La inolvidable boda de Nancy Beaton y Sir Hugh Houston Smiley: el día que la hermana de Cecil Beaton se casó con un vestido de novia ideado por él

La inolvidable boda de Nancy Beaton y Sir Hugh Houston Smiley: el día que la hermana de Cecil Beaton se casó con un vestido de novia ideado por él

Entre los enlaces del pasado que pasaron a la historia hay un buen puñado de bodas de la aristocracia británica que fueron un fenómeno en su tiempo. Muchos de esos ‘sí, quiero’ entre damas de la nobleza o socialites y hombres de alta alcurnia fueron pioneros en la creación de tendencias e inspiraron a las inspiraron a las mujeres de la realeza de Reino Unido en su tiempo. En la lista de esas célebres ceremonias de matrimonio figura, en un lugar destacado, la de Nancy Beaton y Sir Hugh Houston Smiley. La hermana del reputado fotógrafo, pintor, modista, escenógrafo y diseñador de vestuario Cecil Beaton se casó un día como hoy, un 18 de enero de 1933 y su gran día fue toda una revolución en Reino Unido. 

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Cecil Beaton y su hermana Nancy© Getty Images
Cecil y su hermana Nancy Beaton paseando por las calles de Londres

Una historia que cautivó a los focos

La iglesia anglicana de Santa Margarita, ubicada en los terrenos de la abadía de Westminster, acogió la pomposa ceremonia. Se casaban un baronet, capitán del ejército británico y vice-lord-teniente de Hampshire, de origen escocés y una incipiente modelo, que había sabido rodearse de las mejores familias de la época y acceder a provechosos círculos sociales. Ella era la hermana mayor de Cecil, ilustre personaje que tiempo después se convertiría en retratista oficial de la familia real británica en 1937 y ganador de tres premios Oscar y cuatro premios Tony. 

Por aquel entonces, el fotógrafo ya había convertido a sus dos hermanas, Nancy y Baba, en notables rostros de la alta sociedad británica, desde los años 20, gracias a sus instantáneas más experimentales, al tiempo que había logrado contratos como ilustrador y fotógrafo en las principales revistas de moda (empezando por la edición estadounidense de VOGUE). En aquel momento contaba con un estudio en el que capturaba a consagradas personalidades, con sus hermanas como asistentes y cruzaba el charco a menudo para fotografiar a grandes estrellas de Hollywood.

Notas brillantes y encajes en el traje nupcial

Con este escenario como telón de fondo, era fácil imaginar todo el revuelo que causaría este enlace, cuyas imágenes forman parte de la National Portrait Gallery en la actualidad. La prensa y los curiosos no perdieron detalle de la ceremonia, por lo que llegaron en masa a agolparse a las puertas del templo. Allí descubrieron el secreto mejor guardado, el vestido de novia que había creado el célebre artista, hermano de la protagonista, para la ocasión. Un diseño de silueta recta, largo hasta el suelo, con falda ligeramente amplia, que hoy seguiría siendo tendencia.

La boda de Nancy Beaton y Sir Hugh Houston© Getty Images

El diseño resultó impresionante, pues en sus tejidos ligeros, rematados con exquisitos encajes, se podían ver lentejuelas y pedrería bordadas por todo el cuerpo, algunas creando motivos florales. La propuesta, con reminiscencias orientalistas, incluía unas mangas largas ceñidas, con volante en los hombros y unas sutiles transparencias. Aparte, encima sumaba un gran chaleco (una idea que fascina a las novias de 2026) que servía de larga cola, prenda que sujetaban dos pequeños pajes. Una creación tan teatral como podía esperarse, viniendo de un artista fascinado con la confección de vestuario para grandes obras literarias (pasión que más tarde llevó al cine con cintas como My Fair Lady o Gigi). 

Como complementos, Nancy Beaton eligió unos sencillos zapatos de salón, atemporales y blancos, al contrario de lo que sucedió con sus otros glamurosos accesorios: un collar tipo riviére, un ramo de gran tamaño con pequeñas flores blancas que recuerdan al azahar, la paniculata y el jazmín, un tocado a juego con flores naturales y un velo que iba colocado bajo el mismo, a lo juliette cap.

Un look de novia muy inspirador

¿A qué estilosa recién casada podría recordarnos este look? A una que pasó por el altar mucho después. Kate Moss contrajo matrimonio con el guitarrista de The Kills, Jamie Hince, el 1 de julio de 2011 en la iglesia de San Pedro de Southrop. Su vestido con transparencias, aire bohemio, corte al bies y el mismo movimiento fue un trabajo de John Galliano. A ello le añadió un velo, creado por Stella McCartney, que, del mismo modo, era delicado y vintage, a lo julieta, que sujetó con un detalle muy especial: pequeñas flores de tejido a los laterales.

