Gwyneth Paltrow vuelve a los Oscar 11 años después: los vestidos con los que hizo historia en la alfombra roja
A lo largo de más de tres décadas de carrera, Gwyneth Paltrow ha protagonizado algunos de los momentos de moda más memorables de la alfombra roja de los Premios Oscar. Desde su icónico vestido rosa de Ralph Lauren con el que ganó la estatuilla a mejor actriz hasta un polémico diseño de Alexander McQueen que dividió a la crítica, la actriz ha construido una relación única con la gala más importante de Hollywood. Ahora, en 2026, Paltrow regresará a la ceremonia tras once años de ausencia para presentar uno de los premios en la 98ª edición, coincidiendo además con el estreno de Marty Supreme, la nueva película dirigida por Josh Safdie y protagonizada por Timothée Chalamet, en la que interpreta a una sofisticada e irresistible protagonista. Antes de ese esperado regreso, repasamos los looks con los que la actriz ha marcado la historia de la alfombra roja.
1994: su primera vez en los Oscar, con solo 21 años
Gwyneth Paltrow acudió por primera vez a los Oscar en 1994 con apenas 21 años. Para la ocasión eligió un elegante vestido columna plateado con escote palabra de honor, que combinó con un collar de perlas estilo choker y un pequeño bolso joya. Hija de Blythe Danner, actriz ganadora del Tony y del Emmy, la joven intérprete ya había debutado en el cine cinco años antes, aunque todavía estaba a punto de dar el salto definitivo a la fama. Ese momento llegaría apenas un año después con su papel en Seven, el thriller dirigido por David Fincher y protagonizado por Brad Pitt.
1996: un vestido lencero y un novio de Hollywood
Dos años más tarde, la actriz regresó a la ceremonia con un delicado slip dress blanco de tirantes, cubierto de pequeñas lentejuelas que capturaban la luz de los flashes y un chal finísimo. A su lado estaba su entonces pareja, Brad Pitt, que esa noche estaba nominado al Oscar a mejor actor de reparto por 12 Monkeys. Ese mismo año marcaría también un punto de inflexión en su carrera: tras protagonizar Emma, su primera gran película como protagonista, Hollywood comenzó a verla como una de las nuevas estrellas de la industria.
1999: el vestido rosa que hizo historia
A finales de los noventa, Gwyneth ya era una de las actrices más aclamadas de Hollywood gracias a títulos como Sliding Doors, Great Expectations y, sobre todo, Shakespeare in Love. La película dirigida por John Madden le valió su primera nominación al Oscar… y también la estatuilla a mejor actriz. Para recoger el premio eligió un vestido de tafetán rosa chicle diseñado por Ralph Lauren, una creación etérea y romántica que se convirtió inmediatamente en uno de los looks más famosos de la historia de los Oscar.
Completó el conjunto con un espectacular collar y unos pendientes de diamantes prestados por la joyería Harry Winston. Tras su victoria, su padre, el director y productor Bruce Paltrow, le compró las joyas como sorpresa. Casi dos décadas después, la actriz volvió a llevarlas el día de su boda con Brad Falchuk, como homenaje a su padre, fallecido en 2002. Curiosamente, ese vestido volvió a ser noticia hace apenas unos días: Gwyneth está subastando parte de su archivo personal y entre los objetos que ha decidido vender se encuentran los bocetos originales de aquel diseño histórico.
2002: el polémico vestido que dividió a la crítica
Después de aquel momento de cuento de hadas, la actriz sorprendió con uno de los looks más polémicos que se han visto jamás en los Oscar. Gwyneth apareció con un vestido de Alexander McQueen compuesto por una falda negra con gran volumen y un corsé transparente con cordones, que combinó con joyas ornamentales y el cabello trenzado.
El look fue muy criticado en su momento. Sin embargo, con el paso del tiempo ha sido reevaluado por la crítica y por los fans de la moda. “Todo el mundo lo odiaba”, recordaba Gwyneth en una entrevista en 2021. “Creo que es genial. Durante un tiempo me sentí rara por ello porque la gente fue muy crítica. En aquel momento era demasiado gótico, demasiado duro. Sorprendió a la gente. Pero a mí me gusta”. Su hija, Apple Martin, parece estar de acuerdo: años después también ha lucido el vestido con la misma naturalidad.
2005: elegancia minimalista
En 2005, cuando regresó a la gala para presentar el premio a mejor película internacional, la actriz apostó por un vestido palabra de honor en un delicado tono pálido firmado por Stella McCartney. Para entonces, su carrera ya incluía títulos tan influyentes como The Talented Mr. Ripley y The Royal Tenenbaums, consolidándola como una de las actrices más influyentes de Hollywood.
2007: glamour Old Hollywood
En la 79ª edición de los Oscar, Gwyneth volvió a presentar uno de los premios —en este caso el de mejor fotografía— con un vestido de gasa color melocotón diseñado por Zac Posen. El diseño, con transparencias y falda sirena, acompañado de joyas espectaculares y un pelo liso impecable, evocaba el glamour clásico del Hollywood dorado.
2011: brillo y música en su etapa televisiva
En plena etapa televisiva gracias a su participación en la exitosa serie Glee, Paltrow acudió a la 83ª edición de los Oscar con un vestido recto de lentejuelas firmado por Calvin Klein. Más tarde, durante la gala, se cambió a otro diseño con brillo de Michael Kors para interpretar Coming Home, la canción de la película Country Strong, que estaba nominada a mejor canción original.
2012: el icónico vestido blanco con capa
Uno de sus looks más recordados llegó en 2012, cuando eligió un maravilloso vestido blanco asimétrico firmado por Tom Ford. El diseño incluía una capa estructurada que, en aquel momento, resultaba mucho menos habitual en las alfombras rojas. Durante la gala, la actriz compartió escenario con su compañero de Iron Man, Robert Downey Jr., mientras presentaban el premio a mejor documental. “Fue un momento realmente espectacular”, recordaría la actriz años después.
2015: un regreso al rosa
La última vez que Gwyneth pisó la alfombra roja de los Oscar fue en 2015. Para la 87ª edición eligió un vestido rosa empolvado asimétrico diseñado por Ralph & Russo, que recordaba sutilmente al famoso look con el que ganó su Oscar años antes. Aquella noche subió al escenario para presentar la actuación de la canción nominada I’m Not Gonna Miss You, del documental Glen Campbell: I'll Be Me.
Más de una década después, queda por ver con qué look regresará a la ceremonia en 2026. Pero si algo ha demostrado Gwyneth Paltrow a lo largo de los años es que, cuando se trata de la alfombra roja de los Oscar, siempre sabe cómo hacer historia.








