Se pierden 705 mil 427 empleos

Se pierden 705 mil 427 empleos

Enero es un indicador del indicador, eso dicen, refleja la tendencia del año, aunque no existe un patrón definido. En 2026, se registró la pérdida de 705 mil 427 empleos, en comparación con diciembre de 2025, según la Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi).

De dicha cifra, 456 mil 292 corresponden a empleos formales, aquellos que recibieron un finiquito conforme a la ley (o que se supone que lo hicieron). El resto, 231 mil 135, son empleos informales. Asimismo, en conjunto, representan la mayor pérdida en un comienzo de año desde 2022 (1.4 millones). 

En 2023 y 2025, se registró un incremento en el número de empleos en enero, pero, en ambos casos, hubo meses que superaron el millón de plazas eliminadas. En 2024, por su parte, hubo pérdidas en el primer mes; no obstante, la mitad de los meses tuvieron incremento, incluido uno de 1.3 millones en julio. 

La pérdida de cada plaza no significa necesariamente el despido de una persona, puede ser consecuencia del final de un periodo temporal. En diciembre, la lógica dice que incrementan las oportunidades de trabajo por las celebraciones; no obstante, eso tampoco es del todo cierto. 

Desde 2020, cuando se presentaron pérdidas en ese mes (104 mil 187), cada año se han intercalado los resultados, con creación de empleo en 2021, 2023 y 2025. 

En el balance de los últimos cinco años, diciembre ha sumado un incremento de únicamente 271 mil 144 empleos (formales e informales).

“El retroceso estructural del empleo formal en México compromete el bienestar de los trabajadores al anclarlos en actividades de baja remuneración”, dijo Gabriela Siller Pagaza, directora de Análisis Económico de Grupo Financiero Base.

“Erosiona sistemáticamente la base recaudatoria del Estado y pone en riesgo la capacidad de crecimiento económico de largo plazo”, reconoció la especialista, quien también menciona que esta situación confirma que México está atrapado en un ciclo de baja eficiencia, mientras la tendencia de informalización no se revierta.

La tasa de desocupación se situó en 2.7?por ciento, el mismo número que en enero de 2025, pero con un incremento de 0.3 por ciento en comparación con diciembre del año pasado, cuando se registró una población (desocupada) de 1.6 millones de personas.

No obstante, la pérdida de 705 mil 427 plazas en enero representa la quinta más grande (en un mes) desde 2023. En dos de los últimos seis meses hubo bajas superiores al millón y el balance en dicho periodo es negativo (un millón 128 mil 443 personas desocupadas). 

De los desocupados, 12.6 por ciento no cuentan con estudios completos de secundaria. Las personas con mayor nivel de instrucción representaron 87.2 por ciento.

En cuanto a las características sociodemográficas de la población desocupada, por rangos etarios, la mayor proporción se concentró en el grupo de 25 a 44 años, con 43.7 por ciento, por delante del grupo de 15 a 24 años, con 32.8 por ciento.

Respecto a la duración del desempleo, 50.6 por ciento de esta población estuvo desocupada en un periodo de un mes o menos, incluidos quienes fueron despedidos por unas tres horas (antes de ser reubicados), mientras que 31.1 por ciento no tuvo trabajo por más de un mes (hasta tres meses). 

“Bajo este escenario, la economía continuará requiriendo inversiones de capital cada vez más costosas para generar valor, lo que ocasiona una desaceleración en el crecimiento debido a que el empleo formal es más productivo y genera una mayor contribución per cápita al PIB”, explicó Siller.

La última vez que se presentaron pérdidas de empleos en meses consecutivos fue en 2024, en agosto (626 mil) y septiembre (275 mil), con una población total desocupada de 902 mil 756.

PAL