Alexa Chung tiene 42, parece de 25 y su look en Londres es la mejor lección de estilo del entretiempo
Si hay alguien capaz de convertir un paseo cotidiano por Londres en una lección magistral de estilo, esa es Alexa Chung. A sus 42 años —aunque podría pasar perfectamente por 25— la británica sigue siendo esa it-girl que marcó una generación y que, más de una década después, continúa dictando tendencia. En una ciudad donde la primavera es más una promesa que una realidad —con cielos cambiantes y temperaturas que apenas rozan los 15 grados— dominar el arte del entretiempo es clave. Y ahí entra en juego el estilo tomboy, ese equilibrio perfecto entre lo masculino y lo femenino que Chung lleva años reinterpretando con ese je ne sais quoi que la define. Porque si algo ha demostrado es que las tendencias van y vienen, pero la esencia —la suya— permanece intacta.
Un uniforme infalible: cuero, denim y básicos eternos
El look con el que hemos visto a Alexa en su casa londinense, lista para salir a conquistar la ciudad, podría pertenecer a cualquier momento de los últimos 15 años… y eso es precisamente lo que lo hace tan relevante. La base es una chaqueta de cuero oversize, de estética vintage, en un tono indefinido entre el negro y el marrón oscuro. De corte masculino, con cuello alto, bolsillos amplios y detalles metálicos, esta biker encapsula ese espíritu rebelde y desenfadado que define el estilo tomboy.
Debajo, Chung recurre a su fórmula favorita: capas sencillas pero efectivas. Una camiseta básica de color naranja combinada con un jersey azul marino de cuello redondo —probablemente de lana o cachemira— que aporta calidez sin perder sofisticación. Es esa búsqueda constante del “perfect navy crew-neck jumper” de la que ella misma ha hablado en múltiples ocasiones.
En la parte inferior, unos vaqueros rectos, ligeramente lavados, de tiro medio y largo clásico. Un guiño a los Levi’s vintage —concretamente los 517 que tanto le gustan— que confirman que el denim perfecto no entiende de modas pasajeras. El calzado, por su parte, sigue la misma línea: mocasines negros de piel con efecto cocodrilo, planos, cómodos y absolutamente atemporales. Pensados para caminar durante horas por la ciudad sin renunciar al estilo.
El accesorio que lo cambia todo: el bolso cowboy con alma española
Si hay una pieza que eleva el look y demuestra el verdadero poder del estilismo, es el bolso. En este caso, Alexa opta por un diseño de ante marrón de estética cowboy firmado por Penelope Chilvers. El modelo, Pillow Paloma, no es un bolso cualquiera: es una declaración de intenciones.
Confeccionado en España con ante, destaca por su elaborado troquelado inspirado en alas de paloma, que deja entrever una capa inferior en contraste. A esto se suman detalles como los remaches con el logo de la firma, el forro de algodón a rayas y pequeños acabados artesanales que lo convierten en una pieza única.
Pero lo realmente interesante es la historia detrás de la marca. Fundada por Penelope Chilvers, una diseñadora británica profundamente conectada con España —vivió en Barcelona y desarrolló allí gran parte de su carrera—, la firma bebe directamente de la tradición artesanal española. De hecho, uno de sus diseños más icónicos, las botas ecuestres Long Tassel, fueron popularizadas en 2004 por Kate Middleton, princesa de Gales cuando aún era la novia del príncipe Guillermo.
El estilo tomboy: de la garçonne a la musa contemporánea
Para entender el look de Alexa Chung hay que entender el estilo tomboy. El término se remonta al siglo XVI, cuando se utilizaba para describir a mujeres de carácter audaz. Sin embargo, su verdadera revolución estética llega en los años 20, con la aparición de la garçonne: mujeres que adoptaban siluetas rectas, cortes de pelo cortos y una estética inspirada en lo masculino.
Figuras como Coco Chanel fueron clave en este cambio, incorporando prendas tradicionalmente masculinas al armario femenino. A lo largo del siglo XX, el estilo evolucionó con referentes como Katharine Hepburn en los años 40 o Lauren Hutton en los 70.
En la década de 2010, el tomboy se consolida como uniforme urbano: camiseta básica, jeans ajustados, chaqueta estructurada y botas. Diseñadores como Alexander Wang lo reinterpretaron desde la óptica del model off-duty, mientras modelos como Daria Werbowy o Aymeline Valade le dieron un giro más pulido.
Hoy, el estilo tomboy vuelve a estar en auge, pero con una nueva lectura: más relajada, más personal y menos encorsetada. Y en ese contexto, Alexa Chung sigue siendo una de sus máximas exponentes.
Alexa Chung: más que una it-girl, un icono cultural
Hablar de Alexa Chung es hablar de coherencia. A lo largo de su carrera —que abarca moda, televisión, diseño y consultoría— ha mantenido una identidad estética inquebrantable. Fundó su propia marca en 2017 con la idea de crear su “armario perfecto”, y aunque cerró cinco años después, dejó claro lo difícil que es sobrevivir en la industria como firma independiente.
Aun así, su influencia sigue intacta. Marcas como Madewell o Barbour han contado con ella recientemente, demostrando que su “toque Midas” sigue funcionando. Y aunque muchas veces se la etiqueta como influencer, lo cierto es que su papel va mucho más allá. Junto a Kate Moss y Sienna Miller, forma parte del trío de exportaciones de moda más relevantes del Reino Unido.
Lo más interesante de Alexa no es solo cómo viste, sino cómo piensa la moda. En una época de “eras” y cambios constantes, ella apuesta por la consistencia. Y quizá ahí reside su verdadero secreto: en entender que el estilo no es lo que llevas, sino cómo lo haces tuyo.





