Escalan las tensiones entre Irán, Kuwait y Emiratos Árabes Unidos, mientras que Irak acusa a Israel de violar su soberanía

Escalan las tensiones entre Irán, Kuwait y Emiratos Árabes Unidos, mientras que Irak acusa a Israel de violar su soberanía

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El estancamiento de las negociaciones de tregua entre Irán y Estados Unidos ha abierto la puerta a una nueva escalada de tensiones regionales, que amenaza con trasladar el frente del conflicto al Golfo Pérsico. El bloqueo del Estrecho de Ormuz, así como la estrategia iraní de arrastrar a los países vecinos a la guerra, ha exacerbado las divisiones políticas en la región, forzando a los gobiernos a buscar nuevos acuerdos de seguridad que amenazan con reconfigurar las alianzas en Oriente Próximo. Lejos de haber creado un frente común contra Irán, el conflicto ha provocado una gran desconfianza entre los gobiernos regionales, agravado por diferencias geopolíticas del pasado.

La escalada de tensiones más notable tiene como epicentro a Emiratos Árabes Unidos, que llevó a cabo ataques secretos contra Irán durante la guerra iniciada por Estados Unidos e Irán, según reveló una investigación del Wall Street Journal. Las agresiones habrían tenido lugar a principios de abril, antes de que se declarara la tregua pactada entre Teherán y Washington. EAU habría golpeado la refinería de Lavan, en medio de la escalada de ataques cruzados contra infraestructuras energéticas en la región. Abu Dabi no ha negado las informaciones publicadas y se ha limitado a remarcar su derecho a defenderse. La monarquía árabe se convierte así en el primer país del Golfo que se involucra en el conflicto desatado a finales de febrero.

Hace semanas que medios iraníes especulan sobre la supuesta participación emiratí en los ataques y aseguran que es el motivo por el cuál Teherán lanzó ataques aéreos contra el país en medio de la tregua. La República Islámica percibe a Abu Dabi como un aliado de Israel en la región, ya que fue el primer país en cerrar los acuerdos de Abraham, en el que reconocen al estado israelí a cambio de lazos económicos y de seguridad. EAU también ha sido el único país que ha recibido ayuda directa por parte de Israel, con el envío de baterías antimisiles tipo Cúpula de Hierro durante la guerra. Según el WSJ, el presidente estadounidense, Donald Trump, agradeció que Emiratos Árabes Unidos se involucrara en la guerra.

Irán se ha ensañado con Emiratos más que con ningún otro vecino del Golfo, con más de 2.800 ataques con misiles y drones, seguido de Kuwait, a quien Teherán acusa también de ataques directos contra su país.

Kuwait aseguró el martes haber desmantelado un complot iraní para atacar la isla de Bubiyan, limítrofe con Irak, en un ataque en el que participó la Guardia Revolucionaria, el cuerpo de élite del ejército iraní. Según el gobierno kuwaití, Irán envió a un equipo militar para atacar la isla aunque el ataque fue frustrado por las autoridades del país. Cuatro militantes de la Guardia Revolucionaria fueron capturados, mientras que dos lograron escapar de la isla. Por el momento, Teherán no se ha pronunciado sobre el ataque ni ha confirmado que cuatro de sus oficiales hayan sido capturados. Bahréin, por su parte, anunció que tres de sus ciudadanos fueron condenados a cadena perpetua por vínculos con Irán, mientras que otra decena fue sentenciada a penas más cortas por espionaje. Desde el inicio del conflicto las autoridades del país han detenido a decenas de ciudadanos por supuestamente colaborar con Teherán. El país está liderado por una monarquía suní, pese a tener una mayoría chií, con parte de la población que siente simpatía y vínculos con Irán.

Mientras en Irak se ha visto sacudida por un escándalo que amenaza la soberanía del país y dificulta aún más la formación de gobierno tras unas tensas elecciones parlamentarias en noviembre de 2025. El WSJ destapó que Israel estableció un puesto militar clandestino en el desierto de Irak para coordinar la campaña aérea contra Irán durante el transcurso de la guerra. La instalación albergaba fuerzas especiales y sirvió como centro logístico de las fuerzas israelíes, con el conocimiento de Estados Unidos.

Las instalaciones fueron descubiertas por un pastor de la zona, que alertó a las autoridades sobre un movimiento inusual de helicópteros. Durante el punto álgido de la guerra en marzo, tropas iraquíes estuvieron a punto de descubrir la base israelí, pero fueron atacadas por el ejército hebrero, causando un fallecido. "Esta operación temeraria se llevó a cabo sin coordinación ni consentimiento", declaró el general iraquí Qais Al Muhammadawi, responsable de un organismo central de seguridad, ante el escándalo desatado por la incursión israelí.

Arabia Saudí advirtió esta semana a los países de la región que no se dejen llevar por las provocaciones y culpó a Israel de atizar las tensiones entre naciones musulmanas. "Si el plan israelí de provocar una guerra entre nosotros e Irán hubiera tenido éxito, la región se habría sumido en la ruina y la destrucción", declaró en una editorial el príncipe saudí Turki bin Faisal Al Saud. "Miles de nuestros hijos e hijas habrían muerto en una batalla en la que no teníamos ningún interés. Israel habría logrado imponer su voluntad", advirtió.