Bruselas exige explicaciones a Hungría por las acusaciones de que Orban lleva años informando a Rusia de las reuniones confidenciales de la UE
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La Comisión Europea exige a Hungría explicaciones después de que, este fin de semana, The Washington Post haya publicado que el Gobierno de Orban lleva años informando a Rusia de lo que se trata en las reuniones del Consejo. "Los informes sobre que el ministro de Asuntos Exteriores húngaro habría revelado a su homólogo ruso discusiones a puerta cerrada a nivel ministerial en el Consejo son muy preocupantes, y una relación de confianza entre los Estados miembros y entre estos y la institución es fundamental para el funcionamiento de la UE. Esperamos que el Gobierno húngaro proporcione aclaraciones", ha señalado este lunes una portavoz del Ejecutivo comunitario.
Las informaciones del señalado medio apuntan, entre otras cosas, que el ministro húngaro de Relaciones Exteriores, Péter Szijjártó, llama de manera regular a su homólogo ruso, Serguéi Lavrov, para ofrecerle "informes directos" sobre lo que se está tratando en las reuniones del Consejo. Y que lo hace en los recesos de esos propios encuentros, esto es, que es información confidencial y en tiempo real.
Desde la Comisión han evitado ir más allá en sus manifestaciones, aunque sí han reconocido que en esas reuniones, por supuesto, se trata "información clasificada". Pero por ahora, quieren esperar a obtener una respuesta por parte del Gobierno de Viktor Orban para tomar nuevas decisiones.
Toda esta situación, sin embargo, no ha sido una sorpresa para muchos en Bruselas ni en las capitales comunitarias. El más directo, probablemente, ha sido el primer ministro de Polonia, Donald Tusk, quien ayer aseguró en su perfil de la red social X que "la noticia de que la gente de Orban informa a Moscú sobre las reuniones del Consejo de la UE con todo lujo de detalles no debería sorprender a nadie".
"Llevamos mucho tiempo sospechándolo. Esa es una de las razones por las que solo tomo la palabra cuando es estrictamente necesario y digo únicamente lo imprescindible", añadió. Esto es, que Tusk evita hablar abiertamente durante las reuniones de los presidentes de gobierno y primeros ministros.
El Gobierno húngaro, por su parte, ya aseguró que la información es falsa, y el propio Szijjártó contestó también en redes sociales a Tusk. "En lugar de difundir mentiras y noticias falsas, ¡ven a Budapest a apoyar a la oposición! La última vez funcionó... para nosotros...", aseguró.
Szijjártó se refiere a las próximas elecciones del país, que tendrán lugar el 12 de abril, y en las que Tusk se está mostrando muy activo. Estos comicios podrían poner fin a 16 años de mandato de Orban, y son también el motivo por el que el Gobierno húngaro está llevando su anti-europeísmo al límite en Bruselas.
Orban se opone de manera recurrente a las decisiones que se intentan tomar en el Consejo, y está torpedeando el crédito de 90.000 millones de euros que la UE quiere conceder a Ucrania a pesar de que aseguró que lo permitiría. Y de todo y de todas estas discusiones se estaría enterando Vladimir Putin en tiempo real, porque eso es lo que le estaría transmitiendo Szijjártó a Lavrov.
