Las energías verdes
La presidenta Claudia Sheinbaum ha decidido dar un golpe de timón al optar por el uso de tecnologías avanzadas como la energía eólica, el gas no convencional (fracking), el manejo de la basura como fuente de energía, así como el reciclaje del agua y de muchos productos que se consumen en el país, con lo que deja atrás políticas que no se modernizaron por falta de información.
Actualmente, cerca del 75% del gas natural que consume México es importado principalmente desde Texas, donde gran parte de la producción corresponde al hidrocarburo extraído mediante fracking. Depender de los vaivenes del mercado exterior no es solo un foco rojo en la balanza comercial, sino una vulnerabilidad a la soberanía nacional. ¿Por qué ignorar las reservas que tenemos en distintas regiones del país mientras nos limitamos a comprarlas afuera?
No se trata de abrir las puertas a una explotación depredadora sino a un modelo de extracción verde y regulado del también llamado gas shale. La evaluación sobre la viabilidad tecnológica y ambiental realizada por Pemex, de Juan Carlos Carpio; el Instituto Mexicano del Petróleo (IMP), dirigido por Elizabeth Mar Juárez y el Instituto Mexicano de Tecnología del Agua (IMTA), de Patricia Herrera, contempla el uso de aditivos biodegradables en sustitución de químicos altamente contaminantes, así como procesos de reciclaje de agua en circuito cerrado.
Además, la gran fortaleza de esta estrategia es que camina de la mano de la academia. Los rectores de la UNAM, Leonardo Lomelí; de la UAM, Gustavo Pacheco y del IPN, Arturo Reyes Sandoval, dieron su espaldarazo el pasado 15 de abril a la investigación impulsada por el gobierno federal sobre el uso de fracking sustentable.
Los titulares de las máximas casas de estudio coincidieron en que México necesita avanzar hacia una mayor soberanía energética y disminuir la dependencia del gas importado, particularmente del sur de Estados Unidos. Bajo esa lógica, las instituciones se incorporarán a los análisis técnicos, ambientales y sociales sobre el uso de nuevas tecnologías y sus posibles impactos.
Cuencas importantes del país, como las ubicadas en Tamaulipas, Nuevo León, Veracruz, Chihuahua y Coahuila, estados gobernados por Américo Villarreal, Samuel García, Rocío Nahle, Maru Campos y Manolo Jiménez, respectivamente, forman parte de las regiones analizadas para el desarrollo del gas no convencional, con esquemas que contemplan diálogo con las comunidades y evaluación de beneficios para la población local.
Mirar de frente el problema implica entender que Texas consolidó su posición como una potencia global en la materia gracias a la fractura hidráulica. Para alcanzar una verdadera soberanía, se vuelve indispensable entender que la urgencia de elevar la producción nacional de gas natural también busca reducir el riesgo de intermitencias en el abasto como ocurrió en 2021, cuando una tormenta invernal interrumpió el flujo hacia el sur, provocando un repunte descomunal en los precios del insumo y afectando la generación eléctrica en México.
Al final del día, el pragmatismo científico del gobierno de Claudia Sheinbaum demuestra que la innovación tecnológica bien encauzada puede ser el puente idóneo entre el cuidado del medioambiente y la seguridad nacional.
MADRUGUETES
La apuesta por reciclar
La escala regional sostiene la estrategia de sostenibilidad de Arca Continental en América Latina, donde opera más de 580 puntos de reciclaje. Bajo la gestión de Jorge Humberto Santos Reyna como Presidente, y Arturo Gutiérrez Hernández en la Dirección General, la embotelladora logró que el 36.6% de la resina utilizada en sus envases de PET proviniera de material reciclado al cierre de 2025. Además, el 98% de sus empaques ya puede reciclarse por completo. El centro de esta estrategia se ubica en México. Como principal accionista de PetStar, la planta de reciclaje de PET grado alimenticio más grande del mundo, la compañía procesa 5 mil 500 millones de botellas al año. La infraestructura también impulsa actividad económica al integrar a más de 36 mil recuperadores urbanos a cadenas formales de trabajo y comercialización, un desempeño que explica su permanencia por séptimo año consecutivo en el índice de sostenibilidad Dow Jones.
Integración para competir
La firma de la Declaración de Quito por parte de la AMDA, la AMIA y la ANPACT marca un cambio en la narrativa de la industria automotriz latinoamericana. Durante años, la región avanzó con políticas fragmentadas y mercados poco articulados. Ahora, organizaciones como la Asociación Latinoamericana de Distribuidores de Automotores (ALADDA) buscan construir una agenda común frente a un entorno global más competitivo y complejo. En el Congreso Latinoamericano Automotriz (CLAM) 2026 organizado por la Asociación de Empresas Automotrices del Ecuador (AEADE), representantes de la industria como Guillermo Rosales, Odracir Barquera y Alejandro Osorio, coincidieron en la necesidad de reducir barreras arancelarias y generar esquemas tributarios más previsibles para el sector. La discusión también involucra seguridad vial, renovación vehicular y transición ambiental. La región enfrenta el reto de modernizar sus flotas sin convertir la carga fiscal en un obstáculo para consumidores y empresas.
Reciclar para transformar
El reciclaje dejó de ser solo una práctica ecológica para convertirse en pieza clave de la Economía Circular, un modelo que apuesta por reutilizar materiales y reducir residuos. El desafío no solo está en recuperar residuos, sino en entender qué ocurre después de depositar una botella o un envase en el contenedor. En ese contexto surge Recycling in Action, iniciativa de la Association of Plastic Recyclers (APR), presidida por Steve Alexander, que busca acercar a la ciudadanía a las plantas recicladoras y mostrar cómo los residuos regresan a la cadena productiva y son convertidos en nuevos productos. La próxima visita será en PetStar, planta de reciclaje de PET grado alimenticio más grande del mundo y dirigida por Jaime Cámara. El propósito es generar conciencia sobre la reducción de residuos y el consumo responsable, para evitar que millones de toneladas de plástico terminen en el medio ambiente.
POR LAURA PUENTE
COLABORADORA
LAU.PUENTEE@GMAIL.COM
TWITTER: @LAURAPUENTEEN
EEZ