La princesa Lilibet, pura energía: su sorprendente salto mortal en la piscina con ayuda del príncipe Harry
La princesa Lilibet ha vuelto a sorprender con una habilidad que pocos conocían. La duquesa de Sussex compartió una nueva selección de imágenes familiares tomadas durante sus vacaciones europeas y, entre ellas, destacó una escena llena de energía: la pequeña, de cinco años, ejecutando una voltereta hacia atrás mientras su padre, el príncipe Harry, la impulsaba en el aire dentro de una piscina.
Las instantáneas muestran a Lilibet y a su hermano mayor, Archie, de siete años, completamente seguros en el agua, nadando sin flotadores ni otras ayudas externas. No es casualidad: la casa familiar de los Sussex en Montecito (Santa Bárbara, California) cuenta con una piscina exterior donde los niños han podido practicar desde muy pequeños, algo que se refleja en la soltura con la que se mueven.
La galería, compuesta por doce fotografías y titulada por Meghan como Vacaciones de verano, incluye también momentos tranquilos y muy familiares: los niños jugando en la playa, caminando por senderos rodeados de vegetación y explorando un jardín frondoso. Aunque la pareja suele compartir imágenes de sus hijos en redes sociales, siempre lo hace con cautela, mostrando solo perfiles, siluetas o la parte posterior de la cabeza para preservar su privacidad por encima de todo.
¿Dónde pasaron sus vacaciones Harry y Meghan?
Según se deduce de las imágenes, los duques de Sussex habrían pasado parte del verano en Portugal, donde tienen una residencia familiar. Una de las fotografías publicadas por Meghan muestra la pared de un restaurante con menús escritos en portugués, una pista que ha reforzado las especulaciones sobre su estancia en el país europeo antes de viajar al Reino Unido a principios de julio, una visita con una profunda carga sentimental y simbólica.
En esos días también se rumoreaba que Harry visitaría a su tío Charles en Althorp, en Northamptonshire, la casa ancestral de la familia Spencer, para dejar flores en la tumba de su madre, Diana, princesa de Gales, que está enterrada en una isla en un lago de la finca.
Un reencuentro muy esperado
Durante este viaje, Archie y Lilibet se reencontraron con su abuelo, el Rey, por primera vez en cuatro años. La reunión, celebrada en Highgrove, tuvo lugar en un ambiente privado tras días de incertidumbre sobre si finalmente se produciría. El encuentro coincidió con el regreso de Harry al Reino Unido para marcar la cuenta atrás de un año para los Juegos Invictus, que se celebrarán en Birmingham.
Meghan Markle tenía previsto acompañarlo en varios actos públicos, pero cuestiones de seguridad impidieron que la duquesa y los niños viajaran junto al duque. La última vez que los pequeños habían visto a su abuelo fue en junio de 2022, durante las celebraciones del Jubileo de Platino de la reina Isabel II. Aquella visita coincidió con el primer cumpleaños de Lilibet, ocasión en la que los Sussex compartieron una de las pocas fotografías en las que se aprecia el rostro de la niña. En cambio, padre e hijo, ya se habían visto recientemente. Fue en septiembre de 2025, cuando el príncipe Harry fue captado a su llegada en un automóvil a la residencia londinense del rey Carlos, Clarence House



