Una nueva lectura de la modernidad mexicana

Una nueva lectura de la modernidad mexicana

Después de siete años sin renovar el discurso curatorial de sus salas permanentes dedicadas al siglo XX, el Museo Nacional de Arte (MUNAL) reabrió estos espacios con la inauguración de “Arte y visualidad en el México moderno. Colección MUNAL siglo XX,” un nuevo recorrido que replantea la lectura de su acervo a partir de las obras y de los contextos culturales, sociales y cotidianos que dieron forma al México moderno.

Abierta al público el 8 de julio, la exposición reúne 348 piezas producidas entre 1890 y 1950, entre pinturas, fotografías, obra gráfica, cine, documentos, publicaciones y objetos, con el propósito de mostrar la diversidad de lenguajes visuales que participaron en la construcción de la modernidad en el país.

Durante la conferencia de prensa, el co-curador David Cáliz explicó que la renovación responde a la necesidad de plantear nuevas lecturas sobre la colección y recuperar obras que en los últimos años permanecieron fuera de exhibición debido a préstamos para muestras temporales, proyectos nacionales e internacionales y procesos de conservación.

"Nos interesaba pensar la modernidad a partir del arte y también entender que pensar la modernidad es pensarnos a nosotros mismos", señaló.

Asimismo, destacó que la propuesta curatorial busca ampliar las narrativas tradicionales e incorporar expresiones, colectivos y artistas que habían permanecido al margen de los relatos dominantes.

"Quisimos darle espacio a otras narrativas que han sido borradas o marginadas por la estética hegemónica del momento y entender que el siglo XX fue un crisol de múltiples sensibilidades estéticas", explicó.

Desde esta perspectiva, la exposición incorpora la obra de creadoras como Lola Cueto, Nahui Olin y Tina Modotti, además de producciones realizadas por artistas fuera de la Ciudad de México, las primeras con quienes buscaron saldar una deuda histórica otorgándoles una mayor visibilidad.

"Las mujeres creadoras fueron muy importantes en el siglo XX porque participaron de manera activa en la definición de los lenguajes visuales, políticos y afectivos de la modernidad mexicana", dijo.

Créditos: (Especial)

"También queríamos descentralizar el discurso porque existe una producción artística muy importante fuera de la Ciudad de México, en estados como Jalisco y Puebla", añadió.

El recorrido reúne obras de figuras fundamentales de artistas como Diego Rivera, José Clemente Orozco, David Alfaro Siqueiros, María Izquierdo, Lola Álvarez Bravo, Roberto Montenegro y Dr. Atl, junto con materiales documentales que amplían la comprensión del contexto social y cultural del periodo.

La muestra está organizada en cinco núcleos temáticos que abordan la transición entre los siglos XIX y XX, la ruptura con la Academia, la educación artística posrevolucionaria, la representación de los pueblos originarios, la revaloración de las artes populares, las artes escénicas, las ciudades modernas y las búsquedas creativas surgidas frente a los cambios sociales y políticos de la época, entre otros ejes.

La investigación curatorial también incorporó materiales de los fondos Carlos Mérida y Félix Parra, así como carteles del Taller de Gráfica Popular, publicaciones de la Liga de Escritores y Artistas Revolucionarios (LEAR) y revistas como Frente a Frente y Futuro, que regresan al recorrido después de varios años fuera de exhibición por motivos de conservación.

Entre las obras que vuelven a las salas destacan La vela, de José Clemente Orozco, y una pieza de Dr. Atl que permite observar el anverso y el reverso del lienzo sin título para apreciar su proceso creativo.

"Era necesario volver a articular un discurso para que el público tuviera una experiencia distinta dentro del museo", afirmó Cáliz.
Otro de los ejes incorporados es el cine como parte de la cultura visual del México moderno. La muestra incluye fragmentos de ¡Que viva México!, de Sergey Eisenstein; Redes, con fotografía de Paul Strand y música de Silvestre Revueltas; así como Janitzio, de Emilio "El Indio" Fernández.

"El cine también construyó una manera de entender el México moderno. Queremos que esas películas vayan rotando para mostrar la riqueza de esa producción", indicó.

El curador precisó que la exposición no sigue un orden cronológico, sino que fue concebida para ofrecer al público herramientas que permitan comprender el contexto histórico de las piezas.

Asimismo, comentó que, aunque la propuesta tiene carácter permanente, algunas obras se van a sustituir temporalmente por razones de conservación, con el fin de mantener activa la experiencia del visitante.

"No buscamos ponerle punto final a la historia del arte, buscamos abrir nuevas reflexiones y nuevas miradas", concluyó.

En su intervención, Claudia Curiel de Icaza, titular de la Secretaría de Cultura, expresó su entusiasmo por participar en la presentación de esta nueva relectura del acervo del siglo XX, y destacó que propuestas como esta "ponen en valor las colecciones de los museos y les dan nuevas lecturas, permitiendo que las nuevas generaciones se acerquen al arte desde perspectivas más actuales".

Por Azaneth Cruz

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