Trump se ensaña con las infraestructuras de Irán y bombardea un importante puente, causando ocho muertos y decenas de heridos

Trump se ensaña con las infraestructuras de Irán y bombardea un importante puente, causando ocho muertos y decenas de heridos

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Estados Unidos ha incrementado los ataques contra infraestructura civil de Irán, causando una decena de muertos y un centenar de heridos, después de que el presidente estadounidense, Donald Trump advirtió al régimen de que debe "llegar a un acuerdo antes de que sea demasiado tarde".

El mayor ataque se produjo en Karaj, al oeste de Irán, donde Estados Unidos bombardeó el puente más largo del país durante uno de los festivos más importantes del año nuevo persa. El ataque causó ocho muertos y 95 heridos, según informaron medios estatales iraníes. El ministro de Exteriores iraní, Abbas Araghchi, condenó la agresión estadounidense y aseguró que el ataque "solo demuestra la derrota y el colapso moral de un enemigo desorganizado". "Cada puente y edificio se reconstruirá con más fuerza. Lo que jamás se recuperará es el daño a la reputación de Estados Unidos", añadió.

En medio de la escalada, Irán derribó un avión de combate estadounidense F-15 en el sur del país y se ha lanzado un operativo para encontrar a sus dos tripulantes, en el primer incidente de este tipo desde el inicio de la guerra en Oriente Próximo. La intercepción y derribo del avión cazabombardero fue anunciada esta mañana por medios oficiales iraníes, que publicaron imágenes de supuestos restos del avión accidentado. En una fotografía publicada por una cuenta vinculada a la Guardia Revolucionaria, se aprecia un asiento eyectable en una zona inhabitada, lo que sugiere que al menos uno de los tripulantes podría haberse eyectado del caza interceptado.

Inicialmente la agencia oficial Tasnim aseguró que uno de los dos pilotos del avión había sido detenido, contradiciendo otras informaciones oficiales de que había muerto. Poco después, las emisoras oficiales se lanzaron a especular sobre el paradero de la tripulación estadounidense y emitieron imágenes grabadas por civiles en varias localidades del sur del país, en las que se aprecia un avión estadounidense y helicópteros sobrevolando a baja altura en un operativo para localizar a los pilotos. El gobernador de la provincia sureña de Kohgiluyeh Boyer-Ahmad, Ali Ahmadzadeh, declaró que si algún ciudadano logra capturar a los "pilotos enemigos" en la región, "recibirán un reconocimiento especial". Comerciantes de la provincia fijaron una recompensa de 57.000 euros por su captura.

Mientras la tentativa de un acercamiento diplomático entre Washington y Teherán parece estancada, las tensiones se han trasladado al Consejo de Seguridad de la ONU, donde se espera una votación propuesta por Bahrein, que de aprobarse, autorizaría a los Estados miembros el uso de la fuerza para abrir el Estrecho de Ormuz. Araghchi declaró que cualquier "acción provocadora por parte de los agresores y sus partidarios" -en alusión a Estados Unidos, Israel y países aliados- "sólo complicará la situación".

La aviación estadounidense golpeó anoche por segundo día consecutivo las islas iraníes de Qeshm y Hengam. Estados Unidos no informó de los objetivos del ataque, aunque medios iraníes mostraron grandes columnas de humo en puertos de ambas islas, así como ataques contra edificios residenciales. El portavoz del ejército iraní, Ebrahim Zolfaghari, advirtió a Washington que si continúa atacando infraestructuras civiles y energéticas de Irán, el régimen responderá bombardeando las mismas instalaciones de empresas de la región vinculadas a accionistas estadounidenses.

Esta mañana, Irán atacó una central eléctrica, una planta desalinizadora y un importante puerto petrolero en Kuwait. Esta última instalación fue bombardeada por tercera vez en las últimas dos semanas, causando graves daños en la refinería más importante del país, fundamental para el abastecimiento interno de Kuwait. Por su parte, Emiratos Árabes Unidos anunció el derribo de varios drones iraníes durante la mañana del viernes. En una de las intercepciones, restos del proyectil cayeron sobre una planta de gas, causando un incendio.

Pese a las tensiones con los países del Golfo, Irán ha llevado a cabo un acercamiento con Omán -que ejerció de mediador entre Teherán y Washington- con el objetivo de ejercer una gestión conjunta del estrecho de Ormuz. Ambos países se encuentran en lados opuestos del estrecho, por donde cruzaba hasta antes de la guerra, el 20% del petróleo y gas del mundo. Según la agencia estatal iraní, ambos países están en conversaciones para elaborar un protocolo sobre los derechos de soberanía en el estrecho y la regulación de su tránsito. Por el momento se conocen pocos detalles sobre estas negociaciones, que ocurren en paralelo al intercambio de comunicaciones entre Teherán y Washington a través de mediadores de la región, como Turquía, Pakistán y Egipto. Una de las figuras destacadas en las negociaciones con Estados Unidos y otros países para alcanzar el acuerdo nuclear de 2015 -que limitaba el enriquecimiento de uranio iraní a cambio de un alivio de las sanciones-, el reformista Javad Zarif, propuso un plan para poner fin a la guerra. En una carta a la revista estadounidense Foreign Affairs, Zarif propone declarar la victoria iraní y pactar garantías de que no se reanudará el conflicto y se levanten las sanciones, a cambio de limitar el programa nuclear del país.