La técnica para ver el lado bueno de las cosas y ser más feliz: no es lo mismo resignar que resignificar

La técnica para ver el lado bueno de las cosas y ser más feliz: no es lo mismo resignar que resignificar

¿Y si hubiera una forma amable de afrontar la vida que no dejase de lado la ambición positiva pero nos empujase a disfrutar más del día a día? ¿Y si pudiéramos celebrar nuestros logros sin querer al instante luchar por otros? ¿Y si cuando no alcanzásemos un objetivo tuviéramos las herramientas necesarias para dar la vuelta a la tortilla en lugar de resignarnos sin más? 

La gratitud juega en esto un papel importante pero, en palabras de Lourdes Ramón, responsable de orientación de Palasiet Wellnes Clinic, experta en gestión emocional, la clave está en cambiar la resignación por la resignificación. ¿En qué consiste exactamente?

Una chica feliz en la playa© rockweareaustralia

Cómo cambiar la resignación por la resignificación

Para la experta el primer paso es aceptar lo que hay. Quizá no estemos en una situación ideal pero tenemos que ser capaces de encontrar los recursos que hagan falta para sostenerla. "Para aceptar y abrazar lo que hay, tenemos que arrancar desde una visión de no juicio", dice Lourdes. 

La experta te invita a preguntarte: "qué aprendizajes me trae lo que estoy viviendo" y a comprender que "lo que sucede conviene". Para ella es fundamental "elevar tu nivel de consciencia" para poder enfrentarte a cualquier situación "desde la paz y la calma". Dale un nuevo significado a lo que vives, míralo desde otro prisma. No es solo "lo que hay", es "para qué ocurre lo que está sucediendo" y "dónde se esconde la felicidad en todo esto".

Dos amigas comiendo felices© _jeanettemadsen_

¿Qué otros gestos cotidianos nos pueden ayudar a cultivar la felicidad a largo plazo?

Para Lourdes otra herramienta indispensable es el "agradecimiento de todo lo que la vida me trae". "La gratitud eleva nuestra energía, el ser consciente de que cada día que vivimos es único… todos los días sale el sol y tenemos nuevas oportunidades…", explica.

Habla asimismo de técnicas como la atención plena, como el mindfulness, la meditación, el contacto con la naturaleza y el movimiento del cuerpo… "Nos conectan con este estado de felicidad, ya que a nivel biológico se traducen en dopamina y serotonina y esto recuerda al cuerpo qué es ser feliz", dice la psicóloga.

Vanesa Lorenzo feliz en un barco© vanesalorenzo

La felicidad es una elección 

Lourdes nos recuerda que la felicidad se escoge. "Podemos elegir cómo vivir y desde dónde, optar por ser feliz, apostando y confiando en la vida", apunta. Un buen truco para la experta es plantearte todas las mañanas cómo quieres vivir. Para nuestra experta es un error avanzar en modo automático así como dejarse llevar por las necesidades que nos crea la sociedad, porque vivimos expuestos al juicio y la crítica constante y esto nos hace creer que no somos suficientes. "No hay que vivir desde la carencia ni pensar que no llegaremos a ser felices". 

Para salir del bucle negativo de pensamientos, Lourdes propone parar y preguntarse "¿qué hay de cierto en lo que pienso?". "Si nos replanteamos nuestros pensamientos, tendremos poder de elección", dice Lourdes.

De Ramón recuerda que la felicidad es una forma de vida. "No es algo a lo que llegar o algo que alcanzarás cuando consigas tal cosa o tal otra... Es algo que eliges, fomentas y experimentas cada día", dice. "Es una mirada, un filtro por el que miras y vives la vida", sostiene. 

Una chica sonriendo al aire libre© chrismpo

"No se trata de negar pensamientos como la tristeza, el enfado o el miedo, se trata de, aún con todo, elegir ser feliz, ver la grandeza que se presenta delante de nosotros cada día, agradecer los regalos que se nos dan, porque cada situación, cada persona, cada momento que vivimos es único y es absolutamente útil para nuestra evolución y crecimiento", termina. 

Esto tiene mucho que ver con el gesto de Blanca Suárez. La actriz dice que, para ser más feliz, simplemente trata de tomar las riendas de su pensamiento en micromomentos de inseguridad. Al final es detenerse, pensar, y ponerse esas gafas que hacen que podamos ver lo bueno en todas las cosas. Es posible, factible a pesar de todo y aunque a veces cueste un poquito más hay que recordar que la capacidad de ser felices es intrínseca en nosotros. 

blanca suarez con su perro© blanca_suarez