El gazpacho andaluz de toda la vida: la receta más tradicional que triunfa cada verano
Pocos platos hay tan representativos de la cocina española en general y de la del sur en particular. Originario de Andalucía, el gazpacho es imprescindible en el verano, aunque hay quien lo toma durante todo el año. Te recomendamos servirla muy, muy fría ¡y a disfrutar de este auténtico cóctel de vitaminas y otros muchos nutrientes!
¿Por qué el gazpacho se ha convertido en el plato bandera del verano español?
Es una receta básica, con verduras, agua, aceite de oliva virgen extra y sal, que se elabora de una manera sencilla y rápida. Y a partir de ella, cada vez se hacen más versiones, algunas incluso con fruta y otros vegetales. Pero nosotros nos decantamos en este caso por la más fácil y popular, originaria de Andalucía, y presente no solo en todo el país, sino en todo el planeta.
Es refrescante, hidratante, nutritivo y forma parte de nuestra cultura gastronómica. El gazpacho es casi agua en un 90 %, gracias sobre todo al tomate y al pepino. Es saciante, pero no pesado, ideal para comidas rápidas, cenas ligeras o para beber cuando tenemos sed.
¿Dónde nace el gazpacho?
Nuestro protagonista tiene un origen humilde y antiguo que se remonta a la época de Al-Ándalus, en el siglo VIII, cuando los campesinos de la zona sur de la península ibérica preparaban un majado de pan, agua, aceite y vinagre, que eran los ingredientes que tenían más a mano y eran más asequibles.
Con el paso del tiempo, la receta se fue enriqueciendo y refinando con la incorporación de otros ingredientes, como el ajo, y en el siglo XVI, con la llegada del tomate y el pimiento desde América, cuando el gazpacho adquirió la forma que conocemos hoy en día.
Consejos para preparar un buen gazpacho
- Selecciona ingredientes frescos y maduros (tomate, pepino, pimiento rojo o verde, cebolla y ajo).
- Lava, pela y trocea las verduras; da igual el tamaño porque las vamos a triturar.
- El pan para nosotros es prescindible, porque nos gusta el gazpacho más ligero, pero ponlo si quieres.
- Hay muchas personas que temen que el pepino repita, por eso os aconsejamos seguir el consejo que nos da la cocinera Pepa Muñoz a ¡HOLA! Cocina, que es pincharlo con un tenedor para que libere el gas, en forma de jugo, responsable de que pueda repètir.
- Un truco de muchos chefs profesionales, como Martín Berasategui, quien también le pone una pizca de comino, es mezclar las verduras troceadas con sal y vinagre y dejar reposar 20-30 minutos para que el gazpacho se triture mejor y no sea necesario añadir mucha sal.
- Tritura los ingredientes en una batidora, licuadora o robot de cocina, pasa por un chino y emulsiona el resultado echando en hilo un buen AOVE.
- Ajusta la textura con agua: Si queda muy espeso, añade agua fría poco a poco hasta lograr la consistencia deseada y vuelve a triturar. Aunque hay cocineros como Dani García que afirma: “Jamás de los jamases le echéis agua, porque diluye sabor y textura"
- Rectifica la condimentación: prueba y ajusta la sal, el vinagre o el aceite según tu gusto y enfría entre 2-3 horas.
¿Cuáles son las proporciones exactas para hacer un gazpacho perfecto?
Con esta fórmula nunca fallarás y tendrás como resultado un gazpacho de 10:
- Tomate: base del 100 %
- Pepino: 10 %
- Pimiento: 10 %
- Pan: 5 %
- Aceite: 6 %
- Vinagre: 2–2,5 %
- Sal: 0,8–1 %
¿Con qué acompañar la receta de gazpacho andaluz?
La guarnición más clásica del gazpacho son daditos de tomate, cebolla, pimiento, pepino y pan. Sírvelos aparte para que cada uno se eche los que quiera y la cantidad que desee. Hay quien también le pone, como al salmorejo, huevo cocido y jamón picaditos.
Ingredientes para el gazpacho
- 1 kg de tomates maduros
- 1 pepino
- 1 pimiento verde
- 1 diente de ajo
- 1 cebolla pequeña
- 50 gramos de pan
- 150 mililitros de AOVE
- 1 chorrito de vinagre
- Sal
- Agua al gusto
Modo de elaboración del gazpacho
- Comenzamos lavando, quitando los rabitos y troceando los tomates.
- Los echamos en un recipiente de paredes altas y añadimos el diente de ajo pelado, el pimiento lavado y troceado, el pepino pelado y troceado, la cebolla pelada y en trozos, y el pan en trozos.
- Trituramos con la batidora hasta conseguir una consistencia de puré.
- Añadimos el aceite de oliva y unas gotas de vinagre.
- Echamos la sal, volvemos a batir bien y pasamos por el pasapurés para que nos quede una textura más fina.
- Agregamos agua hasta lograr el punto deseado y metemos en la nevera hasta el momento de servir, un mínimo de 3 horas.
- Servimos en cuencos o platos hondos y decoramos con algunas verduras cortadas en daditos.