Las damas de honor de la boda de Nancy Beaton© Getty Images

Damas de honor poco convencionales

Volviendo a la gran boda de 1933, Nancy Beaton no fue la única que cosechó piropos aquel día, también lo lograron sus damas de honor. Como marca la tradición, todas acudieron con el mismo diseño, cortado al bies, con mangas cortas de tul abullonadas (haciendo frente al frío propio de Londres en el mes de enero) y ajustado a la cadera, en un tono cercano al blanco. Llevaban, además, un velo corto, una corona de flores frescas y unos guantes satinados blancos como accesorios. Pero, sin duda, lo que más llamó la atención de sus estilismos fueron las guirnaldas que colgaban en diagonal en su cuerpo y las cadenetas que todas cogían con una sola mano. 

No eran clásicos bouquets como hasta la fecha, sino elementos que sumaban a una majestuosa composición. Este fue un trabajo de Constance Spry, florista y divulgadora botánica, quien revolucionó el diseño floral a mediados del siglo XX. Defendía que cada montaje y arreglo debía ser entendido como una obra de arte y esa visión, cercana a la aplicada al dar vida a un cuadro, logró que en sus propuestas se mezclaran los contrastes, los materiales, las alturas y las variedades florales para crear —visualmente— elegantes movimientos. Es la madre de las espectaculares creaciones florales escultóricas y de aspecto cercano a bodegones que seguimos viendo en las bodas actuales y considerando de corte palaciego.

Nancy y Baba Beaton posan con su hermano Cecil© Getty Images
Nancy y Baba Beaton posan para las fotografías de su hermano

Tras el ‘sí, quiero’

Hasta el otro lado del Atlántico llegó la noticia de la unión de Beaton y Smiley y medios como el Chicago Tribune se hicieron eco del acontecimiento: “La señorita Nancy Beaton se convirtió en la desposada de Sir Hugh Smiley en una de las bodas recientes más pintorescas de Londres. Los vestidos fueron diseñados por Cecil Beaton, el hermano de la novia, que es un reconocido artista de la sociedad. En esta foto, tras la pareja de recién casados, se encuentra la hermana de la novia, la señorita Baba Beaton y la señorita Margaret Whigham, quien pronto será la desposada de Charles Sweeney, golfista norteamericano”. Esta última se convertiría en duquesa de Argyll, gracias a su segundo marido (y protagonizaría uno de los grandes escándalos del país). 

Incluso en mitad del Pacífico hubo recortes de prensa dedicados al nuevo matrimonio. El diario Honolulu Star-Bulletin, originario de Hawaii, dedicó unas palabras a esta boda, dado que los recién casados pasarían unos días de luna de miel en el entonces Moana Seaside Hotel (hoy simplemente Moana Hotel) de Honolulu, ubicado en el vecindario de Waikiki y construido en el siglo XIX. Actualmente, es un enclave de gran valor cultural, incluido el Registro Nacional de Lugares Históricos de Estados Unidos.

Cecil Beaton con sus hermanas Nancy y Baba Beaton© Getty Images
Cecil Beaton con sus hermanas Nancy y Baba Beaton

Al concluir su gran día, la señora Smiley inició una nueva etapa vital. Con el tiempo, Nancy se alejó del universo del modelaje y se centró en su vida social y en su papel de esposa, tal y como retrata su obituario en The Independent. Curiosamente, en sus 57 años de matrimonio descubrió múltiples facetas de su esposo que, entre otras ocupaciones, se desempeñó como secretario honorario de la Sociedad Jane Austen. Fruto de su amor nació su hijo, John, coronel de la Guardia de Granaderos, quien décadas más tarde le daría nietos

Fallecería el 6 de junio de 1999, con una vida mucho más discreta que la que marcó su juventud. En sus años como modelo, su hermano llegaría a contar de ella, al incluirla en su exitosa obra The Book of Beauty (el libro de la belleza) algunas de sus particularidades: “me fascina la intensidad infantil y la alegría de Nancy cuando busca una tiara de coral en una tienda de curiosidades, la tez que emerge del agua después de caerse de una tabla de aquaplaning, su deslumbrante rubio cuando, como una Gainsborough, escribe su diario sobre un pajar”. Y es que hay vidas que, sin duda, quedan marcadas por la sensibilidad de quienes las habitan.