Las mejores ideas de desayunos ligeros, fresquitos y saludables

Las mejores ideas de desayunos ligeros, fresquitos y saludables

Cuando el calor aprieta desde primera hora de la mañana, el cuerpo solo pide para desayunar recetas frescas, ligeras y sencillas, que ayuden a empezar el día con buen sabor de boca sin renunciar a una alimentación equilibrada y sana. La buena noticia es que basta con combinar frutas de temporada, lácteos ricos en proteínas, cereales integrales o grasas saludables para conseguir desayunos tan refrescantes como completos. Estas son algunas ideas para inspirarte en este sentido en estas tórridas semanas de verano, en las que el termómetro no da tregua. 

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Smoothie de sandía, con lima y menta. © Shutterstock
Smoothie de sandía, con lima y menta.

IDEAS VERANIEGAS PARA UN DESAYUNO DULCE

Smoothie de melón, sandía y lima
Tritura unas rodajas de melón y sandía bien frías con el zumo de media lima y unas hojas de menta. Si quieres una textura más cremosa, añade un yogur natural o unas cucharadas de kéfir y sirve con hielo picado.

Pudding de chía con mango
Mezcla dos cucharadas de semillas de chía con 200 ml de leche o bebida vegetal, remueve bien y deja reposar en la nevera toda la noche. Al día siguiente, añade unos dados de mango bien fríos, unos dados de kiwi, un poco de coco rallado y unas almendras laminadas para aportar un toque crujiente.

Pudding de chía, mango y kiwi. © Shutterstock
Pudding de chía, mango y kiwi.

Skyr con melocotón y pistachos
Sirve un bol de skyr muy frío con melocotón en gajos, pistachos troceados y unas semillas de chía o lino. Un chorrito de miel es opcional si la fruta no está muy madura.

Pan con queso fresco y melón
Coloca queso fresco sobre pan integral y añade unas láminas de melón muy frío junto con hojas de menta.

Kéfir con frutos rojos y avena
Combina kéfir frío con frambuesas o arándanos y añade un par de cucharadas de copos de avena. Termina con nueces picadas para un desayuno muy completo.

Smoothie bowl tropical
Tritura plátano congelado, piña, yogur griego natural y un poco de coco rallado hasta obtener una crema espesa. Decora con kiwi, semillas y unos copos de avena.

Los postres de avena y fruta de verano, gran opción como primera comida del día. © Shutterstock
Los postres de avena y fruta de verano, gran opción como primera comida del día.

Avena con frutos rojos
Mezcla avena con leche y yogur la noche anterior y deja reposar en frío. Antes de servir, añade fresas, cerezas deshuesadas, arándanos… y unas almendras troceadas.

Copa de yogur con paraguaya y granola casera
Alterna capas de yogur natural, paraguaya cortada en dados y una pequeña cantidad de granola casera. Mantén el vaso en la nevera hasta el momento de consumir.

Smoothie de melocotón y kéfir
Tritura melocotón maduro, kéfir muy frío, un toque de vainilla y hielo. Queda muy refrescante y aporta proteínas además de probióticos.

Chía con café frío y cacao
Mezcla leche con café frío y semillas de chía, deja reposar durante la noche y sirve con cacao puro espolvoreado y unas avellanas picadas.

Requesón o queso fresco batido con higos
Acompaña queso fresco batido o requesón con higos frescos, nueces y un toque de canela. Un desayuno sencillo que aprovecha una de las frutas estrella del final del verano.

Helado saludable de yogur y frutas
Congela yogur natural mezclado con plátano y frutos rojos triturados. Déjalo templar unos minutos antes de servir para conseguir una textura cremosa tipo helado.

Bowl de acai, con frutas, semillas y granola. © Shutterstock
Bowl de acai, con frutas, semillas y granola.

Açai bowl casero
Tritura pulpa de açaí congelada con plátano y yogur hasta obtener una crema espesa. Decora con fruta fresca, semillas y un poco de granola.

IDEAS VERANIEGAS PARA UN DESAYUNO SALADO

Tosta de guacamole y huevo duro
Unta pan integral con guacamole casero y coloca encima unas rodajas de huevo duro frío. Añade tomate cherry y un poco de pimienta negra para darle más frescura.

