Los 3 momentos más críticos que le quedan a Artemis II tras el despegue: 40 minutos de silencio, vuelta a la Tierra y un aterrizaje al límite
Nadie ha estado nunca tan lejos de casa como los cuatro astronautas de la misión Artemis II. Tras un despegue perfecto, la tripulación, Reid Wiseman, Victor Glover, Christina Koch y Jeremy Hansen, ya navega bajo la influencia gravitatoria de la Luna. Pero lo más difícil no ha pasado.
Aunque el viaje avanza sin grandes contratiempos, más allá de algún problema inesperado con el "baño espacial", ya solventado, la NASA contiene el aliento ante tres momentos que pueden marcar el éxito o el fracaso de esta misión histórica. Porque lo verdaderamente delicado empieza ahora.
1. El "Gran Silencio": 40 minutos completamente incomunicados
El primero de esos momentos llegará esta noche, alrededor de las 23:47 (hora peninsular española), cuando la nave Orión pase por detrás de la Luna. En ese instante, el propio satélite bloqueará cualquier señal de radio o láser con la Tierra.
Durante unos 40 minutos, los astronautas estarán completamente solos.
El desafío: si algo falla, no hay nadie al otro lado. Ninguna llamada posible. Ninguna ayuda inmediata.
Pero ese aislamiento tiene premio: los astronautas serán los primeros humanos en ver cara a cara la Cuenca Orientale. Es una zona de cráteres y lava de 320 kilómetros que muchos llaman el 'Gran Cañón' de la Luna, y que hasta hoy nadie había podido contemplar por completo
Será un momento de máxima tensión en la Tierra… y de absoluto silencio,o vértigo, en el espacio.
2. El regreso: cuando todo depende de la física
Tras el sobrevuelo lunar, Orión iniciará su viaje de vuelta a la Tierra poco después de salir de la cara oculta de la Luna, en la madrugada del martes (hora española). Será en ese momento cuando la nave complete su maniobra de retorno y ponga rumbo definitivo a casa.
A partir de ahí, comenzará un trayecto de unos cuatro días, con llegada prevista a la Tierra a finales de la semana, cuando la cápsula complete su amerizaje en el océano Pacífico.
Es una fase menos espectacular, pero crucial.
Aquí entra en juego uno de los aspectos más fascinantes de la misión: la nave no necesita grandes maniobras para regresar. Es la propia gravedad de la Luna la que la impulsa de vuelta en una trayectoria calculada al milímetro.
Durante estos días, la tripulación seguirá realizando pruebas clave y recopilando datos que serán fundamentales para futuras misiones, como Artemis III, que pretende llevar humanos a la superficie lunar en los próximos años.
3. El "infierno" de la reentrada: plasma, fuego y precisión extrema
El momento más violento llega al final.
El amerizaje de la cápsula Orión está previsto a finales de la semana, previsiblemente entre el viernes y el sábado, tras completar unos diez días de misión.
Cuando regrese a la Tierra, impactará contra la atmósfera a unos 40.000 km/h. Para entenderlo: a esa velocidad podrías ir de Nueva York a Tokio en menos de 20 minutos.
El peligro: la fricción generará una bola de plasma a miles de grados alrededor de la nave. Desde dentro, los astronautas verán destellos de fuego en las ventanas mientras, durante unos instantes, la comunicación vuelve a cortarse.
El escudo térmico será su única protección.
Después, entrará en juego una coreografía perfectamente ensayada:
- 11 paracaídas desplegándose en secuencia
- descenso controlado
- y amerizaje en el océano Pacífico
Es lo que en la NASA llaman, sin exagerar, la "Super Bowl del aterrizaje".
La ingeniera responsable de recuperación lo resume con claridad: pueden aterrizar con menos paracaídas… pero no es lo ideal. Todo tiene que salir exactamente como está previsto.
El detalle más humano: el "drama" del baño en el espacio
Porque no todo es épico en un viaje a la Luna.
La tripulación ha tenido que lidiar con un problema muy terrenal: el inodoro. Un fallo en el sistema y una ventilación congelada obligaron a usar soluciones de emergencia durante horas.
¿La solución? Orientar la nave hacia el Sol para derretir el hielo.
Funcionó. Y desde control de misión lo celebraron con humor: "Ya pueden usar el baño para todo tipo de cosas".
Una misión también (un poco) humana
Entre tensión y maniobras críticas, también hay espacio para lo cotidiano. Los astronautas se despertaron uno de los días con música (Working Class Heroes) e incluso en Houston alguien fue visto bailando en su silla.
Pequeños momentos que recuerdan que, detrás de la tecnología, hay personas.
Y es que Artemis II no es solo una misión más. Es el primer paso real para que el ser humano vuelva a pisar la Luna más de medio siglo después.
Pero antes de eso, la nave debe superar tres pruebas muy distintas: el silencio total, la precisión del regreso y una reentrada en la que no hay margen de error.
La física dice que volverán. Pero hasta que Orión aparezca bajo sus paracaídas sobre el Pacífico, el mundo entero estará mirando al cielo.







