Inicia el Mundial más excluyente de la historia
Sin llenadera está la Federación Internacional de Futbol Asociación (FIFA), controlada por el suizo-italiano-libanés Gianni Infantino, en su ambición por exprimir cada centavo a los aficionados del llamado deporte más popular del mundo, que seguirán el Mundial 2026, a partir de este jueves.
Para ser una organización “sin fines de lucro”, como está registrada en Suiza, tendrá ganancias exorbitantes, sin pagar un centavo de impuestos, por la justa deportiva de 38 días que inicia este jueves en el Estadio Ciudad de México: de entre 13 mil y 15 mil millones de dólares, de acuerdo con cálculos de especialistas.
Si se dimensiona esa cantidad, basta apuntar que la elitista NFL tuvo ingresos por 13 mil 800 millones de dólares en la temporada pasada (seis meses); y la MLB en sus siete meses de juegos, poco más de 12 mil millones de dólares.
Y no es que en los mundiales anteriores no se haya hecho negocio, sino que ahora, la FIFA, con Infantino a la cabeza, elevó salvajemente los costos hasta hacerlos impagables, incluso para personas de clase media alta, con ingresos mensuales de hasta 3 mil dólares (unos 60 mil pesos).
De entrada, para los accesos a los estadios en las sedes de México, Estados Unidos y Canadá, la FIFA usó la llamada tarifa dinámica, que se mueve generalmente al alza según la demanda.
Por ejemplo, ayer en sitios de reventa autorizados por la federación todavía se vendían boletos para el partido inaugural entre México y Sudáfrica, con precios de entre 50 mil y poco más de 337 mil pesos, dependiendo de la zona del coloso. Además, estiman que esta inauguración será vista por mil millones de personas en todo el mundo, lo que genera más derrama por licencias y derechos.
Al precio de las entradas, hay que sumar lo que se embolsará la FIFA con estacionamientos, pues se apoderó de esos espacios aledaños a los estadios para comercializarlos en las 16 sedes, con costo de 75 a 175 dólares por auto; en pesos son de mil 500 a 3 mil 300.
Otro ingreso es por los paquetes de alimentos y bebidas que armó para los palcos. Los costos van de 10 mil 560 a 75 mil dólares. El más “barato”, para 12 personas, incluye papas fritas, cacahuates, hamburguesas, hot dogs, cervezas, refrescos, agua y una botella de licor, cuyo precio en un supermercado promedio no rebasa los 3 mil pesos.
Otra forma ideada por la FIFA de Infantino para generar más ganancias por el evento es el Super Fan Shoutout, con el cual las personas pueden ver en las megapantallas de los estadios su nombre y sus saludos a cualquiera de las 48 selecciones participantes, por 79 dólares (casi mil 600 pesos).
Precios que ni el presidente de EU, Donald Trump, pagaría, según aseguró a principios de mayo, así que difícilmente los aficionados reales, generalmente de clases media y baja, podrían costearse un juego del Mundial con sus salarios.
A menos, claro, de que consigan ese billetito mágico de 200 pesos, que ha rendido hasta para mandar a su retoño a comer cortes bañados en oro, preparados por el histriónico chef turco Salt Bae.
POR RAYMUNDO SÁNCHEZ PATLÁN
COLABORADOR
RAYMUNDO@HERALDODEMEXICO.COM.MX
@R_SANCHEZP
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