Vivir del Metro, hasta ser una 'Leona en Manada'
Hace 40 años, Patricia Martínez huyó de la violencia en su hogar, sobrevivió gracias a repetir esta frase: “Le venimos ofreciendo un bonito detalle, para el niño o la niña, le vale 5 y 10 pesos”; al igual que cientos de mujeres, recorre los trenes del Sistema de Transporte Colectivo (STC) Metro, lucha contra los estigmas por ser vagonera, pero su oficio y persistencia la llevó a crear la agrupación Leonas en Manada.
“Mi historia es la de muchas vagoneras. Yo vengo de un hogar muy disfuncional, donde mi padre era alcohólico, golpeaba a mi mamá. Muchas veces no dejamos estas relaciones de violencia porque nos sentimos solas. Romper esos estereotipos a los que estamos acostumbrados es muy bueno para todas, porque a veces esas situaciones de violencia se van heredando”, explicó en entrevista con 24 HORAS.
De moneda en moneda, Patricia Martínez forjó el futuro de dos hijos a quienes les dio carreras universitarias. Les enseñó el oficio de vender en el Metro, lo cual, incluso, está penalizado por ser comercio informal y obstruir el transporte público, es una falta administrativa.
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La persistencia y los deseos de salir adelante lograron que un hijo de Patricia Martínez estudiara en España y hoy tiene la residencia en ese país europeo.
Del Metro, Patricia Martínez pasó a encabezar a las Leonas en Manada
En el preámbulo del 8M, esta mujer habló sobre la violencia, detenciones y preocupaciones que la han llevado ser vagonera, pero hoy es líder y vocera de las Leonas en Manada.
Recordó cómo estuvo ahuyentada por ese entorno de su hogar, pero terminó en una nueva historia de violencia, ahora con su pareja:
“Resultó igual, golpeador. La última vez me pegó delante de muchas personas en una fiesta y ese día yo dije: hasta aquí. Ya me había pegado antes embarazada, pero dije ‘no voy a repetir el mismo ciclo de mis papás’”.
Sin apoyo, embarazada y con otro pequeño de 8 meses decidió dejar a su pareja y salir a vender en los vagones.
Desde entonces, dijo, ha comerciado infinidad de productos, chicles, donas para el cabello, mariposas para los aretes, plumas, agendas, libretas, cds, rompecabezas, chocolates, chicles, alegrías, palanquetas, entre otros.
Su hijo siguió los pasos de su madre como vagonero y logró cubrir sus gastos de sus estudios en la UAM Azcapotzalco.
“El también empezó a vagonear y de aquí del Metro sacó sus estudios. Terminó su carrera de ingeniero en electrónica y hoy tiene tres años trabajando y viviendo en Madrid, España”, compartió.
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Patricia Martínez encabeza a las Leonas en Manada, un colectivo de vagoneras, conformado por madres y mujeres en situación de violencia.
“Esta colectiva es para que las mujeres sientan que no están solas y que hay alguien que está ahí apoyándonos”, explicó.
A través de su lucha con sus Leonas en Manada accedió a un local en el Metro Jamaica, donde venden maquillaje por una renta baja y paga sus impuestos.