Mette Frederiksen aprovecha su conflicto con Donald Trump sobre Groenlandia para convocar elecciones

Mette Frederiksen aprovecha su conflicto con Donald Trump sobre Groenlandia para convocar elecciones

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Mette Frederiksen, primera ministra danesa, convocó el jueves elecciones legislativas a pesar de que aún le quedaba hasta el 31 de octubre para hacerlo. La decisión de adelantarlas ocho meses, al 24 de marzo, tiene una explicación obvia. A finales de 2025 y principios de este año, Frederiksen y sus socialdemócratas estaban marcando mínimos históricos en las encuestas, rondando apenas el 19% del voto. Ahora, aunque sin llegar todavía al 27,5% conseguido en los comicios de 2022, ven cómo los resultados de distintos sondeos les sitúan por encima del 23%.

La principal razón del súbito aumento de popularidad, en una legislatura difícil en la que la primera ministra lidia con un Gobierno tripartito del que también forman parte dos partidos de centroderecha, liberales y moderados, que normalmente suelen ser sus adversarios, ha sido la crisis provocada por las ambiciones anexionistas de Donald Trump respecto a Groenlandia.

El avance más significativo de los socialdemócratas se atribuye en gran medida a la gestión del conflicto con EEUU. A diferencia de la enorme prudencia con que reaccionó hace un año a los planes de Trump, Frederiksen ha elevado considerablemente el tono ante la escalada de los últimos meses, subrayando en todo momento la soberanía danesa y groenlandesa sobre la isla, así como calificando de inadmisibles las amenazas más o menos veladas de la Casa Blanca.

La primera ministra ha asumido de nuevo el papel de 'madre de la nación' que tan buenos resultados le dio ya durante los tiempos del coronavirus, cuando Dinamarca fue uno de los países que mejor gestionó la pandemia. Además, Frederiksen se ha labrado una imagen de líder fuerte en la escena internacional, gracias al apoyo danés a Ucrania y al rápido aumento del gasto en defensa, que también es valorada muy positivamente por sus compatriotas.

El reciente enfoque en temas más clásicos relacionados con el estado de bienestar, normalmente uno de los puntos fuertes de los socialdemócratas, también ha jugado a su favor. En los últimos meses, el Gobierno ha comenzado a repartir lo que muchos analistas políticos califican de "regalos": un aumento salarial para los empleados públicos, la ralentización (aún no aprobada) del aumento de la edad de jubilación e incluso la concesión del llamado cheque alimentario, que se pagará entre mayo y junio a unos dos millones de daneses (de una población total de seis millones).

Este cheque, una iniciativa de Frederiksen para compensar los altos precios de los alimentos, consiste en una cantidad única libre de impuestos de 2.500 coronas (unos 335 euros). Se pagará, entre otros, a determinados jubilados y familias con hijos (5.000 coronas para madres y padres solteros) y a los estudiantes que reciben la ayuda financiera mensual del Estado danés para cubrir sus gastos de manutención, que son casi todos (aunque, en este caso, sólo 1.000 coronas).

La mayor incógnita respecto a las elecciones reside en cuál será el Gobierno resultante. Pese a su ascenso en los sondeos, los socialdemócratas estarán obligados a pactar con otros partidos. En este sentido, tras el anuncio de la convocatoria, Frederiksen declaró ante la prensa que ve "dos posibilidades" para que ella siga siendo primera ministra.

"Una es otro Gobierno transversal como el que tenemos ahora con los liberales y los moderados, mientras que la otra sería un Gobierno con apoyo de las formaciones de izquierda, pero depende también de qué aspiraciones tengan los demás partidos", explicó. "Para que se dé este último caso, con la izquierda, es necesario que sea un Gobierno estable, con capacidad de maniobra como el actual, y dispuesto a llegar a acuerdos amplios".

Tras las elecciones de 2022, Frederiksen, defensora de una política de inmigración muy estricta, pactó con el centroderecha en lugar de con la izquierda al descartar por completo la posibilidad de hacer concesiones que pudiesen suavizar sus planes en este ámbito.