Sharon Stone rescata una impresionante falda de Valentino inspirada en Klimt que llevó la reina Sofía en 1992
El Vienna Opera Ball, uno de los bailes de gala más prestigiosos y tradicionales del mundo, ha contado este año con una invitada de excepción, Sharon Stone. La prestigiosa actriz no quiso perderse la que es una de las citas más emblemáticas del calendario social europeo, y que transforma la ópera de Viena en un gran salón de baile repleto de debutantes vestidas de blanco, uniformes militares y largas colas de tul. La protagonista de Casino acudió acompañada por el empresario austríaco Karl Guschlbauer y, para una cita tan especial, escogió un estilismo cargado de historia que ya había llevado hace casi 30 años y que también tiene la reina Sofía.
Un fabuloso modelo vintage
Lejos de optar por un diseño de temporada, Sharon eligió una pieza de archivo como protagonista de su look: una falda de la colección Alta Costura otoño/invierno 1992 de Valentino — que, por cierto, presentó Claudia Schiffer sobre la pasarela — . Sin embargo, no se trató de un préstamo de algún museo o showroom como ocurre con numerosas celebrities que quieren vestir de archivo en sus alfombras rojas, sino que la actriz recuperó esta creación de su propio armario, puesto que ya la llevó en octubre de 1998 durante el estreno de la película The Mighty en Los Ángeles. En aquella ocasión la combinó al estilo Carolina Herrera, con una sencilla camisa blanca, mientras que esta vez ha preferido sumarle un top negro entallado y un abrigo largo para darle una nueva imagen.
La falda en cuestión es un impresionante modelo que, da igual cómo se combine, siempre acapara todas las miradas. Se trata de un diseño largo, de tiro alto y silueta acampanada, concebido para estilizar la figura con una estructura impecable. Está confeccionado en un tejido decorado a base de teselas doradas bordadas que evocan los mosaicos bizantinos de motivos irregulares y que recuerdan de forma directa a la obra de Gustav Klimt, así que no podía haber elegido un look más apropiado para la ocasión. El emblemático pintor nació en Baumgarten, que hoy forma parte de Viena, y es una de las figuras artísticas y culturales más importantes de la historia de Austria.
La colección Alta Costura otoño/invierno 1992 de Valentino exploró precisamente su riqueza ornamental inspirada en Bizancio, ya que el diseñador sentía una profunda admiración por Klimt y su capacidad para combinar sensualidad, simbolismo y decoración sin caer en el exceso. En sus creaciones de aquellos años, los bordados minuciosos, los tejidos lujosos y las referencias artísticas convivían con siluetas limpias y equilibradas. Por lo tanto, esta elección de la actriz puede interpretarse también como un homenaje personal al diseñador italiano, fallecido el pasado 19 de enero de 2026. A lo largo de su carrera, la estadounidense ha recurrido en numerosas ocasiones a él para sus apariciones públicas más relevantes, por lo que recuperar, tres décadas después, uno de sus modelos en un evento público es una bonita forma de recordarle.
Conexión con la reina Sofía
Sharon Stone no es la única que ha lucido esta falda, puesto que nuestra reina Sofía, una de las mayores admiradoras de Valentino a nivel internacional, también la tiene guardada en su vestidor. La madre de Felipe VI cuenta con una extensa colección de fabulosas piezas de Alta Costura del modista italiano, algunas creadas específicamente para ellas, y, otras, de colección. Entre ellas, esta falda, que se puso para presidir la Pascua Militar junto a su marido y su hijo en el año 1993.



