Ni la M-30 ni la AP-7: esta es la carretera con más radares de España

Ni la M-30 ni la AP-7: esta es la carretera con más radares de España

En un periodo de tiempo en el que la vigilancia en carretera se intensifica a lo largo de España, existe una vía que destaca por encima de las demás; no es la más transitada ni la más sancionadora, pero sí es donde se ubica la mayor cantidad de radares y cámaras de control. Un dato que muestra la dirección de las políticas de circulación actuales; mayor prevención, mayor control y más tecnología.

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Una carretera turística convertida en foco de vigilancia

La carretera que tiene más radares en España es la Ma-10, ubicada en Mallorca. Este recorrido de 112 kilómetros une Pollença con Andratx y pasa por la Sierra de Tramontana, un área con un alto interés turístico y paisajístico. 

En total, tiene hasta 32 dispositivos, incluyendo cámaras y radares, lo que la convierte en la vía más vigilada del país. 

El motivo no es accidental. Es una carretera con giros marcados, visitada frecuentemente por ciclistas, turistas y motociclistas, lo cual la hace un lugar particularmente vulnerable en relación a la seguridad vial. Por eso, las autoridades han optado por una estrategia intensiva de control. 

Algunos dispositivos también identifican adelantamientos inapropiados u otras conductas de riesgo, aparte de que no todos están destinados a regular la velocidad. 

No es la que más multa, pero sí la más controlada

La carretera Ma-10, a pesar de que tiene la mayor cantidad de radares, no es donde se aplican más multas. La M-40 de Madrid tiene ese “título”, ya que algunos radares de allí han acumulado cifras récord de multas por sobrepasar la velocidad. 

En realidad, solo dos radares de esta circunvalación han acumulado más de 150.000 sanciones; esto muestra que el volumen del tráfico continúa siendo un elemento crucial en la cantidad de infracciones. 

El radar de tramo más largo de España

La carretera con el control constante de velocidad más alto es otra información importante. En esta ocasión, la CL-615 en Palencia es el enfoque principal. Este tramo tiene un radar que mide la velocidad durante 33 kilómetros. 

Este sistema requiere mantener una velocidad promedio estable a lo largo de todo el trayecto, lo que disminuye las oportunidades de “evitar” el control. 

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Más radares en 2026: la tendencia sigue al alza

La situación presente es dinámica. En toda España, la Dirección General de Tráfico (DGT) ha aumentado la instalación de nuevos dispositivos. Seis años después, en 2026, se han puesto en funcionamiento 33 radares adicionales: 20 de ellos son fijos y los otros 13 son de tramo; estos están distribuidos por once comunidades autónomas. 

Esta implementación es un componente de un plan más extenso que tiene la meta de llegar a 122 nuevos puntos de control, con el fin de disminuir los accidentes en carretera. 

Hoy en día, España dispone de miles de radares repartidos por todo el país, un número que sigue aumentando porque hay evidencia de que la velocidad excesiva está presente en una proporción considerable de los accidentes graves. 

Seguridad frente a sanción: el debate sigue abierto

La instalación de más radares provoca un debate frecuente entre los conductores. Algunos usuarios opinan que estos dispositivos tienen, además, un componente recaudatorio, mientras que la DGT sostiene que ayudan a disminuir accidentes y a salvar vidas.

No obstante, los datos oficiales sugieren que el propósito principal es la seguridad: la rapidez afecta tanto el riesgo de accidente como la severidad de sus efectos.

Un mapa cada vez más vigilado

Lo cierto es que conducir en España implica hoy convivir con un sistema de control cada vez más sofisticado. Desde radares fijos hasta dispositivos móviles o de tramo, pasando por nuevas tecnologías como los radares remolque, la vigilancia se adapta a cada tipo de vía y situación. 

En este contexto, la Ma-10 se ha convertido en el ejemplo más claro de esta evolución; una carretera que, por sus características, ha pasado de ser una ruta escénica a un auténtico laboratorio de control de tráfico. Y todo apunta a que no será la única.