Veracruz: Cuitláhuac vs. Nahle

Veracruz: Cuitláhuac vs. Nahle

En Veracruz empieza a detonarse una crisis que exhibe los conflictos que se habían contenido entre la actual administración y la anterior. Las señales de tensión dentro de Morena ya son visibles y, esta vez, el mensaje salió desde el entorno del exgobernador Cuitláhuac García. El conflicto ya no se puede ocultar.

Atanasio García, padre del morenista, decidió marcar distancia del gobierno de Rocío Nahle y cuestionó la falta de visión de la mandataria, su escaso conocimiento del estado y una conducción que no termina de aprovechar el potencial de Veracruz.

El señalamiento contra la administración actual se dio en defensa del trabajo realizado durante el sexenio pasado. Atanasio sostiene que recibieron más de 100 mil millones de pesos en pasivos, una tesorería comprometida y que, con ajustes y respaldo del gobierno de Andrés Manuel López Obrador, lograron estabilizar las finanzas.

Mientras el gobierno en funciones mantiene el discurso sobre la deuda heredada, desde el grupo anterior comienzan a empujar otra narrativa: el problema ya no es lo que se recibió, sino lo que no se está resolviendo.

Pero el mensaje va más allá del tema financiero. Atanasio habla de molestia dentro de Morena, de una inconformidad que empieza a crecer y que podría reflejarse en el terreno electoral rumbo a 2027. Veracruz es un estado clave y cualquier fisura interna se amplifica.

También se puso sobre la mesa el origen de la gobernadora. Lo que antes no era relevante, hoy se utiliza como argumento político: la supuesta falta de conexión con el estado. En un momento donde los resultados están bajo la lupa, ese factor comienza a pesar.

Morena en Veracruz entra a una etapa en la que las diferencias ya no se quedan en privado. Y cuando eso ocurre, el control político se vuelve más complejo.

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ZACATECAS: LA AUDITORÍA COMO LÍNEA DE DEFENSA

El nombramiento de Verónica Yvette Hernández López de Lara como auditora superior de Zacatecas abre un debate que ya está instalado en el estado: el conflicto de interés en un órgano que debería ser contrapeso y que, ahora, queda en manos de alguien que formó parte del mismo gobierno que tendrá que revisar.

Hernández López de Lara fue secretaria de Administración en la gestión de David Monreal. Conoce la operación desde dentro y mantiene cercanía política con el gobernador y su hermano Ricardo Monreal. Por eso, su llegada no se puede leer como un relevo técnico, sino como una decisión con implicaciones claras sobre la fiscalización estatal.

La Auditoría Superior no sólo revisa números; revisa decisiones, contratos, observaciones y posibles responsabilidades. En Zacatecas, ese proceso es especialmente relevante: hay montos por aclarar y presión sobre el uso de recursos públicos en distintas áreas de la administración.

Ese es el contexto del nombramiento. Colocar en esa posición a un perfil alineado al mismo grupo político implica que la revisión del dinero público queda dentro del mismo círculo. Los procesos de fiscalización se concentran en alguien que conoce a los actores, las decisiones y los puntos sensibles desde dentro.

La discusión de fondo es si la Auditoría tendrá margen para llevar las observaciones hasta sus últimas consecuencias o si se convertirá en un espacio donde los señalamientos se procesen sin romper con el poder que los origina.

Zacatecas arrastra vacíos en fiscalización y este movimiento no apunta a cerrarlos, apunta a administrarlos. La lectura es clara: la auditoría deja de ser un contrapeso incómodo y se convierte en una línea de defensa del propio gobierno.

Nos vemos a las 8 por el 8 de TV

POR SOFÍA GARCÍA

COLABORADORA

@SOFIGARCIAMX

PAL