Pueblos vacíos por mayor incendio de la historia en España
Cuando la policía obligó a Rosa a abandonar Robledo de Chavela, al oeste de Madrid, España, sus gatos se quedaron atrás. Los había rescatado de la calle, pero con los años se volvieron ariscos y no logró meterlos en una jaula. Llamó a una protectora de animales, pero no la dejaron entrar al pueblo. "No se les puede rescatar salvo que vayas con una red", contó a la agencia AFP la mujer, de 56 años, una de las últimas vecinas en salir cuando las llamas ya alcanzaban las calles.
El foco que la desalojó, declarado en la provincia de Ávila, había arrasado cerca de 50 mil hectáreas, una superficie equivalente a un tercio de la Ciudad de México. Es, según la ministra española para la Transición Ecológica, Sara Aagesen, el mayor incendio forestal de la historia reciente del país.
Los fuegos que arden en Madrid y en las provincias vecinas de Ávila, Toledo y Castellón obligaron a desalojar a unas 75 mil personas, las suficientes para llenar casi por completo el Estadio Azteca. Sumadas las evacuaciones de Francia, donde arden decenas de focos, unas 325 mil personas han dejado sus casas.
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Muchos huyeron con lo puesto. Roberto Velasco, un chileno de 84 años, salió de Navalagamella con un disco duro que guardaba las fotos de medio siglo de vida en España, pero sin una sola toalla. En un albergue de Villamanta, José Luis, de 81 años, seguía su casa por las cámaras del celular. Antes de escapar, su esposa alcanzó a dejarle una doble ración de comida a Pavarotti, su canario. "Le pones música y no para", relató.
El récord no significa que 2026 sea el peor año. El fuego ha consumido unas 190 mil hectáreas en el país, cerca de la mitad que en 2025, cuando ardió una extensión próxima a la del estado de Tlaxcala.
Fenómeno rebasa a España
Los científicos atribuyen la peligrosidad de la temporada a la sequía y a las olas de calor que golpean Europa desde junio. El fenómeno rebasa a España. Cerca de Burdeos, en Francia, los bomberos enfrentan una "tormenta de fuego", según el portavoz de la Federación Nacional de Bomberos de Francia. En ese régimen, el calor es tan intenso que cuanto entra en el incendio arde por sí solo y, en su interior, se forman relámpagos que reavivan las brasas.
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Una nueva ola de calor prevista desde el martes, con hasta 40 grados, amenaza con agravar la situación. En los refugios, la espera se mide en incertidumbre. "Pensamos que volveríamos al día siguiente", resumió Helena, de 45 años, evacuada de Aldea del Fresno. "Estamos agotadas, con ganas de volver a casa".