Ruta 2027: Morena y los nuevos cacicazgos

Ruta 2027: Morena y los nuevos cacicazgos

Morena llegó al poder prometiendo terminar con los cacicazgos políticos que durante décadas se repartieron estados, candidaturas y presupuestos como si fueran patrimonio familiar. Sin embargo, en la Ruta 2027 la realidad empieza a mostrar algo muy distinto. En las 17 entidades que renovarán gubernatura ya comenzaron las disputas internas, las campañas adelantadas y las operaciones para imponer sucesores. La batalla apenas inicia y nadie quiere soltar el control.

Uno de los casos más visibles está en Zacatecas, ahí la familia Monreal enfrenta un problema que hace apenas unos años parecía impensable: ya no controla por completo la conversación política. Las mediciones más recientes colocan al diputado federal Ulises Mejía Haro compitiendo e incluso superando a perfiles cercanos al grupo gobernante, entre ellos el senador Saúl Monreal y la senadora Verónica Díaz, hermano y ex cuñada del gobernador zacatecano. En un estado donde el apellido Monreal ha dominado la política durante más de dos décadas, la aparición de aspirantes competitivos fuera del círculo familiar encendió alertas, tales como: Ulises Mejía y la senadora petista Geovanna Bañuelos.

Por todo esto arrancó la guerra de desgaste entre rumores, versiones interesadas y ‘fuego amigo’, desde distintos sectores del morenismo zacatecano, que han impulsado ataques contra quienes no pertenecen al grupo dominante. Uno de los blancos ha sido precisamente  Mejía. Primero, intentaron posicionar una supuesta ruptura entre su familia y el expresidente Andrés Manuel López Obrador. El problema es que los hechos cuentan otra historia: fue el propio tabasqueño quien, en su momento, lo designó relator nacional de su libro ‘A la mitad del camino’ y quien le confió la coordinación de las presentaciones de la obra en distintas regiones del país. Después dejaron correr la versión de que abandonaría Morena para construir una ruta alterna con Movimiento Ciudadano, aprovechando su relación política con la exgobernadora Amalia García. Quienes conocen la política, saben que mantener diálogo con distintas fuerzas no convierte automáticamente a nadie en opositor, pero lo que sí revela es el nerviosismo de quienes observan cómo el tablero empieza a moverse.

Y Zacatecas es apenas un ejemplo de lo que podría ocurrir en el resto de los estados. En Tlaxcala sucede algo similar, ahí las acusaciones de nepotismo han comenzado a tomar fuerza. La dirigencia estatal de Morena está encabezada por Marcela González, esposa del alcalde de la capital, Alfonso Sánchez García, quien aspira a suceder a la gobernadora Lorena Cuéllar.

Militantes del partido guinda advierten que la estructura partidista, el poder municipal y el respaldo del gobierno estatal convergen en una misma ruta política. Mientras tanto, otras aspirantes, como la senadora Ana Lilia Rivera, deberán enfrentarse a grupos que han conservado influencia durante años, y es justo el patrón que se repite en distintas entidades: liderazgos locales empeñados en conservar el mando frente a nuevas figuras que buscan abrirse paso.

Por eso, la verdadera prueba para Morena en esta Ruta 2027, no será únicamente cumplir su discurso contra el nepotismo y los privilegios. Las encuestas internas serán determinantes, pero también la evaluación que se haga de las y los gobernadores. De antemano me dicen que no podrán intervenir en la definición de las candidaturas, aunque sí pesarán los resultados entregados en materia de seguridad, gobernabilidad, operación política y desempeño electoral. No será un día de campo, aunque muchos ya se ‘froten las manos’. Mientras la dirigencia nacional promete reglas claras, en los estados ya comenzó la batalla por las franquicias políticas. Y hay quienes parecen dispuestos a defenderlas a costa de quien sea.

Nos vemos a las 8 por el 8 de TV

PAL