Hablamos con la diseñadora de los bañadores preferidos de Sofía Palazuelo: "Sus elecciones tienen una capacidad de prescripción extraordinaria"
Cada verano, los looks de Sofía Palazuelo se convierten en una fuente inagotable de inspiración. Más allá de sus vestidos de invitada o sus estilismos cotidianos, también sus elecciones de moda baño despiertan un enorme interés, hasta el punto de agotar algunos de los diseños que luce. Detrás de varios de esos bañadores está Mommy Loves, la firma española fundada por Carlota Guillemet, que la aristócrata lleva eligiendo desde hace años y que también ha conquistado a otras prescriptoras de estilo como Lucía Bárcena, Emilia Alfaro o Lara Goretti.
Hablamos con la creadora de la marca sobre el llamado "efecto Sofía", el fenómeno que se produce cada vez que la mujer de Fernando Fitz-James Stuart aparece con uno de sus diseños, y descubrimos cómo nació una firma que apuesta por la producción artesanal en Canarias, el patronaje como gran secreto para estilizar la silueta y unos tejidos de máxima calidad. Además, nos desvela los errores más frecuentes al comprar un bañador, las claves para acertar con la talla al hacerlo por internet y por qué un buen diseño puede convertirse en un auténtico fondo de armario durante muchos veranos.
Mommy Loves nació de una necesidad muy concreta: crear un bañador elegante, favorecedor y cómodo. ¿Qué querías ofrecer que no encontrabas en otras firmas de baño?
Nació de una experiencia muy personal. Después de ser madre, me di cuenta de lo complicado que era encontrar un bañador que reuniera todo lo que buscaba: un diseño elegante, que favoreciera de verdad, que fuera cómodo y que además tuviera una calidad excepcional. Sentía que había que elegir entre estética o funcionalidad, y yo quería demostrar que ambas podían convivir. Así nació la marca, con la idea de crear piezas que hicieran sentir seguras y bonitas a las mujeres, independientemente de su edad o del momento vital en el que se encontraran.
¿Cuál dirías que es hoy el ADN de Mommy Loves?
Diría que nuestro ADN se basa en tres pilares: artesanía, funcionalidad y atemporalidad, todo esto ligado a una estética romántica y muy cuidada. Diseñamos y producimos en Canarias cuidando cada detalle del proceso, apostando por patrones muy estudiados y por tejidos de máxima calidad. No perseguimos las tendencias efímeras, buscamos crear bañadores que puedan acompañar a nuestras clientas durante muchos veranos y que sea la pieza más especial en sus días de verano.
Sofía Palazuelo lleva ya varios veranos confiando en vuestra firma. ¿Cómo nació esa relación con la marca?
Fue una historia muy natural. Sabemos que le regalaron un bañador de Mommy Loves y, sin haber tenido ningún contacto previo, empezó a llevarlo. Nos enteramos por sorpresa y fue una alegría inmensa. Lo que comenzó como un regalo para ella acabó convirtiéndose en un regalo para la marca, porque verano tras verano ha seguido confiando en nosotros.
¿Recuerdas qué sentiste la primera vez que la viste con uno de vuestros bañadores?
Fue un orgullo enorme. Ver a una mujer como Sofía, que representa de una forma tan natural los valores de Mommy Loves —la elegancia, la discreción, la calidad y una forma de entender la moda que trasciende las tendencias— llevar uno de nuestros bañadores fue muy emocionante.
Año tras año, los lectores de ¡HOLA! la eligen como una de las españolas más elegantes del país. ¿Estás de acuerdo? ¿Crees que es capaz de mantener esa sofisticación incluso en bañador?
Sin ninguna duda. Me parece una de las mujeres más elegantes de nuestro país, pero, además, admiro especialmente su apuesta constante por la moda española y por poner en valor el trabajo de tantas firmas nacionales. Eso la hace aún más inspiradora. Es una mujer espléndida en todos los sentidos.
¿Ha habido algún modelo que se agotara o que experimentara un aumento de la demanda después de que ella lo llevara?
