, todo se vuelve más fácil". Y quiso dar las gracias por todas las muestras de apoyo que recibió durante el duelo que optó por vivir en la más estricta intimidad. "Cada abrazo espontáneo que recibo por la calle confirma. No quiero molestar, empezáis diciéndome. No lo hacéis, reconforta tanto que alguien se pare a transmitirme su pesar y su cariño, conmueve y vence mi incredulidad. Me duele la cabeza de tanto llorar y apretar los dientes", señaló.

