40 años de Lady Gaga: del icónico vestido de carne cruda a su romance con Michael Polansky, el hombre que curó su salud mental
Algunos la conocieron con Just Dance, otros con Born This Way y un puñado de rezagados tuvo que esperar a verla vestida con filetes de ternera en los MTV Video Music Awards de 2010 para quedarse con su nombre. Lady Gaga lleva mas de dos décadas dando rienda suelta a su excentricidad en escenarios, giras mundiales, programas de televisión e incluso películas. Como una fuerza de la naturaleza que apareció de la noche a la mañana en nuestras emisoras -un relato que se cuenta así para la digestión fácil, pero cuyas capas más profundan se esconden-, la cantante neoyorquina cumple 40 años sumida en la etapa más estable y exitosa de su carrera. La historia de Stefani Joanne Angelina Germanotta, su nombre real, es la de una soñadora que convirtió el odio ajeno en motor de creencia. Siendo la mofa de sus compañeros de universidad -llegaron a hacer un grupo de Facebook titulado 'Stefani Germanotta nunca serás famosa'-, Lady Gaga ha sido adalid del acoso escolar -en 2012 creó, junto a su madre, la Born This Way Foundation, una asociación para luchar contra el bullying-, del colectivo LGTBIQA+ y ferviente defensora de hacer lo que te dé la gana. Ahora, los principios que catapultaron su carrera se mantienen, pero su mundo ha cambiado.
La ganadora de un Oscar, dos Globos de Oro y 16 premios Grammy lanzó en 2025 su último trabajo, Mayhem, un disco que ha renovado su carrera y con el que ha fortalecido su imagen personal, aquella que sobrevive al alter ego que se nutre de los galardones y los flashes. Mayhem, que significa caos, viene a explicar la lucha dual que la artista ha tenido que lidiar en los últimos años: una pelea entre el 'yo' y el personaje que ella misma creó, Lady Gaga. En sus canciones, y en el espectáculo que conformó para su actual y laureada gira, Mayhem Ball Tour, Stefani juega todo el rato con la idea del enfrentamiento entre la persona y la cantante. Aunque el desorden y la confusión narren sus letras, la neoyorquina no puede estar más tranquila y contenta con la actual etapa que atraviesa a nivel personal y profesional. Toda la cosecha actual comienza con una etapa de oscuridad que no ha edulcorado en su nuevo proyecto. De las sombras, hacia la luz.
En una entrevista reciente con la revista Rolling Stone, Lady Gaga se sinceró sobre el capítulo más complicado de su vida. Cuando se encontraba en uno de los varios clímax que ha vivido en su carrera, hizo el Halftime Show de la Super Bowl en 2017 y triunfó con Ha nacido una estrella (2018) de la mano de Bradley Cooper, su salud mental estaba al borde del colapso. "Rodé Ha nacido una estrella tomando litio", afirmaba al medio especializado. La película, su primer acercamiento a la actuación, le valió el Oscar en la categoría de 'Mejor canción original' por Shallow, un éxito global que interpretó junto al actor en el Dolby Theatre de Los Ángeles. Poco después, durante la gira mundial de Joanne (2016), que se produjo entre 2017 y 2018, sufrió lo que ella misma describió como un "episodio psicótico", lo que la llevó a cancelar la gira y a buscar atención psiquiátrica.
"Hubo un día en que mi hermana me dijo: 'Ya no reconozco a mi hermana'", contó Gaga a Rolling Stone. "Hubo un día en que fui al hospital para recibir atención psiquiátrica. Necesitaba tomarme un respiro. No podía hacer nada… Me derrumbé por completo. Fue realmente aterrador. Hubo un momento en el que pensé que no podría recuperarme… Me siento muy afortunada de estar viva. Sé que puede sonar dramático, pero sabemos cómo pueden acabar estas cosas", relató. Gaga contó todo aquello desde la barrera, consciente de que tuvo que batallar sus demonios mientras el resto del planeta le pedía que siguiese poniendo cara de póquer. En toda esta ecuación hay una persona que lo cambia todo. Michael Polansky, su prometido, y figura clave en el renacimiento de la cantante y la persona debajo de las pelucas y los trajes camp.
