Los detalles, hasta ahora inéditos, del papel clave de Beatriz de York en la entrevista de su padre a la BBC: "La llamaba la conseguidora"
Fue el principio del fin para el expríncipe Andrés. La entrevista que concedió a la BBC en 2019 para intentar sofocar el escándalo por su relación con el magnate Jeffrey Epstein fue un auténtico fiasco. No resultó creíble ni siquiera cuando la realidad, en forma de goteo incesante de correos filtrados, aún no se había impuesto implacable. Mucho se ha hablado de lo que le llevó a sentarse ante Emily Maitlis cuando la verdad no estaba de su lado. No es la primera vez que surge el nombre de Beatriz de York, presente en las negociaciones, pero ahora Sam McAlister, la productora que consiguió la exclusiva, cuenta con detalle cómo fue su papel, clave para que su padre diese su versión en prime time.
Sabíamos que su hija mayor apareció por sorpresa en la reunión que tuvo en Buckingham el equipo de la cadena tres días antes para ultimar los términos de la entrevista con Andrés Mountbatten-Windsor, pero nunca hasta ahora se habían dado tantos detalles sobre el papel, absolutamente clave que jugó. Según ha contado McAlister en el canal de YouTube del Daily Mail 'Palace Confidential', la intervención de Beatriz le valió un mote: "La llamaba la conseguidora", ha dicho, utilizando el término en inglés "rainmaker" que se refiere a la gente que impulsa acuerdos financieros de calado. "Estaba claro que si no respondíamos bien a sus preguntas, esa entrevista no iba a suceder. Por eso creo que ella era profundamente importante en la conversación".
La princesa de York fue crucial para que saliera adelante la entrevista, pero la primera piedra la puso Sam McAlister. La productora acudió a una convocatoria de prensa del entonces príncipe Andrés cuando su nombre empezaba relacionarse con Jeffrey Epstein. Con gran audacia acude a la cita y enseguida consigue acercarse a Amanda Thirsk, la secretaria privada del Duque, que ve en una entrevista en la BBC la oportunidad para lavar la imagen del hijo favorito de Isabel II. A partir de ahí comienzan las conversaciones.
Beatriz entró en las negociaciones para proteger los intereses de su padre, explica la productora, que recuerda a la Princesa "supereducada, superamable y supercercana". Supo jugar sus cartas para conseguir lo que quería, a pesar de que Jason Stein, el gurú de las relaciones públicas que Andrés acababa de contratar para mejorar su imagen, no le aconsejaba sentarse ante la periodista Emily Maitlis.
Fue precisamente Maitlis la primera que puso el foco sobre Beatriz de York cuando dijo que fue una de las principales razones que llevó a su padre aceptó dar esa entrevista. Su hija estaba a punto de casarse y no podía llevarla al altar con esa mancha sobre su nombre que amenazaba con expandirse indeleble como finalmente hizo. McAlister también considera que su inminente enlace fue lo que inclinó la balanza definitivamente.
El resto es historia. Las respuestas de Andrés no fueron en absoluto convincentes y la misión de lavar su imagen fracasó estrepitosamente. A los pocos días anunció su retirada de la vida pública y la boda de su hija dejó de ser un problema cuando la pandemia impidió llevar a cabo una gran celebración como le habría gustado. Cumplió su deseo de llevarla del brazo al altar, pero no hubo ni una sola imagen pública de él en un enlace que se celebró sin previo aviso y en la más estricta intimidad dos meses después de lo previsto. Tal vez entonces, Andrés aún pensaba que podía salvar los muebles, pero su caída en desgracia no había hecho más que empezar.
Por su parte, McAlister tuvo un gran olfato periodístico y mucha intuición. La entrevista no solo fue una de las vistas, sino que cosechó varios premios. Sam, que dejó la BBC dos años más tarde, escribió un libro autobiográfico titulado Scoops. En la actualidad es investigadora senior visitante en la facultad de Derecho de la London School of Economics donde da clases de negociación. A sus alumnos les explica la importancia de la persuasión y la empatía, claves para ganarse la confianza así como una escucha activa para poder comprender las posturas de todas las partes que lleven a realizar las preguntas claves. También es conferenciante y experta en gestión de crisis.




