A los 95 años, parte al olimpo del jazz Sonny Rollins

A los 95 años, parte al olimpo del jazz Sonny Rollins

Nacido en 1930 en el corazón de Harlem, Nueva York, uno de los saxofonistas más influyentes de la síncopa deja tras de sí un legado digno de rememorar.

Hijo de un clarinetista y marino de profesión, y de una madre inmigrante proveniente de las Islas Vírgenes, Rollins se inició en la música a muy temprana edad. Primero incursionó en el piano tocando eventualmente junto a sus dos hermanos. Fue en su adolescencia que integró el saxofón a su vida diaria. Sus influencias tempranas fueron Fats Waller, Coleman Hawkins y Louis Jordan.

El fuerte activismo político que acontecía en el seno familiar, marcó sus consecuentes posturas ideológicas, especialmente las que provenían del panafricanismo.

Formado como autodidacta principalmente, su primera grabación profesional sucedió en 1949. Fue en el disco “Weird Lullaby”, acompañando al cantante de scat Babs Gonzalez para Capital Records. Desde entonces alternaba habitualmente con personajes de la talla de Art Blakey, Jackie McLean, Clifford Brown, Fats Navarro, Roy Haynes, Horace Silver, entre otros. En ese entonces Thelonious Monk decidió cobijarlo como padrino musical.

En pleno auge del bebop, Sonny fue seducido por sus principales artífices. A sus 18 años, el arrojo le permitió codearse con muchos de ellos, tal es el caso de Miles Davis, Charlie Parker, Bud Powell y muchos más. Hacia la década de 1950 comenzó a enfrentarse con problemas con las fuerzas del orden, cumpliendo incluso con diversas condenas penitenciarias.

Primero fue arrestado por robo a mano armada y algunos años después por consumir heroína. Durante varios años sufrió declives producto de estos problemas que lo mantuvieron al vilo.

Para 1955, después de librar una dura batalla con las adicciones, se enrola al quinteto de Max Roach para grabar una serie de discos en los que incluso fue protagonista. Aunque algunos años antes vivó una experiencia similar con The Modern Jazz Quartet junto a John Lewis, Milt Jackson, Percy Heath, y Connie Kay.

Aunque tuvo intermitentes periodos de retiro voluntario, su carrera fue prolífica. Grabó más de 60 álbumes bajo su nombre y más de 40 como sideman. También sobresale su participación en distintas bandas sonoras del séptimo arte, así como colaboraciones en distintos territorios sonoros, como en el caso de sus trazos junto a la banda de rock inglés Rolling Stones para su disco “Tattoo You”, en la década en los años ochenta.

Además de su fastuosa técnica como intérprete, Rollins se distinguió por su particular estilo de vestir y arreglarse. En su vejez, un peculiar afro con canas, similar a una nube blanca de algodón, lo caracterizó. Además, el carácter magnético mostrado sobre el escenario, un tanto agresivo, siempre fue del gusto de sus fieles admiradores.

Obtuvo diversos reconocimientos a lo largo de su trayectoria y fundó el sello discográfico Doxy Records. Con 95 años de edad, aquejado de un padecimiento respiratorio, falleció el “coloso del saxofón”.

Pueden conocer más aspectos generales sobre la vida y obra de Sonny visitando: https://sonnyrollins.com/

Descanse en pazz…

¡Hasta la próxima jazzofilos!

POR PABLO IVÁN ARGÜELLO

COLABORADOR

@antropologojazz

MAAZ