Borran la huella de Maduro

Borran la huella de Maduro

Ahora mismo, el régimen venezolano, en su nueva versión a cargo de la presidenta Delcy Rodríguez, implementa una operación mediática para borrar del imaginario colectivo la presencia del exmandatario Nicolás Maduro, un nombre que se menciona cada vez en los medios oficialistas de Venezuela.

Pareciera, en primera instancia, un proceso normal: que la imagen del antecesor pase a un segundo plano cuando ya no está en el poder; así sucedió con el fallecido Hugo Chávez y su heredero político, Maduro, quien se apoderó del espacio de la estatal Venezolana de Televisión (VTV) con apariciones frecuentes para expresar sus comentarios y reflexiones.

Sin embargo, resulta que Rodríguez no es una heredera política. De hecho, la presidenta interina nunca ha competido en una elección por un cargo público. Su llegada al Palacio Miraflores estuvo promovida por un "dedazo" del presidente estadounidense Donald Trump, después de extraer a Maduro y encarcelarlo en Nueva York, acusado de narco.

El asunto es que desde el pasado 3 de enero –cuando fue detenido Maduro– a la fecha, sus redes sociales en Venezuela han publicado seis mensajes fechados en Brooklyn; es decir, que supuestamente serían de la autoría del exmandatario. Uno de ellos fue difundido el 1 de mayo, Día del Trabajo, jornada cumbre para un político que se hacía llamar “presidente obrero”.

Al sitio Infobae le llamó poderosamente la atención un detalle en esta trama: el escrito del 1 de mayo no fue reseñado en la cuenta Instagram de VTV, ni tampoco replicado por la presidenta Delcy, ni por los máximos dirigentes del rodriguismo; quizá es una exigencia de la Casa Blanca, pero el caso es que está sucediendo.

El diario digital TalCual revisó 111 intervenciones públicas realizadas por la mandataria interina desde el 5 de enero hasta el 30 de abril y detectó que “en solo cuatro meses, las menciones a Maduro en los discursos de Rodríguez cayeron 91%, pasando de 86 referencias en enero a solo ocho en abril”.

Por supuesto, Maduro sabe que las cosas no están a su favor. Él solo ha citado a la presidenta en uno de sus seis mensajes. Fue el 19 de abril cuando llamó a respaldar “la convocatoria de nuestra hermana Delcy Rodríguez”, quien ese día comenzó una “peregrinación” para exigir el cese de las sanciones de Estados Unidos.

Dicho sea de paso, la acción de Rodríguez parece más un maquillaje de lo que realmente se está cocinando en el poder de Venezuela en contra de los maduristas, por supuesto con el auspicio del secretario de Estado estadounidense Marco Rubio.

La trama va más allá; la presidenta Rodríguez ya le endosó la responsabilidad a la gestión de Maduro del “desastre económico” ocasionado por las políticas del chavismo.  Esta postura muestra cómo se va quedando solo el exmandatario.

Lo cierto es que hoy los venezolanos viven en medio de una incertidumbre por su futuro próximo, de la mano del rodriguismo, que de entrada ya dejó claro que Maduro no es prioridad para los intereses de la nueva administración. ¡Muera el rey, viva la reina! 

POR ISRAEL LÓPEZ GUTIÉRREZ

COLABORADOR

@PAPADEPONCHO

ISRAEL.LOPEZ@ELHERALDODEMEXICO.COM

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