Pepín Liria, acompañado de su novia, da la última hora sobre la recuperación de Morante de la Puebla: "Es un torero necesario"
Pepín Liria ha compartido este sábado en la Feria de Abril la última hora sobre el estado de salud de Morante de la Puebla, que continúa recuperándose de la grave cogida sufrida el pasado lunes 20 de abril en la Real Maestranza de Sevilla. El percance —ocurrido en la décima corrida del abono, después de su tarde triunfal en la corrida de Resurrección— obligó a intervenir de urgencia. Ya en el hospital, los facultativos confirmaron la gravedad de la cornada: 10 centímetros de trayectoria, con afectación parcial de la musculatura esfinteriana y una perforación de 1,5 centímetros en la pared posterior del recto.
En plena Feria de Abril y muy bien acompañado por su novia, Drágana Balde, Pepín Liria ha explicado cómo se encuentra el maestro de Puebla del Río, por el que se ha interesado personalmente. Ha asegurado que la evolución, aunque lenta, es positiva.
“Ya me he preocupado de hablar con los compañeros y con su apoderado y la verdad es que es un torero tan necesario ahora mismo para la fiesta que cuando ocurren estos percances nos preocupamos. Pero bueno, los toreros son diferentes, incluso para afrontar momentos tan delicados como el que está afrontando el maestro Morante", comentó el maestro.
El diestro murciano, que estaba acompañado de su novia, con la que ha disfrutado de su primera Feria de Abril juntos, ha confirmado que la recuperación avanza y se encuentra mucho mejor: “Está en un estado de gracia; hasta incluso cuando lo coge el doctor a uno, se afrontan las cosas de otra manera.”
Sobre los plazos de reaparición, Liria se ha mostrado optimista: “¿Que si estará recuperado para las corridas de la Feria de San Miguel? No hombre, para San Miguel de sobra. A mí me haría ilusión que cuanto antes, porque es un torero muy necesario ahora mismo para la fiesta y esperemos que su recuperación sea cuanto antes".
El destino que une a Morante y Roca Rey
Días antes del comienzo de la Feria de Abril tuvo lugar en la Maestranza una de las corridas más esperadas del calendario: la de Resurrección. El coso sevillano reunió a Morante de la Puebla, Roca Rey y David de Miranda, un cartel de enorme expectación que colgó el "no hay billetes" y que, además, contó con un espectador de excepción: el rey Juan Carlos. Su última presencia en una plaza española se remontaba a 2019, en Aranjuez, y esta fue su primera visita a la Maestranza desde su marcha a Abu Dabi. Aquella tarde marcó también el regreso de Morante a los ruedos, tras cortarse la coleta en Madrid el pasado mes de octubre, convirtiéndose en uno de los grandes acontecimientos taurinos del inicio de temporada.
Unas semanas después, la Feria de Abril ha dejado una coincidencia que no ha pasado desapercibida entre los aficionados: dos de los tres diestros que compartieron cartel en Resurrección —Morante y Roca Rey— han resultado cogidos en la plaza sevillana, ambos en distintos momentos del festejo y con apenas unos días de diferencia.
Morante sufrió una cornada de gran gravedad en la décima corrida del abono, mientras que el diestro peruano fue cogido el pasado 23 de abril, cuando compartía cartel con José María Manzanares y Javier Zuleta. Roca sufrió una aparatosa cogida mientras entraba a matar al quinto de la tarde. Su novia, Tana Rivera estaba en la plaza viéndole torear y lo presenció todo. La cornada, de dos trayectorias, pudo ser fatal porque, como confirmó el parte médico, el astado rozó zonas vitales en una trayectoria que pudo ser fatal.
Así, mientras Morante de la Puebla recibía el alta el 24 de abril, Roca Rey continúa ingresado, evolucionando de la operación de urgencia a la que fue sometido en la enfermería de la plaza por el equipo que dirige Octavio Mulet, el mismo que intervino días antes al torero de La Puebla del Río.
Ahora, Morante prosigue su recuperación en casa, siguiendo las indicaciones médicas, mientras que el diestro peruano permanece hospitalizado a la espera de su evolución. Su regreso a los ruedos sigue, por el momento, sin fecha, aunque en el ambiente taurino se confía en que ambos puedan volver pronto, porque como dicen "los toreros están hechos de otra pasta".





