Moldean las tradiciones
Las mujeres tzeltales, originarias del estado de Chiapas, llevan generaciones dedicándose a producir artesanías; el barro siempre ha formado parte de su identidad y también del sustento de las familias, es por eso que Albertina López Ramírez, junto con su hermana María, fundaron un taller para enseñar tanto a locales como a turistas el proceso de construcción y formación de figuras con este elemento con el que trabajan en Amatenango del Valle, en el taller “La Nueva Estrella”.
Albertina, quien ha tenido la oportunidad de trasladarse a otros municipios de Chiapas, conoció en Tuxtla Gutiérrez la oportunidad de obtener un crédito para así mejorar las condiciones de su taller y lograr ampliarlo, y fue a través de Avanza Sólido como hace tres años obtuvo el financiamiento para obtener más materiales y mejorar el espacio de trabajo que tiene en su casa, la cual ha sido de su madre, su abuela, tatarabuela y muchas más de sus ancestras que también se dedicaron a esta labor.

“Queremos crecer el negocio más, queremos mejorar lo que hacemos y también tener un lugar más grande aquí en el taller para almacenar nuestro trabajo, pues cada vez hay más piezas y necesitamos más espacio, sobretodo cuando es temporada de lluvias, para que no se eche a perder el barro porque acá luego se inundan los terrenos”, contó María en entrevista con Mente Mujer, sobre sus planes a futuro si es que logran tener acceso a otro tipo de financiamiento.
El trabajo de alfarería, que es el que realizan con barro, se lleva a cabo a través de distintos procesos y es necesario tener varias manos en la producción, pues todo comienza con la extracción de este recurso, por el que tienen que excavar varios metros de profundidad y obtener su reserva para varios meses del año.

De ahí comienza el proceso de modelación con arena y agua, y posteriormente la quema de piezas, que dependerá de la resistencia de la piedra para definir qué tan resistente serán las figuras, utensilios de comida, trastes y demás al calor, pues se funden en un horno de piedra.

“Lo que yo quiero también es dar mayor conocimiento para que los turistas vengan y conozcan acá, que tomen algún taller y se lleven algo hecho con sus manos o que también compren de las piezas que tenemos, para que vean como estamos trabajando en nuestro barrio y la tradición desde tiempo atrás de la alfarería, que no es fácil, es todo un proceso que requiere todo un año de juntar y tener recursos, y luego diseñar”, señaló María.
Asimismo, las López Ramírez, apoyadas por un grupo de personas, han adaptado un espacio de su casa para que sea un tipo museo que lleva por nombre Maya, en el que han recopilado fotos de su extracción, quema en las brasas y piezas como esculturas, metates y demás, para que las personas que conozcan lo que conlleva mantener vivo el oficio de la artesanía de barro. Incluso tienen la historia del origen del taller La Nueva Estrella, barro de diferentes colores y texturas, y los textos traducidos al inglés.

De todo el municipio, son 50 artesanas en total las que colaboran con el taller fundado por Albertina y María López Ramírez, a las que incentivan a seguir creando y si en el futuro hay un mayor desarrollo en el espacio “pues podríamos tener un crédito colectivo, y así llevar a otros lugares a la Nueva Estrella y que nos conozcan más”, finalizó Albertina.
PROCESO ARTESANAL
- El nombre del taller es “La Nueva Estrella”
- Lo integran 38 mujeres tzeltales provenientes de Amatenango del Valle
- Impulsan la creación de empleos con elaboración y venta de sus artesanías
- También pertenecen a los poblados de los Altos de Chiapas
“Además de las artesanías, mi sueño también es comenzar a bordar, que nos sigan apoyando y comprando para que este espacio, este taller, se transforme en algo cada vez más grande” (Albertina López Ramírez)
PAL