Sí, sin duda. Todo lo que lleva Sofía despierta un interés enorme y sus elecciones tienen una capacidad de prescripción extraordinaria. Cada vez que aparece con uno de nuestros diseños notamos cómo crece el interés por ese modelo; es un reflejo de la confianza que inspira y del peso que tiene como referente de estilo.
Además de Sofía Palazuelo, mujeres como Lucía Bárcena, Emilia Alfaro o Lara Goretti también han confiado en la marca. ¿Qué tienen en común?
Creo que todas ellas comparten una misma forma de entender la moda: apuestan por el diseño bien hecho, la calidad y las prendas que trascienden las tendencias. Son mujeres con una elegancia muy natural, que no necesitan excesos para destacar y que valoran el trabajo que hay detrás de cada pieza.
¿Hay alguna mujer a la que os haría especial ilusión vestir este verano?
Más que pensar en un nombre concreto, nos hace ilusión vestir a mujeres que inspiran por su autenticidad. Mujeres que transmiten confianza, naturalidad y que entienden la moda como una forma de sentirse bien consigo mismas. Cualquiera de las que has citado anteriormente son un claro ejemplo de ello.
Acabáis de desfilar en Gran Canaria Swim Week. ¿Qué supone para Mommy Loves formar parte de la pasarela de moda baño más importante de Europa?
Ha sido un orgullo enorme, además este año cerrando la pasarela que ha sido un auténtico honor. Es a día de hoy el mejor escaparate internacional para la moda baño, por lo que participar supone no sólo un reconocimiento al trabajo de todos estos años, sino un impulso muy fuerte para todos los que participamos, todo ello gracias al apoyo brindado por parte del Cabildo de Gran Canaria, que ha hecho posible este gran escenario internacional. Además, tiene un significado especial porque somos una marca nacida en Canarias y poderrepresentar el talento local en una pasarela de este nivel es muy emocionante.
Cuando ves desfilar a otras marcas, ¿en qué te fijas? ¿Siempre te llevas algún aprendizaje o inspiración?
Valoro la creatividad, normalmente lo que veo es muy diferente a lo que yo hago, me entusiasma el talento, la diversidad en los patrones y la forma en la que cada marca construye su identidad. Creo que compartir espacio con otros diseñadores enriquece muchísimo. Más que buscar inspiración estética, porque la mía está muy clara, me gusta aprender de cómo cada firma cuenta su historia.
¿Cuál es el error más frecuente que cometemos al comprar un bañador?
Elegirlo únicamente por la tendencia del momento. Un buen bañador debe favorecer la silueta, adaptarse al cuerpo y hacernos sentir cómodas. Cuando una prenda cumple esas tres funciones, permanece en el armario durante muchos años. La calidad del tejido y un diseño especial es la clave del éxito.
¿Qué es lo más importante en lo que tenemos que fijarnos a la hora de elegir bikini o bañador para que nos estilice? ¿Qué detalles hacen que un bañador siente realmente bien?
El patronaje es fundamental. Me fijo mucho en que las terminaciones estén impecablemente rematadas, que el interior vaya completamente forrado y que cada detalle esté pensado para favorecer el cuerpo. Un buen bañador no tiene que transformar a una mujer, sino potenciar aquello con lo que ella ya se siente más segura. Al final, tan importante como elegir una prenda bien confeccionada es conocernos, saber qué nos favorece y escoger un diseño que potencie aquello que más nos gusta de nosotras mismas.
¿Qué importancia tiene el tejido para conseguir ese efecto favorecedor?
Es absolutamente esencial. El tejido marca la diferencia entre un bañador bonito y un bañador que realmente favorece. En Mommy Loves es uno de nuestros grandes sellos de identidad es la calidad de nuestras telas y su durabilidad, con el mayor gramaje en moda baño, lo que aporta una capacidad de sujeción y adaptación al cuerpo extraordinaria. Son tejidos que redensifican la silueta, se ajustan como un guante y estilizan de forma muy natural, elevando la figura sin perder comodidad. Cuando una clienta se prueba uno de nuestros bañadores, entiende enseguida por qué el tejido es una parte tan importante del diseño.
