Atención a tiempo evita la pérdida de visión por estrabismo en niños
El estrabismo en la infancia, puede ser un factor determinante para el desarrollo visual, si no se detecta y trata a tiempo, explicó Alejandro Silva, oftalmólogo y especialista en glaucoma.
Detalla que enfermedades como el glaucoma pueden aparecer en los primeros años de vida y dejar secuelas permanentes si no se interviene de manera oportuna dentro de la llamada ventana crítica del
desarrollo visual infantil.
Sara Briseño nunca imaginó que la salud visual de su hijo estaba en riesgo; Josué, de siete años y estudiante de primaria, comenzó a mostrar dificultades para copiar los ejercicios del
pizarrón desde su lugar.
“La maestra observó que, además de forzar la vista, desviaba la mirada hacia el centro, como si intentara ver su propia nariz. Tras acudir a consulta, el oftalmólogo comentó que tenía estrabismo acomodativo. Es decir, el esfuerzo constante que realizaba el niño para enfocar correctamente provocaba que sus ojos se desviaran hacia adentro”, relató la mamá.
El tratamiento debía iniciar de inmediato con el uso de lentes graduados. El objetivo no sólo era corregir la desviación y mejorar su capacidad visual, sino también evitar que el problema avanzara y prevenir situaciones de rechazo o burlas. "Nos dijeron que habíamos llegado a tiempo y que los lentes podían hacer la diferencia".
Alejandro Silva en entrevista con El Heraldo de México, explicó que el estrabismo es una condición en la que ambos ojos dejan de trabajar alineados.
“Para ver es necesario que ambos ojos apunten hacia el mismo lugar y trabajen de manera coordinada. Cuando esta alineación se pierde, el cerebro recibe imágenes diferentes de cada ojo, lo que afecta la capacidad visual del menor”, dijo.
La American Academy of Ophthalmology refiere que el movimiento de cada ojo depende de un complejo sistema formado por seis músculos extraoculares. Dos de ellos permiten los desplazamientos horizontales, mientras que los otros cuatro son responsables de los movimientos verticales y diagonales. Para que la mirada se mantenga fija sobre un mismo objeto, todos estos músculos deben trabajar bajo la coordinación del cerebro.
En este sentido, el especialista señaló que los primeros ocho años de vida, la alineación ocular resulta fundamental para que el sistema visual se desarrolle adecuadamente.
“Si los ojos permanecen alineados, el cerebro aprende a integrar la información que recibe de ambos y construye una visión binocular normal. Con estrabismo, este proceso puede verse interrumpido”, indicó.
La consecuencia más preocupante, según Silva, es que el cerebro puede adaptarse de manera incorrecta. “Cuando ambos ojos envían imágenes diferentes, el cerebro busca eliminar la visión doble. Para lograrlo, comienza a ignorar la información proveniente de uno de los ojos y deja de desarrollar sus conexiones neuronales”.
Para tratarlo, los especialistas suelen comenzar corrigiendo los problemas visuales con lentes y observando la evolución del paciente. Sólo cuando la desviación persiste o genera complicaciones se considera una intervención quirúrgica.
Sin embargo, en los niños los médicos intentan retrasar la operación, debido a que el ojo continúa creciendo y cambiando durante esta etapa.
La recomendación es que los niños acudan al oftalmólogo cada seis meses, para evaluar su desarrollo visual.
PAL