¿De qué hablan los museos cuando hablan de comunidad?

¿De qué hablan los museos cuando hablan de comunidad?

Hay algo profundamente incómodo en cómo los museos hablan de “comunidad”. La palabra aparece en discursos, programas educativos, congresos, convocatorias y eventos. Pero ¿de qué están hablando realmente? En el texto Museo y comunidad, Irene de la Jara Morales se plantea con claridad: no hay comunidad sin comunicación real, sin objetivos compartidos, sin una inteligencia colectiva construida en común. No basta con tener públicos; no basta con abrir las puertas de los museos y no solo es la gente la que entra al museo. Son las personas que participan en lo que el museo decide ser. Después de la pandemia, los responsables de servicios educativos, áreas de comunicación, coordinadores y directores de museos públicos y privados del Circuito Alameda- Revolución nos reunimos para crear estrategias que provocaran que las personas regresaran a visitar estos espacios. Muchos de ellos permanecieron cerrados más de dos años. El camino fue crear rutas con visitas breves gratuitas a tres museos el último sábado de cada mes. Empezamos un puñado, hoy somos 25 recintos que organizamos rallys, talleres y la Feria de Museos del Centro Histórico, que este 2026 llega a su cuarta edición y ocupa las plazas públicas. 

Eventos como la 4ª Feria de los Museos del Centro Histórico celebran la colaboración, la red, la diversidad de voces que hoy reúne a más de 50 museos de la Ciudad de México, convocados por este Circuito de Museos Alameda -Revolución con el apoyo de la Autoridad del Centro Histórico, el Fideicomiso del Centro Histórico y la Secretaría de Cultura de la Ciudad de México. Así se logra activar algo potente: visibilizar que los museos pueden dialogar entre sí y con la ciudad. La comunidad que se ha creado no es solo un recurso. No es un público segmentado. No es una estrategia de mediación. Es una relación. Y como toda relación real, exige reciprocidad. Reconocer que el valor del patrimonio no está en los objetos, sino en la relación que las personas establecen con ellos. 

Y esta relación la sostienen las áreas de mediación de los museos que interpretan, los diseñadores, educadores y comunicadores que dialogan con los visitantes de los museos. Ellos son quienes construyen experiencias significativas de aprendizaje; generan diálogo; habilitan preguntas y conectan el patrimonio con la vida cotidiana de las personas. 

La Feria de los Museos del Centro Histórico celebra la idea de comunidad, de red, de trabajo conjunto y realiza activaciones para mostrar el músculo de cada recinto. Durante los días previos al 18 de mayo, Día Internacional de los Museos, todo parece alinearse. Los museos dialogan, los equipos se articulan, la ciudad se activa. En esta celebración la toma de decisiones, la distribución del poder, el reconocimiento real del trabajo es de todas las áreas. La horizontalidad se convierte en una práctica donde autoridades de gobierno, directores y trabajadores de museos se unen. 

La Feria de los Museos del Centro Histórico migra del Palacio de Minería y la Plaza Tolsá a la Plaza de la República. El Monumento a la Revolución es el escenario para ampliar la oferta cultural de cada recinto del Centro Histórico y sus alrededores. Este esfuerzo está organizado por el Circuito de Museos Alameda-Revolución, una colaboración entre museos públicos e independientes respaldados por diversas instituciones como el INAH, SHCP, Fomento Cultural Banamex, Gobierno de la Ciudad de México y la UNAM.

Por Museo Manuel Tolsá Palacio de Minería

EEZ