Michael, el hombre que le cambió la vida
Echando la vista atrás, Lady Gaga tiene claro quién la ayudó a salir del pozo: su prometido Michael Polansky. La cantante le atribuye, en gran medida, haber salvado su salud mental: "Estar enamorada de alguien que se preocupa por mi verdadero yo marcó una gran diferencia", contó a Rolling Stone. La pareja, que mantiene su vida privada alejada del foco, fue fotografiada por primera vez besándose en una fiesta de Nochevieja de 2020 en Las Vegas. Su incipiente romance se hizo público en 2020, tras pasar juntos un fin de semana lleno de muestras de afecto en Miami con motivo de la Super Bowl.
El empresario tecnológico, inversor y filántropo se convirtió rápidamente en una parte fundamental de la vida de Gaga. "Mis perros y el hombre al que amo lo son todo para mí", declaró la artista a The Hollywood Reporter en noviembre de 2021. En 2024, la cantante apareció con un enorme anillo de diamantes que hizo pensar que se iba a casar, una noticia que ella misma confirmaría tras su actuación en los Juegos Olímpicos de París, donde se refirió Polansky como su "prometido". Sin duda, Michael es "el amor de mi vida", una frase que ella misma entonó en los MTV Video Music Awards de 2025. "Contar con tu colaboración creativa en nuestro arte, en los negocios y en el amor es un amor que nunca había conocido", escribió después en un mensaje que compartió en sus redes sociales tras la gala. "Sé que eres un hombre de muchos talentos, un auténtico hombre del Renacimiento; tu mente y tu bondadoso corazón son lo que te hace brillar. He visto que no hay nada que no puedas hacer".
Además del cariño y amor mutuo, Michael se ha convertido en una pieza esencial del engranaje artístico de la neoyorquina. No solo la escucha y apoya en las diversas decisiones creativas que ha tomado en los últimos años, también la ha animado a reencontrarse con su 'yo' del pasado, regresando al sonido que la coronó como la gran artista que es en la actualidad. Su prometido tuvo que recordarle a Lady Gaga... ¡que era Lady Gaga! "Michael es la persona que me dijo que hiciera un nuevo disco pop. Me dijo: ‘Cariño. Te amo. Necesitas hacer música pop’", contó la cantante en una entrevista con la revista Vogue antes del lanzamiento de Mayhem, un proyecto que ella misma describió como una excavación difícil hacia el baúl de los recuerdos. "Fueron meses y meses y meses redescubriendo todo lo que había perdido", dijo a Rolling Stone. "Y, sinceramente, creo que por eso se llama Mayhem. Porque lo que costó recuperarlo fue una locura".
En uno de los muchos gestos de amor que el licenciado por la Universidad de Harvard ha tenido con ella es construirle un estudio de música en su casa. "Michael montó un estudio en casa", reveló a la revista musical en 2024. "Para San Valentín, me dijo: 'Tengo una sorpresa para ti', y convirtió su despacho en un estudio de música. La verdad es que es bastante romántico". Michael también ha colaborado con la propia Lady Gaga en la creación de canciones y melodías. "Trabajar con Michael es súper, súper interesante porque me conoce muy bien", declaró. "Cuando estábamos trabajando en Disease, yo estaba revisando algunas de las primeras letras que habíamos escrito en el estudio... Michael y yo estábamos sentados juntos, trabajando en la canción, y él me dijo: 'Sabes, hay otra forma de decir esto'", contó entonces sobre lo bien que se entienden a nivel personal y profesional.
Su deseo de ser madre
En su 40 cumpleaños, solo hay algo que Lady Gaga desea y que todavía no tiene: un niño. En una entrevista para The Late Show with Stephen Colbert, la artista habló abiertamente sobre su próximo gran objetivo en la vida. "Me gustaría hacer muchas cosas", dijo entonces. "Pero lo que realmente quiero es ser madre. Ese es mi próximo papel protagonista, espero". No es la primera ni la última vez en la que la cantante aborda la temática de la maternidad. Hablando con Access Hollywood, Gaga confesó tener "muchas ganas de ser madre", y que esa "es mi mayor ilusión".
En Elle, la neoyorquina confirmó que había hablado con Michael de su deseo de formar una familia. "Es algo de lo que Michael y yo hemos hablado mucho: permitir que nuestros hijos sean ellos mismos", declaró la cantante. "Es algo muy intenso para los niños que llegan al mundo". Y continuó diciendo: "Y se les dice cómo pensar, en qué creer y cómo comer… Simplemente quiero dejar que mis hijos descubran quiénes son".














