El accidentado paseo de Emma García y su hija Uxue: sirenas y policías interrumpen su jornada más especial tras meses sin verse
A sus 52 años, Emma García atraviesa uno de sus momentos más dulces y equilibrados. La presentadora, que cada fin de semana se asoma a nuestras pantallas con esa sonrisa que ya es parte de la familia, tiene claro que, cuando se apagan los focos, su verdadera vida comienza en el refugio que ha construido junto a su marido, Aitor Senar, y su hija, Uxue. Esta Semana Santa ha sido, si cabe, más especial que las anteriores. La joven, que actualmente cursa su segundo año de carrera fuera de España, ha regresado a casa para disfrutar de unos días de descanso, y su madre, "madraza" confesa, no ha querido separarse de ella ni un solo instante. Tal y como ha revelado El Español, madre e hija fueron fotografiadas recientemente disfrutando de un tranquilo paseo por la sofisticada calle Serrano. Como dos grandes amigas y confidentes, recorrieron la "Milla de Oro" madrileña derrochando estilo y, sobre todo, una conexión que traspasa las imágenes. Sin embargo, lo que prometía ser una apacible mañana de shopping y desconexión se vio interrumpida por un giro inesperado al llegar a la emblemática Plaza de Colón.
Cerca del Teatro Fernán Gómez, la calma de la festividad se rompió. Una extraña humareda comenzó a brotar en las inmediaciones, desatando el movimiento de sirenas y el despliegue de efectivos de bomberos y policía. En ese momento, emergió la Emma periodista. Ante el suceso madre e hija quisieron llegar a la raíz del asunto, la presentadora no se limitó a observar desde la barrera y trató de encontrar el porqué del incidente y posible alcance.
Instintivamente, y siempre respetando el perímetro de seguridad, Emma se acercó a preguntar a un ciudadano que se encontraba en la zona para informarse de primera mano sobre lo que estaba ocurriendo. Una vez comprobado que la situación estaba bajo control y tras ser reconocida por el improvisado informador, madre e hija retomaron su marcha con total naturalidad, demostrando que la serenidad es una de las mayores virtudes de la comunicadora vasca tras el susto de ambas.
Si algo llamó la atención de este paseo, además de su complicidad, fue la exquisita coordinación de sus estilismos. Emma y Uxue parecen compartir no solo ADN, sino también un gusto impecable por la moda minimal y urbana. La presentadora de Fiesta optó por un trench en tono beige claro sobre un conjunto blanco fluido, un look relajado pero pulido que completó con calzado plano. Por su parte, Uxue, que ya ha cumplido los 19 años, demostró haber heredado la elegancia de su madre. La joven lució un abrigo envolvente en un beige más cálido con detalles de lazos en los puños, combinado con pantalones negros anchos y unos cómodos mocasines marrones. El toque de tendencia lo puso su maxi bolso de Bimba y Lola, reafirmando que, aunque estudia lejos de las cámaras, posee un sentido de la estética muy actual.
"Nos parecemos mucho en el carácter"
A pesar de que Uxue prefiere mantenerse en un discreto segundo plano —"Mi hija está acostumbrada al trabajo que tengo y no le da mucha importancia. Ella está en sus cosas", confesaba Emma recientemente en Vanitatis—, la presentadora no puede ocultar el orgullo que siente al hablar de ella. "Nos parecemos mucho en el carácter. Es aventurera, independiente y con pronto", ha asegurado sobre la joven, quien nació un 6 de julio de 2006 en San Sebastián.
Esa independencia es algo que Emma ha fomentado desde siempre, aunque reconoce que la distancia no es fácil de llevar. "Se echa mucho de menos. Ya es el segundo año y cuando ves que esa personita, que es la que más quieres, está feliz, pues yo también. Tiene que seguir su vida y hay que dejarla, como han hecho conmigo", explicaba con cierta nostalgia sobre el síndrome del nido vacío.
Una familia que es una "piña"
Para Emma, su familia es su ancla. Lleva tres décadas de amor inquebrantable junto a Aitor Senar, con quien se casó en el año 2000. "Siempre digo que cuando llego a casa y me abraza y le abrazo, ya está. Ese es el mejor regalo", desvelaba con emoción en una entrevista para Lecturas. En esa misma charla, la periodista se sinceraba sobre la decisión de no tener más hijos: "No me planteé tener otro hijo porque con ella me fue muy bien... Pasaron los 40 y estamos tan contentos con nuestra hija, no nos arrepentimos".
A pesar de su éxito profesional, Emma ha sabido marcar los límites de su intimidad con maestría. Es exigente y sincera en su papel de madre, huyendo de etiquetas modernas: "Tengo claro que la vida de mi hija es su vida... Una madre nunca tiene que ser una amiga". Sin embargo, la confianza entre ellas es plena. "Le hablo claro para que me cuente las cosas y que confíe en mí, igual que yo tengo que confiar en ella", apunta.
Tras el pequeño susto en Colón, madre e hija pusieron rumbo al Barrio de Salamanca para disfrutar de una comida juntas, aprovechando cada minuto de este reencuentro. Para Emma García, no hay mejor guion ni mejor exclusiva que ver a su hija feliz y de vuelta en casa. Como ella misma confiesa: "Mi familia es mi refugio, es donde voy a encontrar la verdad".








