El activismo consular mexicano; obvio

El activismo consular mexicano; obvio

En 2018, tras un autoexilio dorado (como la Línea 12) en Europa, Marcelo Ebrard, apareció en EU como activista entre los mexicanos del norte en favor de Hillary Clinton y contra Trump.

Por varios días circularon imágenes donde MEC calificaba a Donald Trump como un peligro para México (Otro) . Llevaba de patiño a Miguel Moreno Brizuela, quien fue su secretario de Protección Civil en el GDF.

“...El objetivo –decía en su arenga-- ha estado en promover el voto entre quienes tienen ascendencia mexicana en Estados Unidos... Ésta es una elección que va más allá de lo normal. Hay que preocuparnos y hay que ocuparnos en la medida de lo posible... es un gran riesgo para México, y por eso estamos aquí trabajando. Hay muchas personas que están colaborando, en redes sociales, en organizarse”.

Ebrard, quien después sería secretario de Relaciones Exteriores con el presidente López (estigmatizado por esas palabras) , se manifestaba en ese video, claramente contra los ejes de la campaña trumpista: la xenofobia y el populismo MAGA.

“...Todos tenemos algún familiar, un amigo o un conocido que anda por acá en Estados Unidos... Hay unos estados donde hay una competencia mayor, que es donde estamos concentrando ahora nuestro trabajo muchas personas. En vez de quejarnos, pongamos manos a la obra y hagamos lo que podamos por defendernos y defender a nuestra gente…”

Con esos antecedentes y convertido Trump en presidente, no le fue difícil al Tio Sam someter a ME en “cinco minutos”. “Nunca había visto a nadie doblarse tan rápidamente”, dijo Donald Trump cuando arrolló en todos los frentes al endeble e impreparado canciller a quien le impuso todas las condiciones del momento, especialmente en cuanto a la migración, los aranceles y la inseguridad.

Con esos antecedentes Marcelo Ebrard —negociando lisiado—, desinfló sin preverlo el eje de la defensa en Estados Unidos de los emigrados mexicanos (indocumentados, especialmente): la red consular cuya ampliación presupuestaria y funcional él y su sucesor, el desechable Juan Ramón de la Fuente, ofrecieron como garantía de sus derechos y casi sucursales del paraíso.

Hoy, como parte de las presiones contra México, los consulados están siendo investigados por sospecha de actividades políticas en alianza con políticos demócratas. Al menos eso ha dicho Dylan Johnson, subsecretario para Asuntos Públicos Globales del Departamento de Estado.

Además, con material obviamente alentado por el gobierno, se promueve el libro “El golpe invisible”, de Peter Schweizer quien acusa al gobierno mexicano de usar sus consulados para movilizar migrantes y realizar actividades políticas. Es decir, subversión contra el gobierno.

Todas las evidencias señalan otra “tormenta perfecta” y ante el posible cierre unilateral (e ilegal) de consulados, el Palacio dice: pruebas, pruebas...

POR RAFAEL CARDONA

COLABORADOR

@CARDONARAFAEL

MAAZ