Felipe Tristán, otra batuta en ascenso
El nombramiento de una nueva generación de músicos mexicanos en espacios internacionales marca una etapa de mayor presencia latinoamericana en instituciones culturales de Estados Unidos. Entre ellos se encuentra el director de orquesta Felipe Tristán, quien asumirá la dirección musical de la Filarmónica de San Antonio y se convertirá en el primer mexicano-estadounidense en liderar esta agrupación con casi 90 años de historia.
Para el director regiomontano, este momento representa el resultado de años de preparación, disciplina y constancia, pero también una coincidencia dentro de un panorama donde cada vez más artistas mexicanos ocupan lugares relevantes en escenarios internacionales.
“Creo que es una serie de coincidencias y eventos positivos que los mexicanos estemos teniendo presencia internacional. Para mí, este logro es resultado de años de preparación, disciplina y trabajo constante”, explica.
Tristán reconoce también el avance de otros creadores mexicanos que han ganado espacios en el ámbito musical y artístico, como los directores Iván López Reynoso y artistas como David Lomelí, a quienes considera parte de una generación con talento y compromiso.
“Me llena de orgullo ver a mis colegas. Hay mucho por hacer todavía, pero es importante reconocer que existe talento, empuje y ganas de seguir construyendo”, señala.
Su llegada a la Filarmónica de San Antonio ocurre en una ciudad con una fuerte presencia latina, donde, asegura, la orquesta tiene la oportunidad de reflejar la identidad de su comunidad. Por ello, uno de sus principales objetivos será desarrollar una programación que conserve el repertorio sinfónico tradicional, pero que también habrá espacio a la música mexicana y latinoamericana.
“Una orquesta sinfónica tiene la responsabilidad de celebrar a Beethoven, Mozart o Tchaikovsky, pero también de elevar el repertorio latino, mexicano y las expresiones que forman parte de la identidad de la ciudad”, comenta.
El director plantea que la Filarmónica de San Antonio debe acercarse a nuevos públicos y salir de los espacios tradicionales de concierto para establecer vínculos con la comunidad a través de distintos formatos y propuestas.
La experiencia previa con proyectos como los homenajes a Selena y Juan Gabriel le mostró el interés del público por escuchar nuevas lecturas de la música popular desde una perspectiva sinfónica.
“Nos dimos cuenta de que existe una audiencia que quiere vivir la música desde sus propias raíces. La programación debe dialogar con el tejido social de la ciudad”, afirma.
Además de fortalecer la relación con San Antonio, Tristán busca crear puentes culturales con México, especialmente con Monterrey y Guadalajara, ciudades hermanas de la comunidad texana.
“Mi identidad también es bicultural y bilingüe. La idea es que la Filarmónica pueda reflejar esa misma realidad”, explica.
Con este nuevo capítulo, el director apuesta por una visión de la música clásica que no dependa únicamente de géneros, sino de la calidad y la capacidad del arte para conectar con distintas comunidades.
“La música que perdura es la que tiene calidad. No se trata sólo de un género, sino de encontrar aquello que sigue diciendo algo al público”, concluye.
PAL