Por qué sorprende tanto la diferencia de edad entre Maxi Iglesias y Aitana Sánchez-Gijón: la explicación de nuestra psicóloga
Que dos personalidades públicas empiecen una relación es sinónimo de titulares, pero que, además, se lleven más de 20 años indica que va a convertirse en una de las noticias más comentadas del momento. Así ha sucedido con Maxi Iglesias (35) y Aitana Sánchez Gijón (57), quienes, recientemente, han sido captados besándose en la calle.
La supuesta relación entre ambos actores ha vuelto a poner sobre la mesa un tema que, aunque cada vez más frecuente, sigue generando conversación: las relaciones con diferencia de edad. ¿Por qué nos llaman tanto la atención? ¿Qué hay detrás de estos vínculos? Y, sobre todo, ¿por qué siguen despertando cierto debate social? "Seguimos sin aceptar del todo este tipo de relaciones y eso ocurre por varios 'frenos sociales y psicológicos'", explica la psicóloga experta en relaciones y parejas, Aurora López (@mas_vida_psicologos).
De Aitana Sánchez-Gijón y Maxi Iglesias al resto del mundo
Más allá del romance, lo que suele activarse es una especie de análisis automático. "Por un lado, está el freno del desequilibrio que se activa rápidamente en este tipo de relaciones; la gente no juzga el amor, juzga el 'desequilibrio de la pareja': Cuando ve diferencia de edad, su cerebro automáticamente calcula y empieza a preguntarse cuestiones como quién tiene más recursos, quién es más dependiente o qué expectativas tienen de futuro. Esa ecuación activa una alarma social y moral, aunque la pareja sea perfectamente equilibrada", comenta la experta.
A esto se suma que, en estas relaciones donde existe una diferencia de edad notable, aparece un factor cultural que sigue muy presente. "Tenemos un 'freno patriarcal' interiorizado que nos dice que es el hombre el que elige y cuando una mujer con mayor edad se vincula un hombre más joven se está rompiendo esta norma. No es la edad lo que molesta, es que una mujer mayor ejerza deseo activo y tenga la oportunidad también de elegir a alguien más joven".
Es un hecho. Son numerosos los casos mediáticos en los que el hombre es mayor que la mujer y apenas se comenta esta diferencia de edad o se trata de una manera muy diferente que si fuera al contrario. A veces basta con pensar en ejemplos, como el de Leonardo DiCaprio (quién, durande décadas, solo ha salido con chicas menores de 25 años) para darse cuenta.
En el caso de Aitana Sánchez-Gijón, y Maxi Iglesias este punto resulta especialmente relevante: no es tanto la diferencia de edad lo que sorprende, sino el cambio de rol tradicional. Además, hay un componente narrativo difícil de encajar: "La sociedad tiene dificultad para proyectar estas relaciones en el tiempo porque rompen el guion narrativo habitual de conocerse, casarse, y envejecer juntos al mismo ritmo", señala Aurora López.
Si los esquemas que teníamos en la cabeza se rompen o son diferentes a lo que esperábamos, nos genera curiosidad. Como comenta la psicóloga: "Cuando el guion que todos hemos interiorizado no se cumple, el cerebro social lo interpreta como 'inestabilidad'. Por eso son relaciones que aún siguen generando sorpresa y debate".
Por qué nos atrae alguien mayor (o mucho más joven)
Hay quienes incluso van un paso más allá y especulan que la relación de los actores podría tratarse de una estrategia de marketing. lo cierto es que, aunque a veces cuesta procesarlo, la diferencia de edad no implica que no pueda haber amor. "Desde la teoría del apego en psicología, buscamos en el vínculo lo que nos falta, no lo que nos sobra", señala Aurora López.
En el caso de elegir a alguien mayor, hay motivaciones claras. Como explica la experta: "En términos psicológicos cuando se elige a alguien mucho mayor se busca cierto grado de seguridad, regulación, admiración y experiencia. Hay algo muy poderoso en estar con una persona que ya pasó por lo que tú estás viviendo. Y esto el cerebro la lee como seguridad. Y la seguridad, aunque no lo parezca, es uno de los mayores afrodisíacos que existen".
También influye la curiosidad y el deseo de crecimiento: "Por otro lado, muchos estudios confirman que las personas más curiosas intelectual y emocionalmente se aburren con quien está exactamente en su mismo punto. En este sentido, elegir a alguien mayor se convierte en una puerta de entrada a cosas y experiencias que aún no conocen", comenta Aurora López.
