La frase de Clara Campoamor, impulsora del voto femenino en España, que sigue vigente hoy: "La libertad se aprende ejerciéndola"

La frase de Clara Campoamor, impulsora del voto femenino en España, que sigue vigente hoy: "La libertad se aprende ejerciéndola"

El 30 de abril se recuerda la figura de Clara Campoamor, una de las personalidades más importantes en la historia de la democracia española. Abogada, escritora y diputada, su nombre quedó ligado para siempre a la conquista del sufragio femenino en España. En un momento en el que la participación política de las mujeres era prácticamente inexistente, Campoamor defendió una idea revolucionaria para su tiempo: la igualdad de derechos no podía posponerse. Su intervención en las Cortes de 1931, defendiendo el voto de las mujeres frente a resistencias políticas y sociales, marcó un antes y un después en la historia parlamentaria.

¿Quién fue Clara Campoamor?

Nació el 12 de febrero de 1888 en Madrid, procedente de una familia humilde. Su vida estuvo marcada por el esfuerzo desde muy joven: trabajó como modista, dependienta y funcionaria antes de poder acceder a estudios superiores. Su trayectoria no fue sencilla. Ya en la edad adulta estudió Derecho, convirtiéndose en una de las primeras mujeres abogadas de España. En 1924 fue una de las primeras mujeres en colegiarse como abogada en el Colegio de Abogados de Madrid, un hecho excepcional en su época.

Su carrera política fue breve pero decisiva: entre 1931 y 1933 fue diputada en las Cortes Constituyentes de la Segunda República.

Fue la principal impulsora parlamentaria del sufragio femenino, aprobado en 1931 tras un intenso debate en las Cortes 

El papel de Clara Campoamor en el voto femenino

Su intervención más decisiva llegó durante los debates constitucionales de 1931, cuando defendió el derecho al voto de las mujeres frente a una fuerte oposición política, incluso de otras diputadas. En un Parlamento mayoritariamente masculino, su defensa del sufragio femenino logró que España reconociera el derecho al voto de las mujeres en la Constitución de 1931, una conquista histórica en Europa.

Tras la Guerra Civil española (1936–1939), Campoamor se vio obligada a abandonar el país debido a su vinculación con la República. Vivió en Francia, Argentina y Suiza, país donde se estableció definitivamente. Murió lejos de España, el 30 de abril de 1972 en la ciudad suiza de Lausana.

Retrato de Clara Campoamor en un homenaje con motivo del 92 aniversario del sufragio femenino en España© Europa Press via Getty Images
Retrato de Clara Campoamor en un homenaje con motivo del 92 aniversario del sufragio femenino en España

Una frase que sigue teniendo vigencia hoy

Entre sus muchas reflexiones, hemos querido recuperar una frase destaca por su claridad y vigencia: “La libertad se aprende ejerciéndola”. Esta idea resume su pensamiento político: la libertad no es teórica, sino práctica. Para Campoamor, los derechos solo se consolidan cuando se ejercen activamente.

Su mensaje tenía un sentido especialmente poderoso para las mujeres de su época, históricamente excluidas de la vida pública. Para ella, votar, participar y decidir eran formas esenciales de aprender a ser libres.

Como decimos, hoy la frase sigue vigente en nuestros días. En un tiempo en el que los derechos pueden darse por sentados, Campoamor recuerda que la libertad exige práctica, compromiso y presencia. Y podemos afirmar que su vida fue la mejor demostración de ello: estudió, debatió y defendió derechos en un momento en el que no era habitual para las mujeres.  

La abogada, escritora y diputada madrileña murió en Suiza el 30 de abril de 1972

 Una moneda en su honor

En 2011, con motivo del centenario del Día Internacional de la Mujer (8 de marzo) y los 80 años de la aprobación del sufragio femenino en España, la Fábrica Nacional de Moneda y Timbre (FNMT) acuñó una moneda conmemorativa de plata, de tirada limitada, con valor facial de 20 euros, que muestra la efigie de Clara Campoamor.

La estación de Chamartín lleva su nombre

Además, la estación madrileña de Chamartín lleva oficialmente el nombre de Madrid‑Chamartín Clara Campoamor desde 2020, cuando el Consejo de Ministros aprobó el inicio del cambio de denominación en septiembre de ese año. La decisión formó parte de las medidas de reconocimiento institucional a figuras clave de la memoria democrática y buscaba rendir homenaje a la diputada que impulsó el sufragio femenino en España. Un reconocimiento a una de las figuras clave en la construcción de la democracia moderna en España.