La hija de Michael Jackson, Paris, desvela sus insólitos hábitos alimenticios para mantenerse en forma: Del ayuno a la comida cajún
A sus 28 años, Paris Jackson ha dejado de ser, de forma definitiva, aquella niña que conmovió al mundo en el Staples Center para convertirse en una mujer serena, con las ideas claras y una sofisticación que bebe directamente de las calles de Saint-Germain-des-Prés. El pasado 3 de abril, la modelo y músico soplaba las velas de su tarta en un momento de equilibrio vital que pocos habrían vaticinado años atrás. Con una estética que bascula con maestría entre el grunge más rebelde y el boho-chic más etéreo, Paris ha diseñado una rutina diaria que ella misma define como "relajada", pero que esconde la disciplina de quien ha aprendido a priorizar su bienestar mental por encima del ruido mediático.
Lejos de los excesos que suelen rodear a los herederos de las grandes leyendas del rock, la jornada de Paris comienza con una sencillez casi poética. Según ha confesado recientemente en una entrevista para ELLE India, su relación con el tiempo ha cambiado: "Me despierto… a veces a las ocho de la mañana, ¡otras a mediodía! Depende de si voy a ir al gimnasio o no", revela con honestidad. Para ella, el descanso es un pilar fundamental de su belleza y salud: "Lo ideal sería que necesitara entre siete y nueve horas de sueño, pero puedo funcionar con cuatro o cinco. Eso sí, si puedo, ¡soy más que feliz durmiendo once horas!".
Nada más levantarse, Paris dedica unos minutos a la espiritualidad a través de la oración, antes de disfrutar de un buen desayuno que parece extraído de un café parisino: "Para desayunar tomo… un café y un cruasán". Es este enfoque "laissez-faire" el que marca su dieta, permitiéndose caprichos pero manteniendo el equilibrio con suplementos naturales como el musgo marino irlandés, conocido por sus múltiples beneficios para la piel y la energía. Lo que está claro para ella es dedicar tiempo y esfuerzo para esta primera comida de día, el ayuno no es una opción para ella.
Pasión por el picante y el deporte consciente
En cuanto al resto de sus hábitos alimenticios, la hija de Michael Jackson se decanta por sabores intensos y exóticos. "Mi hora del almuerzo… es bastante diferente cada día. Mi plato favorito sería el sushi o el jambalaya, emblemático de la cocina cajún. Siempre es muy picante", explica. Para hidratarse, huye de los refrescos convencionales y prefiere el té con leche japonés o agua mineral con gas de diseño.
Su envidiable figura, que luce con naturalidad en las pasarelas más prestigiosas del mundo, no es fruto de dietas milagro, sino de un movimiento constante. "Mi rutina de ejercicio consiste en… ir al gimnasio. También disfruto de largos paseos en mis ratos libres", añade la joven, quien encuentra en estas caminatas la forma perfecta de desconectar del bullicio de Los Ángeles.
Un icono como su padre
Este último año ha sido, sin duda, el de su consagración en la industria de la moda. Recientemente, hemos podido verla en los front rows más exclusivos, demostrando una versatilidad asombrosa. En el desfile de Chloé, sorprendió con un diseño de volantes y transparencias en tonos tierra, mientras que para Tom Ford optó por una estética mucho más estructurada y masculina: una impecable camisa blanca con aberturas estratégicas combinada con un traje de chaqueta negro. Paris ya no es solo "la hija de", es una voz propia que dicta tendencias con su ecléctica mezcla de botas de hebillas occidentales y vestidos de seda.
El firme compromiso con el legado de su padre
Sin embargo, tras esta imagen de calma y sofisticación, se encuentra una mujer que no teme enfrentarse a los tribunales para proteger lo que le pertenece a ella y a sus hermanos, Prince y Bigi. La gestión del patrimonio de Michael Jackson, valorado hoy en unos 2.000 millones de dólares, sigue siendo motivo de fricción casi dos décadas después de su fallecimiento.
Paris ha tomado un papel activo en la supervisión de cómo los albaceas, John Branca y John McClain, gestionan la herencia. La joven ha expresado su preocupación por lo que considera gastos excesivos. En sus declaraciones judiciales, Paris ha acusado a los gestores de pagarse a sí mismos y a sus abogados sumas que, según su criterio, son desproporcionadas: "Eclipsa cualquier cantidad distribuida a Paris o a sus hermanos", reza su queja legal, señalando que se habrían pagado más de 148 millones de dólares en honorarios profesionales hasta finales de 2021.
"Paris ha solicitado al tribunal que examine de cerca cómo los albaceas están manejando los activos, denunciando que unos 464 millones de dólares de la herencia se mantienen sin invertir, lo que perjudica el fondo destinado a los herederos."
La polémica en torno al 'biopic' de Michael
Uno de los puntos más tensos de esta batalla legal es la producción de la esperada película biográfica sobre el cantante, titulada Michael. Paris ha sido muy crítica con la gestión de este proyecto de 150 millones de dólares, calificándolo de "producción fallida". Además, ha cuestionado decisiones creativas de Branca, como el fichaje de una estrella de la talla de Miles Teller para interpretarse a sí mismo en el filme, alegando que el coste del actor no se traducirá necesariamente en una mayor recaudación.
A pesar de que los albaceas defienden que su gestión ha multiplicado el valor del patrimonio y que Paris ya ha recibido más de 65 millones de dólares en pagos, ella continúa firme en su deber de vigilancia. Es la dualidad de una mujer moderna: capaz de disfrutar de un cruasán frente al Sena por la mañana y de debatir complejas estructuras fiduciarias por la tarde. Con el estreno del biopic en cines programado para el 24 de abril, no se sabe cuál será el próximo movimiento de la artista.










