Ni hotel ni casa rural: 5 cabañas en los árboles de Portugal para dormir en plena naturaleza y olvidarte del mundo
Dormir entre ramas, despertar con el sonido de los pájaros y perder la noción del tiempo en medio del bosque es una experiencia que cada vez gana más adeptos entre quienes buscan viajar de otra manera. Portugal, con su mezcla de naturaleza salvaje, costa atlántica y pequeñas aldeas escondidas, se ha convertido en un destino ideal para este tipo de alojamientos en los que el lujo no está en lo material, sino en el silencio, la desconexión y la vuelta a lo esencial.
© Pedras Salgadas Spa & Nature ParkPEDRAS SALGADAS SPA & NATURE PARK
A menos de una hora de la frontera con España, y a solo hora y media de Oporto, el Parque Pedras Salgadas, con 20 hectáreas de extensión, kilómetros de senderos y fuentes de aguas mineromedicinales es uno de esos refugios pensados para desaparecer del mapa durante unos días. Un complejo ecológico en el norte de Portugal que invita a bajar revoluciones y combina naturaleza, diseño y bienestar.
Sus 16 casas en los árboles —elevadas sobre pilares para reducir el impacto en el terreno—se integran en el paisaje y han sido construidas con criterios de sostenibilidad, desde el uso de materiales locales hasta sistemas de reaprovechamiento de aguas e iluminación de bajo consumo. Por dentro, ofrecen todo el confort: baño privado, pequeña cocina y ventanas panorámicas al bosque y al cielo para dormir casi bajo las estrellas. Además, el complejo cuenta con restaurante y spa de aguas termales (pedrassalgadaspark.com).
© ShutterstockQué ver cerca:
A 25 kilómetros del parque termal de Pedras Salgadas está Chaves, una de las ciudades termales más antiguas de Portugal, famosa por su casco histórico y su puente romano. Si te apetece naturaleza en estado puro, el Parque Natural do Alvão es una joya de la naturaleza con peñas rocosas en las que anidan águilas reales y salpicado de impresionantes cascadas, como las Fisgas de Ermelo, entre las más altas de la península ibérica.
© Secret de GêresSECRET DO GERÊS
Imagínate descansando en una casa árbol en un bosque donde crecen abedules, robles, cedros y castaños, entre otras especies, que se tiñen de rojo y amarillo al atardecer. Un sitio ideal para respirar aire puro, desconectar del estrés y conectar con la naturaleza. Es lo que propone Secret de Gêres en el municipio de Vieira do Minho, en el norte de Portugal, a las puertas de Peneda-Gêres, el único parque nacional de Portugal.
Con la idea de promover el turismo de pequeña escala y eco-consciente, el complejo ofrece 3 cabañas elevadas en una parcela de 10.000 metros cuadrados y bautizadas con nombres de setas que crean a su alrededor: Amanita, Cantharellus y Gírgola. Dentro, los espacios son sencillos pero cómodos: dormitorio, baño privado con ducha, equipamiento básico y terrazas con vistas al valle del río Cávado. Cada mañana, antes de salir a recorrer senderos, rutas en bici o rincones escondidos del Gerês, se disfruta de un desayuno continental en el propio alojamiento.
© Secret do GerêsQué ver cerca:
A solo 8 kilómetros de distancia está la cascada do Tahití, un salto de agua de pozas turquesa encajado entre rocas y vegetación exuberante, muy popular por su aspecto casi tropical. Y, por supuesto, todo lo que concentra el Parque Nacional Peneda-Gerês, desde miradores de montaña espectaculares a todo tipo de senderos. El embalse de Caniçada, rodeado de montañas, es ideal para paseos en kayak.
© Conversas de AlpendreCONVERSAS DE ALPENDRE
Marta y Tiago son una pareja que decidió dejar atrás su vida anterior en Lisboa para abrir un hotel boutique en plena naturaleza del Algarve, cerca de Tavira. Lo que comenzó como un proyecto vital se ha convertido hoy en un alojamiento con alma familiar donde se cuida cada detalle con una dedicación casi artesanal.
El complejo cuenta con 13 habitaciones, pero son sus alojamientos más singulares los que mejor representan su espíritu: una cabaña escondida tras una ingeniosa estructura de troncos y otra elevada entre las ramas de un árbol que encarna la idea de lujo silencioso. Aquí, el diseño no se impone al entorno, sino que se integra en él. La experiencia se completa con una piscina rodeada de naranjos y algarrobos, y una propuesta gastronómica a cargo del chef Gonzalo, que elabora cada plato infundiéndoles ingredientes de origen local y un toque de innovación.
© ShutterstockQué ver cerca:
El Parque Natural de la Ría Formosa, un espacio protegido de canales, islas y marismas donde es posible hacer paseos en barco y observar aves como flamencos. A pocos minutos también se encuentra Tavira, un encantador pueblo blanco atravesado por el río Gilão, desde el que se accede a la Ilha de Tavira, una extensa playa de arena fina y aguas calmadas, perfecta para pasar el día. Y si buscas uno de los atardeceres más bonitos del Algarve, anota Cacela Velha, en lo alto de su acantilado.
© Cocoon LodgesCOCOON LODGES
Muy cerca de la costa atlántica, Cocoon Lodges es un eco-resort en Herdade da Comporta (Muda) formado por cabañas y suites de madera en medio de un pinar privado, donde el aire huele a lavanda y romero y la música la pone el canto de los pájaros. Por su cuidado del medio ambiente, el complejo ha estado nominado en numerosas ocasiones en los Portugal Trade Awards en la categoría como mejor proyecto de ecoturismo. Todos los alojamientos cuentan con una amplia terraza al aire libre y disponen de piscina biológica, bicicletas gratuitas, huerta ecológica y zonas infantiles, por supuesto, con casa en el árbol, para disfrute de los alojados.
© ShutterstockQué ver cerca:
A 15 kilómetros del eco-resort están las playas de Comporta, perfectas para montar a caballo al atardecer, practicar surf, navegar en kayak e incluso avistar delfines junto a la costa.

LIMA ESCAPE
Abrir los ojos y verse rodeado de árboles, a orillas del río Lima y con la sierra Amarela al fondo, como si alguien la hubiese colocado ahí para enmarcarlo todo, es una visión difícil de olvidar. En Lima Escape conviven tiendas de glamping, cabañas en los árboles y zonas de acampada tradicional, para que cada uno elija su nivel de “comodidad en la naturaleza”. Los bungalows y las cabañas tienen una decoración minimalista, otras son más rústicas o más coloridas, y no tienen pretensiones de lujo, pero sí intención de hacerte sentir cómodo sin olvidar dónde estás. Completamente equipadas, con interiores acogedores, disponen de balcones panorámicos que miran a la montaña y pueden acoger hasta 4 personas. En el camping hay piscina, lagunas y un animado bar donde disfrutar de un desayuno, picar algo o tomarse una copa y rematar el día.
© Lima EscapeQué ver cerca:
Las cascadas de Ermida, uno de los rincones más conocidos del Parque Nacional de Peneda-Gêres, donde el río se encajona y forma saltos de agua y pequeñas pozas. El espacio protegido ofrece, además, una gran variedad de actividades para estar entretenido, desde senderismo a paseos en bicicleta o en buggy, paddle sup o piragüismo en el río.