¿Cuál es el bañador que consideras un auténtico fondo de armario?
Un bañador de líneas limpias pero con toque muy especial que eleve el diseño, en un color atemporal como el negro o el crema por el que tanto hemos apostado. Son piezas que nunca pasan de moda y que siempre funcionan, tanto para la playa como combinadas con una falda o un pantalón para un plan de verano.
¿Cuál es la clave para acertar con la talla cuando compramos un bañador por internet?
Es mucho más sencillo de lo que parece. Una de las cosas que más cuidamos en Mommy Loves es el trato cercano con nuestras clientas. Siempre estamos disponibles para asesorarlas de forma personalizada y, cuando nos cuentan un poco cómo es su cuerpo o qué tipo de ajuste buscan, prácticamente siempre acertamos con la talla.
¿Qué señales indican que un bañador es de calidad aunque solo lo estemos viendo en una pantalla?
Las fotografías detalladas, los acabados, la información sobre los tejidos y la confección son muy reveladores. También habla mucho de una marca explicar dónde produce, cómo fabrica y qué importancia da a cada proceso. En nuestro caso, al ser bañadores artesanales, el cuidado de la pieza es integral y se percibe.
Mommy Loves también diseña colecciones para niñas. ¿Cómo nació la idea de trasladar vuestro universo también a las más pequeñas?
La marca nació precisamente alrededor del universo de la maternidad. Era muy natural crear una colección infantil que permitiera compartir ese estilo de vida con los hijos. Queríamos que las familias pudieran disfrutar juntas del verano con prendas coordinadas, manteniendo siempre la misma calidad y el mismo cuidado por los detalles. La familia siempre ha sido el corazón de Mommy Loves.
¿Qué buscan hoy las madres cuando compran un conjunto coordinado para ellas y sus hijas? ¿Prima la estética, la comodidad o el componente emocional?
Creo que las tres cosas son importantes, pero el componente emocional tiene un peso enorme. Son prendas que acompañan vacaciones, viajes y momentos muy especiales en familia. Al final, muchas de esas fotografías se convierten en recuerdos para toda la vida.
El fenómeno matching sigue conquistando cada verano. ¿Crees que responde a una moda pasajera o ya se ha convertido en un clásico de las vacaciones familiares?
Pienso que ya forma parte de la forma en la que muchas familias viven el verano. Más allá de una tendencia, representa una manera divertida y emotiva de compartir momentos y de conectar de una forma muy especial con los más pequeños. Nosotros hemos querido ir un paso más allá ofreciendo propuestas coordinadas aporten variedad, funcionalidad y diseños exclusivos para toda la familia. Sin olvidar nuestros modelos premamá, que fuimos de las pioneras allá por el 2017 en lanzarnos con este nicho de mercado.
En ¡HOLA! hablamos muchas veces de que la moda acompaña momentos importantes de la vida. ¿Crees que un bañador madre-hija acaba convirtiéndose también en un recuerdo de infancia, en una de esas imágenes que se guardan para siempre en el álbum familiar?
Sin duda. El verano está lleno de recuerdos felices y esas imágenes terminan teniendo un valor sentimental enorme. Nos emociona pensar que una prenda de Mommy Loves pueda formar parte de esos momentos que las familias recordarán siempre.
¿Qué sueño os queda por cumplir con la marca?
Seguir creciendo sin perder nuestra esencia. Queremos consolidarnos como una firma referente de moda baño premium hecha en España, continuar apostando por la producción artesanal y llevar nuestro universo a más mujeres y familias dentro y fuera de nuestras fronteras.
Si dentro de unos años miraras atrás, ¿qué te gustaría que representara Mommy Loves dentro de la moda española?
Sin duda, me gustaría que Mommy Loves fuera recordada por haber construido un legado propio. Las prescriptoras ayudan a dar visibilidad, pero lo verdaderamente importante es que las clientas vuelvan verano tras verano porque confían en la calidad, en el diseño y en los valores de la marca. Si conseguimos que nuestras prendas formen parte de los recuerdos felices de varias generaciones de familias, habremos cumplido nuestro propósito.