Tostas de pan integral, aguacate y huevo duro. © Shutterstock
Tostas de pan integral, aguacate y huevo duro.

Hummus con pepino y tomate
Extiende hummus sobre una tostada y añade láminas finas de pepino, tomate y unas semillas de sésamo. Termina con un chorrito de aceite de oliva virgen extra.

Tosta de ricota y tomate
Unta ricotta o requesón sobre pan integral y añade rodajas de tomate maduro, albahaca fresca y aceite de oliva. Un desayuno sencillo inspirado en los sabores mediterráneos.

Salmón ahumado con queso crema ligero
Extiende queso crema bajo en grasa sobre una tostada integral y añade salmón ahumado, pepino y unas gotas de limón. Completa con eneldo fresco.

Hummus de remolacha con queso feta

Unta hummus de remolacha sobre una tostada y añade queso feta desmenuzado y rúcula. El contraste de sabores resulta muy refrescante.

Wrap frío de pavo
Rellena una tortilla integral con queso fresco, pechuga de pavo, espinacas y zanahoria rallada. Enróllala y guárdala unos minutos en la nevera antes de servir.

Tostadas 'caprese' para quienes prefieren desayunos salados.© Shutterstock
Tostadas 'caprese' para quienes prefieren desayunos salados.

Ensalada caprese sobre pan
Coloca tomate, mozzarella fresca y hojas de albahaca sobre una tostada integral. Añade aceite de oliva y pimienta recién molida.

Tzatziki con pan de pita integral
Prepara un tzatziki ligero mezclando yogur, pepino rallado, ajo, limón y eneldo. Sírvelo bien frío acompañado de pan de pita integral tostado.

CONSEJOS PARA PREPARAR DESAYUNOS MUY REFRESCANTES EN VERANO

Prepara el desayuno la noche anterior. Las recetas que reposan en la nevera durante varias horas, como los overnight oats, los puddings de chía o los yogures con fruta, no solo ganan en sabor y textura, sino que también resultan mucho más agradables cuando se toman bien fríos. Además, dejarlo listo con antelación te permitirá ahorrar tiempo por la mañana.

Elige frutas ricas en agua. En verano, apuesta por frutas de temporada con un elevado contenido en agua, como la sandía, el melón, el melocotón, la nectarina, la paraguaya o las ciruelas. Son ligeras, ayudan a mantenerse hidratado y aportan un dulzor natural que evita la necesidad de añadir azúcar.

Utiliza lácteos bien fríos. El yogur natural, el kéfir o el skyr son excelentes bases para un desayuno veraniego gracias a su aporte de proteínas y su textura cremosa. Recién sacados de la nevera, aportan una agradable sensación de frescor y combinan muy bien con frutas, semillas o frutos secos.

Fruta congelada para tus desayunos de verano. © Shuttestock
Fruta congelada para tus desayunos de verano.

Congela parte de la fruta. Si guardas en el congelador rodajas de plátano, mango, melocotón o frutos rojos, podrás preparar smoothies y smoothie bowls muy cremosos sin necesidad de añadir hielo. El resultado será más intenso en sabor y con una textura similar a la de un helado saludable.

Añade un toque cítrico. Unas gotas de zumo de limón o lima, un poco de ralladura de naranja o incluso unas rodajas de cítricos pueden transformar por completo un desayuno. Además de aportar vitamina C, potencian la sensación de frescor y realzan el sabor de las frutas de verano.

Incorpora hierbas aromáticas frescas. La menta, la hierbabuena o incluso la albahaca combinan sorprendentemente bien con frutas como la sandía, el melón, las fresas o el melocotón. Añadir unas hojas picadas o utilizarlas como decoración aporta aroma, color y una sensación muy refrescante.

No renuncies a las proteínas. Aunque el calor reduzca el apetito, es importante que el desayuno siga siendo equilibrado. Incluir yogur, kéfir, skyr, queso fresco, huevo previamente cocido y conservado en la nevera… ayudará a que resulte más saciante y a mantener la energía durante toda la mañana.

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