Sevilla se viste de fiesta para vivir su inigualable Feria de Abril. Es el momento para recorrer la ciudad con traje de flamenca, arrancarse a bailar unas sevillanas y tomarse unas tapas con un rebujito en las casetas. Pero este mes también invita a viajar hasta Ibiza, lejos del bullicio del verano. Y en un fin de semana podrás acercarte hasta los pueblos de Burgos que te dejarán sin palabras, como Poza de la Sal, y recorrer la ruta Raíces de Castilla. En Soria, la ciudad de los poetas, hay mucho que ver y no olvides endulzar tu visita con la típica costrada.
Dalt Vila
FIN DE SEMANA EN IBIZA
¿Dónde? Isla de Ibiza
¿Cuándo? 4 y 5 de abril
Fuera de temporada, la isla muestra su verdadera esencia, con puestas de sol tranquilas, calas paradisíacas en exclusiva, paseos por pequeños pueblos payeses y muchos planos gastronómicos sin pasar por la lista de espera. Abril es un mes ideal para adentrarse en el corazón de la isla, esa Ibiza rural en la que descubrir y catar productos extraordinarios. Te proponemos conocer la bodega Sa Cova, la más antigua de la isla, en el valle de Sant Mateu. Y apuntarte a una visita guiada con cata final en Can Rich, en Sant Antoni de Portmany.
Para darte un festín, reserva mesa en algunos de sus restaurantes especializados en cocina marinera, como Sa Nansa, en la marina de Botafoch, donde hay que probar uno de los platos bandera de Ibiza, como el bullit de peix, un guiso de pescado con alioli que se acompaña con arroz a banda, o la langosta. O en Sa Calma, con vistas a Dalt Vila, Patrimonio de la Humanidad. En el centro de Sant Antoni, hay un lugar encantador en el que creerás haberte colado en la casa de una abuela ibicenca. Se trata de Es Rebost de Can Prats. Cati Prats ha dejado el antiguo colmado de sus abuelos tal y como estaba. Solo aquí podrás probar recetas como el sofrit pagès y el arroz de matanzas.
Poza de la Sal, Burgos
FIN DE SEMANA EN BURGOS
¿Dónde? Poza de la Sal
¿Cuándo? 11 y 12 de abril
Con castillo, murallas, casas blasonadas y calles empedradas que adornan su casco histórico medieval, Poza de la Sal es uno de los pueblos más bonitos de España y un planazo para hacer una escapada de fin de semana en abril. A esta belleza monumental hay que añadir que aquí se encuentra uno de los conjuntos salineros más importantes de la península (el nombre ya lo anunciaba). Aunque ya no están en funcionamiento, se puede visitar el centro de interpretación y recorrer los alrededores para entender su funcionamiento. En Poza de la Sal nació el conocido naturalista y divulgador Félix Rodríguez de la Fuente y, en su entorno, se pueden seguir rutas por el excepcional paisaje del Parque Natural de los Montes Obarenes-San Zadornil, con desfiladeros, montañas para recorrer con calma.
Desde Poza de la Sal se puede continuar la ruta Raíces de Castilla por otros pueblos singulares como Frías, con su impresionante silueta medieval colgada de una roca; Oña, y su monasterio de San Salvador; y hacer parada en lugares como Cernégula o Ubierna, por donde discurre una antigua vía verde.
Este fin de semana hace la maleta y pon rumbo a esta ciudad tranquila que invita a pasear hasta la ermita de San Saturio, a orillas del Duero que baja exultante. Déjate sorprender por el claustro de San Juan de Duero, y pasea por la ciudad castellana entrando en sus templos, palacios y museos. Es el momento de llevarte algún souvenir dulce de la ciudad de Machado, cuyas huellas puedes seguir casi a cada paso. En Dulces Duero vas a encontrar la famosa costrada de Soria, un pastel de hojaldre y capas de nata y crema, y la mantequilla de Soria que cuenta con DOP. Y, por supuesto, no dejes de probar los famosos torreznos sorianos.
A solo diez minutos, en la sierra de San Marcos, se encuentra Noctis Hotel (noctishotel.es), una oda a la desconexión con suites minimalistas, unas burbujas transparentes integradas en la naturaleza y una gastronomía que nace de la tierra y el fuego. Porque lo natural no está reñido con el lujo.
FIN DE SEMANA EN SEVILLA
¿Dónde? Sevilla ciudad
¿Cuándo? 25 y 26 de abril
En primavera, Sevilla tiene un color y un aroma muy especiales. Sobre todo, durante la Feria de Abril. Resulta irresistible pasear por su casco histórico, contemplar la catedral, su estilizada Giralda, pasear por los Reales Alcázares y perderse por las calles juelas del barrio de Santa Cruz. También hacer una parada en alguna taberna mítica, como El Rinconcillo, con los jamones colgados del techo, buenos vinos y el personal apuntando la comanda a tiza en la barra.
Pero este fin de semana a Sevilla se va a vivir uno de los grandes momentos: su Feria. Al menos una vez en la vida tienes que vivirla como un sevillano y no perderte nada, ni el baile y el pescaíto(la primera noche de Feria se cena fritura de pescado) en las casetas del ferial, ni vestirte de flamenca o contemplar los fuegos artificiales junto al Guadalquivir. Aunque la feria se vive intensamente de noche, de día es un espectáculo, con el desfile de carretas y caballos y cuando se lucen los trajes típicos que son una preciosa estampa sevillana.