Pero, ¿qué ocurre en la dirección contraria, cuando se elige a alguien más joven? "Cuando se elige a alguien mucho menor, en esa elección suele haber un punto de novedad y ruptura con lo esperado, incluso por uno mismo", dice la psicóloga que, además, indaga incluso más: "Vincularse con alguien mucho más joven suele partir de una búsqueda de experiencias vitales nuevas, una forma de no dormirse en la vida y en las relaciones. Trae referencias nuevas, formas de ver el mundo distintas, preguntas que tú ya no te hacías. Y eso, neurológicamente, es muy bueno y atractivo."
Y hay un matiz especialmente interesante, sobre todo en mujeres: "Elegir a alguien más joven es, por primera vez en su vida, elegir desde el deseo propio; sin pensar en lo que se espera de ellas, sin calcular si 'tiene sentido'. Simplemente porque les apetece. Y esa libertad, cuando llega tarde, se siente revolucionaria. No es una crisis de mediana edad, sino que es la primera vez que se permiten querer lo que quieren", explica la experta.
Retos de las parejas con diferencia de edad
Como cualquier relación, estas parejas también enfrentan desafíos específicos. Las etapas vitales son diferentes, por lo gestionar determinados temas en pareja puede ser más complicado que si dos personas se encuentran en momentos similares. "Aparece el 'desfase de horizonte vital' es decir, retos que tienen que ver con las necesidades y expectativas que se tienen en los próximos cinco o diez años (hijos, trabajo, jubilación, o planes)".
Además, es evidente que otro de los mayores desafíos a los que se enfrentan es el envejecimiento físico, "ya que que no es síncrono y afecta a la salud, energía, o incluso a la libido". Además, puede pasar que la diferencia de edad se asuma como una diferencia de funciones. Es decir, que se atribuyan ciertas labores a uno de los dos tan solo por ser el mayor o el más joven. "Que el mayor protege o el menor obedece. Pero la pareja deje de ser un vínculo recíproco y equilibrado", explica Aurora López.
Fortalezas y claves para que funcionen
A pesar de que estos retos suelen ser frecuentes, bien gestionados no frenan la relación. De hecho, las parejas con diferencias de edad también cuentan con ventajas que a menudo pasan desapercibidas. El dinamismo es una: "No comparten los mismos errores aprendidos, así que construyen un lenguaje de pareja más original".
Además, hay una mayor conciencia desde el inicio: "La diferencia de edad obliga también a una comunicación más explícita desde el principio — y eso, paradójicamente, las hace más honestas que muchas relaciones entre iguales y puede que tengan más claridad sobre lo que quieren porque al menos uno ya pasó por el autoengaño típico de la juventud", cuenta Aurora López.
Eso sí, no hay que acomodarse. Ambos miembros de la pareja deben ser conscientes de que, para que la relación funcione, hay que esforzarse y encajar los intereses, prioridades y necesidades de cada uno al otro en buena sintonía. De este modo, que una pareja con una diferencia de edad significativa funcione depende de varios factores según la experta en salud mental:
- "De cómo encuandren las diferencias: "Las parejas de edad similar a menudo asumen que el otro piensa, siente y quiere lo mismo que ellas porque crecieron en el mismo contexto. Esa asunción es una trampa. Las parejas con diferencia de edad no pueden permitirse ese lujo — saben desde el día uno que vienen de lugares diferentes. Y eso las obliga a algo que es la base de cualquier relación que funcione, el hablar, explicarse, no dar nada por supuesto. Esa obligación las hace más honestas que muchas relaciones entre iguales."
- "Que la diferencia de edad no sea sinónimo de diferencias en las funciones. Es decir, que por ser mayor o menor no se adjudiquen ciertas funciones que no van a dar equilibrio a la relación, por ejemplo, que como eres el mayor y 'tienes más experiencia' seas el que tomes las decisiones".
- "Que hayan alineado sus horizontes vitales antes de enamorarse del proyecto. Hay que hacerse preguntas no románticas (hijos, trabajo) que son las que deciden si dos personas pueden realmente construir algo juntas. Las relaciones con diferencia de edad que se rompen no suelen romperse por la edad — se rompen porque dos personas iban a velocidades y destinos distintos y nunca lo dijeron en voz alta".
Al final, más allá de titulares o prejuicios, estas relaciones ponen sobre la mesa una idea cada vez más presente: que el amor, hoy, ya no sigue un único guion. Y quizá ahí reside, precisamente, lo que más desconcierta… y también lo que más atrae e interés despierta de la supuesta relación entre Aitana Sánchez Gijón y Maxi Iglesias.








