El inesperado giro de Julen Katzy: de protagonista de ‘Valle Salvaje’ a trabajar en un balneario en Argentina
Julen Katzy, de 21 años, se ha convertido en uno de los actores españoles jóvenes más conocidos por el público gracias a su papel como Leonardo de Guzmán en Valle Salvaje, la serie de época de La 1 que ha alcanzado el éxito internacional tras incorporarse al catálogo de Netflix. En la ficción ha protagonizado uno de los triángulos amorosos más intensos junto a Bárbara (Emma Guilera) e Irene (Marina Sabadell). Finalmente, obligado por sus familias, el joven capataz se ve forzado a casarse con la Gálvez de Aguirre, aunque su corazón pertenezca a la Salcedo de la Cruz. Ante la supuesta enfermedad de su padre, Leonardo debe trasladarse a Burgos con su prometida, donde contraen matrimonio, dejando a Bárbara rota de dolor. Esta decisión servía para justificar la salida temporal de los recién casados, sin cerrar definitivamente sus tramas, lo que abre la posibilidad de que regresen en el futuro.
Pero la historia más sorprendente no está en la pantalla sino en la vida real: Julen ha decidido alejarse temporalmente de las cámaras y el glamour para aceptar un trabajo con el que ha sorprendido a todos sus seguidores. El actor ha puesto rumbo a San Clemente del Tuyú, en la costa de Buenos Aires, en Argentina, donde cada mañana se levanta muy temprano para armar y desarmar carpas en un balneario. “Quería vivir algo diferente, tenía la posibilidad de estar aquí y no sé qué me va a traer Argentina… tampoco sé lo que vengo buscando, pero siento que ya me llevo mucho”, ha asegurado el actor a América TV Noticias.
Impulsivo y amante de la aventura, aún no sabe qué fue exactamente lo que le impulsó a dar el paso. “¿Cómo llegué aquí? No lo sé ni yo realmente. No me dio tiempo ni a darme cuenta. De un día para otro dije: ‘Me voy para Argentina’”, ha contado con una sonrisa sobre su nuevo destino.
Esta oportunidad laboral surgía gracias a su amistad con el sobrino del propietario del establecimiento donde trabaja. “Lucas, que es el dueño y a quien le quiero agradecer mucho por todo lo que me está dando, me dejó un cuarto, me dan de comer, me dan de desayunar, me dan de cenar y, a cambio, yo le ayudo aquí con lo que necesita”, ha señalado el actor de Mar afuera.
Pero su jornada no finaliza en el balneario: por las noches también atiende mesas como camarero en una pizzería local. Un contraste muy llamativo con lo que se espera de una estrella, aunque Julen tiene muy claras sus prioridades. “Para mí la vida no es dormir hasta las tres de la tarde y comer en el mejor restaurante… Eso también, pero me aburro. Prefiero levantarme, estar con mis compañeros, con gente como yo, normal. Prefiero la experiencia antes que el dinero”, ha asegurado con humildad.
Su éxito ha traspasado fronteras, por eso los turistas y vecinos del lugar no tardaban en percatarse de su presencia. Una situación que Katzy se toma con la mayor naturalidad del mundo: “Me reconocen, muchos me preguntan o me dicen: ‘Te pareces muchísimo al actor de la novela’. Y digo: ‘Sí, claro, claro’. Y nada, me lo paso bien y luego hacemos fotitos, mandamos saludos....”, ha relatado divertido, demostrando que, pese a la fama, no se le caen los anillos por ponerse a trabajar en un sector mucho menos agradecido que el de actor, priorizando la experiencia personal sobre el reconocimiento profesional.
Por ahora, no sabemos si su aventura será solo temporal o si se alargará más allá del verano —su idea inicial era regresar a España este mes de marzo cuando finalice la campaña estival—, lo que sí está claro es que Julen Katzy disfruta de un ritmo de vida muy distinto al de los sets de televisión, saboreando el momento lejos del ruido mediático y dejando que su carácter intrépido marque sus pasos.




