Un día fuiste o serás la novia. Pero mientras llega ese momento, la mayoría de las veces serás la invitada. Y serlo en numerosas ocasiones significa que cada look tiene que ser perfecto y, sobre todo, adecuado para cada ocasión. Desde bodas de día hasta celebraciones de tarde-noche, la elección de la firma adecuada es clave. Por eso, nuestra redacción ha seleccionado sus firmas nacionales de confianza, aquellas donde siempre encontramos el estilismo ideal para brillar sin desentonar. El objetivo es claro: ser la mejor vestida, siempre, sin perder la sofisticación.
En España tenemos mucha suerte por la variedad de marcas que tenemos cuando nos toca 'enfrentarnos' a la búsqueda del look perfecto para una boda. Pero, si me tuviera que quedar con una, diría Sophie and Lucie. Me encantan sus diseños por la versatilidad que tienen: muchos de ellos puedo llevarlos a una boda o darles una segunda vida en una cena con amigas. Para mí, eso es clave a la hora de elegir qué ponerme en un momento tan especial.
Los estampados de floresson siempre mi apuesta segura cuando busco un look de invitada. Me siento muy identificada con el estilo setentero y con la esencia vintage de los vestidos de Colima, una firma creada en 2023 por las primas María Ramírez Gozalo y Álex Martínez Gozalo y cuyo nombre rinde homenaje a un pequeño estado de México, cerca del Pacífico. Sus diseños son confeccionados con tejidos de calidad, trabajados por artesanos locales y estampados con un cariño que parece un ritual. Cada pieza es un homenaje a los colores y las formas de la naturaleza y una celebración de la feminidad que inspira a la marca. La opción perfecta para sentirse única en un día especial.
Cuando busco un look de invitada, me gusta encontrar piezas especiales que cuenten una historia. Por eso, cuando conocí Vanó Studio sentí un flechazo inmediato. Sus diseños, además de femeninos y favorecedores, son hechos a mano en un taller en Madrid, con tejidos de alta calidad. ¿La guinda? La firma es un homenaje a París, su arquitectura y sus calles, en concreto, a la Rue Vaneau, de donde viene su nombre, y donde su fundadora, Sandra Pérez, vivió feliz durante una etapa inolvidable.
La marca, fundada en París por Maria de la Orden y Laura de La Révélière, está afianzada en sus colecciones de ropa para el día a día, pero cuenta con ciertos diseños orientados a invitadas que son una absoluta maravilla. Ese punto 'desconocido' es un plus para mí, pues me aporta la seguridad de que —¡crucemos dedos!— no voy a coincidir con nadie y de asegurarme un estilismo especial y diferente, de esos que se ganan varios: 'perdona, ¿de dónde es tu vestido?'. Las diseñadoras han trasladado su universo refinado, elegante y afrancesado a vestidos y conjuntos más que aptos para estar —¡y destacar!— en una boda y que ya han convencido a chicas influyentes de España, Francia y Portugal. En su colección para esta temporada destacan los diseños visualmente limpios y monocromáticos, pero realizados con una selección de tonalidades y texturas tan preciosa que hace que no echemos de menos ningún print.
Es curioso cómo muchas firmas nacen con una intención y acaban derivando en un proyecto más ambicioso. Ese es el caso de Vicalo, fundada en 2018 por Catalina y Victoria, dos hermanas a las que unía la pasión por la moda, e iniciaron su andadura diseñando bisutería y complementos. Pero son sus conjuntos para invitadas, realizados con telas de tapicería de alta calidad y de edición limitada, los que me han conquistado. ¿Lo que más me gusta? Su trabajo se basa en la exclusividad, por lo que es complicado dar con dos diseños iguales.
Aunque en mi día a día visto muy sencilla y los básicos son los protagonistas de mi armario, cuando tengo un evento especial me encanta innovar, elegir looks que marquen la diferencia. Una de mis firmas de invitada preferidas es Miphai, una casa española que encaja a la perfección con mi filosofía minimalista pero con toques especiales. De hecho, tengo muy fichado este vestido para mi próxima boda, ya que creo que refleja esa dualidad. Cuenta con escote palabra de honor y está compuesto a base de pétalos asimétricos de gasa que conforman una cascada hasta el suelo, aportando movimiento, delicadeza y originalidad sin resultar excéntrico. No puede faltar el chal a juego.
Tengo que reconocer que en los últimos eventos a los que he asistido siempre he confiado en la firma que Carmen de la Puerta fundó en 2018. Si algo me gusta de las propuestas de la sevillana, es que sus tejidos siempre tienen mucha calidad y sus patrones están muy depurados para que los diseños sienten bien y favorezcan mucho a la silueta. ¿Otro punto fuerte? Aunque sus colecciones tienen detalles de tendencia que actualizan mucho las prendas, en realidad son bastante clásicos, por lo que no pasan de moda con facilidad. Ah, y lo mejor, se pueden reutilizar en el día a día si eliges bien los complementos.