Viaje al pasado, la ciudad que se mira de nuevo

Viaje al pasado, la ciudad que se mira de nuevo

Desde hace siglos la Ciudad de México ha sido narrada por cronistas que intentaron fijar en palabras su transformación constante. En esa tradición se inscribe Encanto y misterio de la Ciudad de México, el libro más reciente de la autora y gestora cultural Karla Ceceña, publicado por Aguilar, sello de Penguin Random House, donde propone redescubrir rincones, edificios y episodios poco atendidos por la mirada cotidiana de quienes habitan la capital.

La autora parte de una premisa sencilla: incluso en una ciudad narrada durante siglos aún quedan historias por contar. “Aún hay muchas historias que se pueden contar”, afirma Ceceña al referirse a la vitalidad de una urbe que cambia permanentemente y obliga a renovar la mirada sobre sus espacios y su memoria.

El volumen se propone como un recorrido por lugares que sobreviven al paso del tiempo y que, pese a su historia, suelen permanecer al margen de las rutas habituales. Entre ellos aparecen espacios como la Fuente del Quijote en el Bosque de Chapultepec, antiguas librerías del centro histórico o sitios patrimoniales que condensan distintas capas de la vida cultural de la ciudad.

Más que una guía turística convencional, el libro plantea una forma distinta de habitar la capital: observarla con curiosidad y detenerse en aquello que el ritmo urbano suele borrar. “Se nos olvida que podemos viajar en nuestra propia ciudad”, explica la autora al describir la experiencia de recorrer la metrópoli con la atención que normalmente se reserva para los destinos extranjeros.

Créditos: (Especial)

El proyecto también tiene un componente personal. Ceceña ha señalado que su interés por la crónica urbana surgió tras una estancia académica en España, donde tomó conciencia de que conocía poco la historia cultural de su propia ciudad. Ese descubrimiento la llevó a observar nuevamente la capital mexicana “como si fuera una viajera”, con una mirada renovada que posteriormente derivó en el libro.

Las páginas combinan investigación histórica, observación urbana y un registro visual elaborado por la propia autora y su pareja, quienes documentaron los recorridos que dieron origen al volumen. El resultado es una cartografía cultural que invita a reconocer los múltiples relatos que conviven en la ciudad.

Ceceña también reivindica la importancia de ampliar las voces que narran la capital. En su opinión, las crónicas de la ciudad no sólo pertenecen a la tradición masculina que va de los relatos coloniales a autores modernos como Salvador Novo o Carlos Monsiváis, sino que pueden enriquecerse con nuevas perspectivas. En ese sentido, la autora ha llamado a recuperar crónicas con “huella femenina” que amplíen las formas de contar la vida urbana.

Encanto y misterio de la Ciudad de México se suma así a la larga genealogía de textos que intentan descifrar la complejidad de la metrópoli. En lugar de buscar grandes acontecimientos, el libro apuesta por lo cotidiano: callejones, edificios, plazas y bibliotecas que revelan que la historia de la ciudad también se encuentra en los detalles que pasan inadvertidos.

Por Alida Piñón

EEZ