Actores políticos siguen como los más vulnerables a ataques
A tres años del asesinato del exlíder de las autodefensas y excandidato a la gubernatura de Michoacán, Hipólito Mora Chávez, su crimen permanece como el referente más visible de la violencia contra actores políticos en la entidad.
El homicidio del dirigente ejidal, ocurrido el 29 de junio de 2023 en la tenencia de La Ruana, municipio de Buenavista Tomatlán, forma parte de una estadística que contabiliza 14 políticos y funcionarios públicos ejecutados en el estado durante el periodo comprendido entre 2023 y junio de 2026.
Los balances de organizaciones civiles indican que en este mismo lapso, permanecen sin localizar dos integrantes de la vida pública regional.
Mora Chávez saltó a la escena pública nacional el 24 de febrero de 2013, cuando organizó el levantamiento civil armado en la región de la Tierra Caliente bajo la consigna de combatir las extorsiones, secuestros y abusos del Cártel de Los Caballeros Templarios.
El productor de limones justificó la creación de las autodefensas ante la ausencia de condiciones mínimas de seguridad para los habitantes y trabajadores agrícolas de la zona.
Tras superar procesos judiciales, periodos en prisión y divisiones internas dentro del movimiento armado, decidió encauzar su participación por la vía institucional, lo que lo llevó a postularse como candidato a la gubernatura de Michoacán en el proceso electoral de 2021, bajo las siglas del Partido Encuentro Solidario.

Denuncias contra el narco
Su campaña mantuvo una narrativa de denuncia directa contra los grupos delictivos que controlaban las actividades económicas en los municipios rurales.
La agresión letal que terminó con su vida involucró a un comando de cerca de 25 personas armadas, quienes dispararon más de mil cartuchos de alto poder e incendiaron la camioneta blindada de Mora, lo que provocó su deceso inmediato y el de sus tres escoltas adscritos a la Guardia Civil del estado.
Investigaciones ministeriales ligaron el ataque a añejas disputas con la célula delictiva de Los Viagras, organización con gran arraigo en Buenavista.
La muerte del exlíder no frenó la inercia delictiva michoacana. Datos del proyecto Votar entre Balas de la organización Data Cívica y los balances anuales de Integralia Consultores sitúan de manera consistente a Michoacán, Guerrero y Chiapas dentro del bloque de los tres estados con mayor letalidad para el ejercicio de la función pública y la participación electoral en el país.
Sector más vulnerable
Durante el proceso de 2024, la violencia en territorio michoacano cobró la vida de cinco aspirantes de diversas fuerzas políticas, entre ellos Miguel Ángel Reyes Zavala y Armando Pérez Luna, precandidatos a la alcaldía de Maravatío por Morena y el PAN, asesinados con pocas horas de diferencia.
A esta lista se sumó la ejecución de Israel Delgado, candidato a síndico en Cuitzeo un día antes de las votaciones, y el posterior asesinato, en 2025, de Carlos Manzo, presidente municipal de Uruapan.
Las mediciones de los organismos civiles indican que 92 por ciento de los ataques letales se concentran en el ámbito municipal.